Aprueba el Parlamento ruso una polémica ley que restringe los mítines y actos públicos
Agencias
Moscú
La Cámara alta del Parlamento ruso aprobó el miércoles un polémico proyecto de ley, que eleva 150 veces las multas para las personas que participen en manifestaciones no autorizadas, entre otros artículos que causaron revuelo y críticas.
El Senado ratificó la ley que endurece las sanciones a los manifestantes que incumplan la normativa para la celebración de mítines y actos públicos. Para convertirse en ley, sólo necesita la firma del Presidente Vladimir Putin, quien se encuentra de gira en China.
La reforma aprobada establece multas de hasta 9 mil dólares, sustituibles por hasta 200 horas de trabajo social, para particulares que incumplan las normas de celebración de los actos públicos.
Con 132 votos a favor, 1 en contra y 1 abstención, el Consejo de la Federación apoyó el proyecto de ley después de un breve debate, reportó la agencia rusa de noticias RIA Novosti.
En la Cámara baja la Oposición presentó cientos de enmiendas en un intento sin precedente para bloquear la aprobación del proyecto, sin embargo fueron derrotados por la oficialista Rusia Unida, partido de Putin.
Ante el enorme descontento creado por la ley, el presidente Putin analizará todas las objeciones antes de promulgarla, señaló el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.
El anuncio se da en repuesta a las declaraciones de Mijail Fedotov, titular del Consejo de Derechos Humanos adjunto al jefe de Estado, quien anunció que podría pedir a Putin vetar la polémica ley.
Otra de las novedades es que la ley prevé la creación de lugares específicos destinados a la celebración de manifestaciones y debates públicos, similares al famoso Speakers’ Corner (Rincón de los Oradores), del Hyde Park londinense.
La Oposición al Kremlin considera que la ley pretende acallar el ánimo contestatario en la sociedad rusa, escenario desde diciembre pasado de las mayores protestas contra el Gobierno desde la caída de la Unión Soviética.
Alexei Kudrin, ex Ministro de Finanzas y líder del opositor Comité de Iniciativas Ciudadanas, afirmó que la norma vulnera varios libertades y derechos fundamentales de los rusos, como el de reunión y manifestación pacífica, y pidió al Parlamento revisarla.
“Esta es una norma arbitraria y estoy seguro de que la sociedad la rechazará”, declaró el último líder soviético, Mijail Gorbachov, a la agencia de noticias Interfax.
Sin embargo, los medios de comunicación oficiales alegaron que las multas son equivalentes a las que rigen en otros países.
Opositores al gobierno anunciaron huevas manifestaciones, tras las las protestas del martes en las que fueron detenidas más de 70 personas.




