Fluctúa el concierto de la OFA en Mundo Imperial entre lo alegre y lo dramático
*El solista Miguel Manuel Calva Mota dio cuenta del Concierto número 3 para corno y orquesta de Mozart
Óscar Ricardo Muñoz Cano
Con un programa diverso, que fue de lo alegre a lo dramático y nuevamente a lo alegre, la noche del viernes se realizó el octavo concierto de temporada de la Orquesta Filarmónica de Acapulco (OFA) en el Foro Mundo Imperial y que, entre otras cosas, presentó como solista al músico Miguel Manuel Calva Mota quien con el corno francés dio cuenta del Concierto número 3 para corno y orquesta del músico austriaco Wolfrang Amadeus Mozart (1756-1791).
Antes, la OFA interpretó una breve pieza, la obertura de la opereta Candide de Leonard Bernstein (1918-1990), compositor, pianista y director de orquesta estadunidense con el que incluso el director de la OFA, Eduardo Álvarez Ortega, colaboró en algunos proyectos musicales, según reveló en la charla previa al concierto.
Luego de esta primera interpretación y un breve receso para reacomodar a la orquesta, tocó el turno del maestro Calva Mota, quien calmo dio cuenta de los tres movimientos (Allegro, Romanze larghetto y Allegro) en compañía de clarinetes, fagots y cuerdas como acompañamiento, y quienes aportaron calidez y luz haciendo más atractiva la obra.
Para la segunda parte, el dramatismo del Adagio para cuerdas del músico estadunidense Samuel Barber (1910 -1981) y que se utilizara como tema principal de la mítica cinta Pelotón (1986) cimbró a más de uno de los asistentes cuando en una de sus partes, las cuerdas de los instrumentos llegaron a la escala más alta de sus registros, culminando en un fortissimo, un clímax, seguido de un repentino silencio, mismo que se repitió ya para el final, posterior a la celebración de la última nota en un breve silencio y un desvanecido acompañamiento, con lo que justificó que en 2004 la BBC la nominara como la “obra clásica más triste”.
Así las cosas, llegó el turno a la Suite de El pájaro de fuego, del compositor ruso Igor Stravinsky (1882-1971), quien la compusiera a principios del siglo XX para el ballet ruso y que más recientemente la utilizara Disney para la película Fantasía 2000.
Con el apoyo de la gran pantalla del Forum, los cientos de asistentes observaron algunos fragmentos de dicha cinta, dándole una nueva perspectiva al concierto en sí, y que ilustró la historia de un espíritu de la primavera y su compañero, un ciervo, quienes al despertarse accidentalmente el espíritu de fuego en un volcán cercano sufren las consecuencias; es destruido el bosque y, al parecer, al espíritu de la primavera.
No obstante, éste último vuelve a la vida y aunque su alma parece rota después del aliento brindado por su amigo el ciervo, logra restaurar el bosque a su anterior esplendor.
El próximo concierto de la temporada Noches Sinfónicas se realizará el próximo viernes 12 de diciembre y tendrá, entre otras cosas, un programa navideño en compañía de un coro y la solista Alejandra Esqueda.




