Fernando Pineda Ochoa
Nuevos actores en la recta final
Para Octaviano Santiago Dionisio. Por su pronto restablecimiento
Varios acontecimientos nacionales permean de manera notable a las campañas presidenciables. La detención y arraigo de los generales y demás oficiales acusados de estar coludidos con las organizaciones criminales que tienen en un puño a la sociedad mexicana y que paradójicamente son parte del mando para combatirlos; otro acontecimiento es la denuncia de las autoridades norteamericanas en contra de Tomás Yarrington Ruvalcaba militante distinguido del PRI y ex gobernador de Tamaulipas, implicado directamente con el nervio principal del crimen organizado, el narcotráfico.
En relación con los oficiales del Ejército arraigados, el gobierno federal (incluyendo al Ejecutivo) no ha tenido capacidad de informar a la sociedad mexicana de manera precisa y coherente, el proceso aplicado en contra de los militares para dar certidumbre a ciudadanos y núcleos familiares que constituyen al país. Por su parte, el expediente criminal del ex gobernador tamaulipeco (y muchos otros correligionarios implicados, una larga lista que es factible presentar donde participan en este y otros ilícitos) exhibe el mismo discurso retórico manipulador operado por los ideólogos priistas y que ahora aprendió de memoria su candidato a la presidencia, tratando de vender al electorado un nuevo PRI inexistente. La realidad niega la presunción.
En la otra orilla del mapa político, ubicamos el surgimiento del movimiento estudiantil Yo soy 132. Esta predisposición política que irrumpe inesperadamente en la esfera universitaria, conforma características inéditas de los jóvenes estudiantes del México contemporáneo. Los inicios de esta irrupción juvenil parten de un reclamo a Enrique Peña Nieto en su visita a la Universidad Iberoamérica, donde un grupo nutrido de estudiantes increpan a al aspirante presidencial para que explicara los hechos represivos acaecidos en mayo de 2008 en la población de San Salvador Atenco, Estado de México, cuando el aspirante a la presidencia era gobernador de la entidad. La respuesta cínica del abanderado priista y las posteriores declaraciones, prepotentes, descalificando a los jóvenes por parte del presidente del PRI enardeció los ánimos de los alumnos de la Ibero.
Luego de constatar las diferencias de lo sucedido en su institución y lo mostrado al público por la televisión, los muchachos salieron a la calle a protestar ofendidos por el descrédito de que eran objeto y por la manipulación informativa. El movimiento se extiende a otras universidades y crece en número e importancia, hasta llegar a la celebración de una asamblea en Las Islas de la UNAM donde participan 54 universidades y se instalan 15 mesas de discusión y análisis; al finalizar el debate la plenaria aprobó varias proposiciones. Destaco cuatro de ellas que considero estratégicas: la posición anti priista del movimiento; juicio político al presidente de la República (lo mismo que a la señora Elba Esther Gordillo, presidenta vitalicia del sindicato de maestros); continuidad a la exigencia para que los monopolios televisivos informen de manera imparcial y objetiva el curso de la contienda electoral; y solicitud al IFE de su participación como observadores el primero de julio (tal petición ya fue aceptada por el órgano electoral).
La comparecencia de los cuatro candidatos ante el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad que encabeza Javier Sicilia, es un acto político sin precedentes, inédito. Fueron pasando de uno en uno a un recinto del Castillo de Chapultepec, los esperaba un cabildo formado por simpatizantes del grupo ciudadano y familiares de las víctimas: secuestrados, desaparecidos y asesinados. El poeta leyó pormenorizadamente un catálogo donde se exhibían la indiferencia, las omisiones, el silencio cómplice o incluso la responsabilidad directa de acciones represivas (en diferentes modalidades) de quienes aspiran a gobernar a los mexicanos.
Otro aspecto distintivo es el desplome de Josefina Vázquez Mota y que augura una acelerada desbandada de un buen número de panistas que ya inició con la invitación que les hizo Manuel Espino para unirse en torno a la figura de Peña Nieto. La otra cara de la moneda es el ascenso visible de AMLO y la pronta reacción del priismo que significa una andanada de calumnias, verdades a medias, amenazas al viejo y nuevo estilo, en contra de los militantes de izquierda y del abanderado del Movimiento Progresista. Es la añoranza de un PRI dispuesto a tomar el poder del Estado a costa de lo que sea.
No es necesario ser un gran analista político para darse cuenta que transitamos el tramo más difícil camino al primero de julio y los que simpatizan o se consideran de izquierda necesitamos cerrar filas al lado de Andrés Manuel. Por ello a los guerrerenses les preocupan las declaraciones de Héctor Popoca respecto a que el equipo de campaña de Jorge Salgado Parra, candidato a diputado federal de la coalición de izquierda por el distrito 07, está llamando (de manera “soterrada”, dice Héctor) a votar a favor de Peña Nieto y Mario Moreno; denuncia además reuniones “clandestinas” con representantes del candidato presidencial del PRI. Este es un asunto serio. Se está traicionando un pacto firmado con el Movimiento Progresista y están engañando a los ciudadanos del municipio de Chilpancingo, Coyuca de Benitez y a los candidatos a la presidencia municipal Alejandro Mendoza Pastrana y Javier Bataz respectivamente.
Los militantes de base y cuadros medios de los partidos de la coalición de izquierda deben de tomar medidas al respecto. Por ejemplo, formar brigadas para que acompañen a Jorge Salgado en sus recorridos; otra prevención sería que en cada reunión con los ciudadanos se le pregunte qué opinan de Peña Nieto y de Mario Moreno. Los coordinadores de Morena tienen la voluntad y capacidad para cumplir con esta tarea, en el curso de los 25 días que faltan para la votación.
PD: ¿Qué proponen los candidatos en general para resolver, o cuando menos aminorar la violencia en la entidad? ¿Qué opinan sobre la responsabilidad del gobierno federal y el estatal?




