No atienden las autoridades el saqueo de madera en el ejido de Santa Rita ni el peligro de invasión, se quejan
Zacarías Cervantes
Chilpancingo
Los representantes del comisariado ejidal de Santa Rita, municipio de Chilpancingo, acusaron ayer aquí de negligentes a las autoridades federales, estatales y municipales, porque no han atendido un conflicto por el saqueo de la madera de su ejido y por la amenaza de invasión que están sufriendo de los ejidatarios de Inscuinatoyac, también de este municipio.
El comisariado ejidal Enrique Organista Martínez y el presidente del Consejo de Vigilancia, José Manuel Saldaña de la Cruz, informaron ayer en conferencia de prensa que, además de que de febrero a mayo sus vecinos de Inscuinatoyac les han robado 800 metros de madera en rollo, a partir del 30 de mayo les dieron un plazo de 12 días hábiles para que retiren la cerca que protege sus tierras de labor o de lo contrario subirán ellos a tirarla por la fuerza.
“Es un plazo que está por cumplirse y las autoridades no han respondido a nuestra petición de que intervengan”, dijo el comisariado Organista Martínez, quien informó que ha presentado la demanda correspondiente ante la delegación de la Procuraduría General de la República (PGR), a la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).
Agregó que también han acudido al gobierno del estado y al municipal para que les den protección, pero que ni las dependencia federales han intervenido por el saqueo de la madera, ni las autoridades estatales y municipales han enviado vigilancia policiaca para evitar que los ejidatarios de Inscuinatoyac cumplan sus amenazas.
El comisariado aseguró que los 800 metros de madera que les robaron –unos 300 árboles aproximadamente– la cortaron en una zona que se encuentra dentro de las 500 hectáreas que han declarado como área de conservación que tienen en su ejido.
El comisariado de Santa Rita, agregó que ellos no han respondido a ninguna de las “provocaciones” de sus vecinos para que no haya violencia, “porque no queremos enfrentamientos, no queremos que corra sangre, pero advirtió que hay el riesgo inminente de que los ejidatarios de Inscuinatoyac vayan a agredirlos.
Informó que el 30 de mayo, subieron a Santa Rija ejidatarios armados de Inscuinatoyac en cuatro camionetas, encabezados por el comisariado ejidal Ismael Martínez Gerónimo; el secretario del comisariado, Edertrudis Pereida Martínez; el tesorero Antonio Alonso Martínez y el comisario Virginio Adame Castro, quienes le dieron por escrito un plazo de 12 días para que retire la cerca que protege las tierra donde siembran los habitantes de Santa Rita.
Dijo que en la amenaza que le dejaron, le advierten que, de lo contrario, van a subir ellos a tirar la cerca.
Explicó que el problema es que los campesinos de Santa Rita ya comenzaron a sembrar sus tierras y que si les tiran la cerca de alambre, sus parcelas van a quedar desprotegidas “y como representante de mi pueblo no quiero que se den esas anomalías, pero por otra parte tampoco quiero que corra sangre”.
Por eso insistió que ya presentó las demandas correspondiente y que, incluso, en las dependencias a las que acudió entregó la amenaza por escrito que le dejaron, pero que hasta ayer no había recibido ninguna respuesta, a pesar de que está por vencerse el plazo de la amenaza.
Enrique Organista, explicó que las tierras en donde los ejidatarios de Inscuinatoyac cortaron la madera y las de labor que quieren invadir, efectivamente hasta el 2002 estuvieron en litigio, porque había confusión en cuanto a la colindancia de los dos ejidos, pero que en ese año el Tribunal Unitario Agrario (TUA) con sede en esta capital emitió una sentencia a favor de Santa Rita con lo que quedaron a salvo sus mil 200 hectáreas ejidales.
Sin embargo dijo que los ejidatarios de Inscuinatoyac, hasta ahora, no quieren reconocer esa sentencia y que pretenden invadir su ejido, además de que están talando la madera en el área que han declarado como zona protegida.




