PERISCOPIO
Servir al presidente. El estado está convulsionado socialmente, pero el rector de la UAG Javier Saldaña mantiene una agenda paralela y muy propia. Trascendió que recién se reunió en la ciudad de México con el presidente nacional del PAN con permiso, Gustavo Madero. El rector se ve retratado en el mensaje que durante la pasada visita del 4 de diciembre del presidente Enrique Peña Nieto, hizo el gobernador Rogelio Ortega a los partidos, para que designen candidatos de la sociedad civil y de “trayectoria limpia y honesta”. Un discurso para nada casual y que confirma la aplicación de una estrategia del llamado Grupo Universidad.
Saldaña levantó la mano, pues él siente que se acomoda bien en todos los partidos, sin ser militante de ninguno. La reunión con el dirigente panista fue después de que a finales de noviembre platicó con el secretario general del PAN en Guerrero, Alejandro Martínez Sidney.
Ahí el universitario sacó el tema de una candidatura común para gobernador. En su lógica cabe además que el estado podría ahorrarse unas elecciones que ya de por sí la CETEG y los normalistas de Ayotzinapa anunciaron que buscarán impedir.
El rector también busca cobijo en el PRI. Siente que por ejemplo, podría ocupar el lugar en la baraja que dejará el alcalde de Chilpancingo Mario Moreno, quien ya se da por hecho de que será vetado por la federación, en tanto no ha podido quedar deslindado de las acusaciones que lo relacionan de alguna manera con personajes del crimen organizado.
Ha pedido incluso a algunos políticos del PRI que le digan al edil de la capital que quiere ser su amigo, para que a su vez, no lo vete.
–¿Entonces quieres entrarle a la competencia?
–Yo quiero servir al presidente –dicen que respondió Saldaña.
Candidato correteado. Si hay elecciones. Para la dirigencia nacional del PRD, la lista de aspirantes a la candidatura está cerrada en tres: Beatriz Mojica, Sofío Ramírez y Armando Ríos Piter. Eso se entiende por la cita que les hizo para hoy Carlos Navarrete, en el DF.
El presidente nacional perredista, quien rechazó de inmediato el planteamiento de que se suspendan las elecciones, escuchará inquietudes y dictará la línea.
En el encuentro se definirá fecha y forma de elección del candidato, así como el escenario de la campaña, que se prevé especialmente difícil para quien represente a ese partido. Huele por lo pronto a campaña de candidato correteado.
Otra vez Iguala. El recién nombrado secretario de Seguridad Pública en Iguala, Jorge Berrios Flores, se desempeñó antes de ser nombrado en el cargo, como chofer , escolta y gente de confianza del prófugo ex secretario Felipe Flores Veláz-quez, cuando éste se desempeñaba como mando de la policía del estado en Acapulco en el gobierno de Zeferino Torreblanca cuando era subordinado del secretario de Seguridad Pública, el general Juan Salinas Altés.
Berrios también brindó seguridad personal al ex alcalde del PRD, Feliciano Álvarez Mecino, detenido el 8 de marzo por la PGR por secuestros y delincuencia organizada al servicio de La Familia Michoacana, el otro grupo que se disputa las plazas de la zona Norte del estado con Guerreros Unidos.
Berrios daba seguridad personal a Álvarez Mecino en su domicilio o en cualquier punto que el ex edil se desplazaba, informó la fuente.
En respuesta a esta información, el propio Berrios reconoció ante el corresponsal Eduardo Albarrán que fue chofer en 2009 y 2010 de Felipe Flores, pero que se trató solamente de una “relación institucional” y que desde hace “mucho tiempo” no tiene contacto con él.
Aseveró que tiene un buen historial como policía y buenos antecedentes en los lugares en los que ha estado adscrito y subrayó que hace cuatro meses terminó su de policía certificado, condición que tiene una vigencia de dos años. De los hechos del 26 y 27 de septiembre, cuando policías municipales mataron a seis y desaparecieron a 43 normalistas de Ayotzinapa, Berrios dijo que “no somos jueces para decir quienes son o no, culpables. No podemos criminalizarlos a todos”. Berrios Flores fue nombrado en medio de un movimiento de familiares de desaparecidos que se oponen al regreso de los policías municipales que fueron a capacitarse a Tlaxcala. No confían en ellos. Y tienen razón. Por muy certificados que vengan esos policías, es muy difícil que no conocieran las atrocidades que cometían sus ¿compinches?




