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Encubre la PGR a la PF y al Ejército por los ataques en Iguala, acusan padres de Ayotzinapa

*Que se investigue qué hicieron y la información que tenían los mandos castrenses de la relación del crimen organizado con el Ayuntamiento, demandan

Lourdes Chávez

Ciudad de México

Padres de normalistas de Ayotzinapa acusaron a la Procuraduría General de la República (PGR) de encubrir a efectivos de la Policía Federal (PF) y de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) en los ataques en Iguala la noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre que dejaron seis asesinados, 25 heridos y 43 estudiantes desaparecidos.
Ayer en esta ciudad, estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa, padres de familia de los 42 normalistas detenidos desaparecidos y organismos de derechos humanos exigieron una línea de investigación sobre las acciones de los militares en los ataques en Iguala, y sobre la información que tenían los mandos castrenses de la relación del crimen organizado con el Ayuntamiento.
En conferencia de prensa, el subdirector del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, Santiago Aguirre señaló que como autoridad constituida en el municipio, los militares tienen información de inteligencia, y ese contexto deben de informar de su actuación la noche en que policías municipales atacaron a balazos y detuvieron a 43 estudiantes de Ayotzinapa, que de acuerdo a la tesis de la Procuraduría General de la República (PGR), los entregaron a narcotraficantes.
El vocero de los padres de los estudiantes desaparecidos, Felipe de la Cruz informó que en las mesas con los funcionarios federales sobre las investigaciones y búsqueda de los normalistas, las autoridades aceptaron investigar a los soldados destacamentados en Iguala, así como al ex gobernador Ángel Aguirre Rivero, pero, en los hechos las autoridades los están protegiendo.
La revista Proceso confirmó, con base en un reporte del gobierno del estado, que el Ejército y la Policía Federal dieron seguimiento a los ataques contra los estudiantes de policías y sicarios la noche que asesinaron a seis civiles, entre ellos tres estudiantes, uno desollado, y a los que se suma otra víctima mortal con la identificación de los restos de uno de los 43 alumnos detenidos por policías municipales de Iguala y Cocula.
Ayer el vocero de los padres de los estudiantes desaparecidos, Felipe de la Cruz cuestionó que en lugar de colocarlos en el banquillo de los acusados los usan para enviar otro mensaje de represión a los normalistas, y se quejó de que justo el Día de la Libertad de Expresión el secretario de la Marina dijo que los padres son manipulados por grupos que tienen intereses ajenos al movimiento.
Ratificó que continuarán las marchas y manifestaciones enérgicas en Guerrero porque a los estudiantes no se los llevó la delincuencia organizada, sino policías uniformados, y esta agresión representa un crimen de Estado, de lesa humanidad.
El abogado del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, Vidulfo Rosales Sierra subrayó que los militares y la Policía Federal, sabiendo lo que ocurría en el municipio, fueron omisos y no tomaron cartas en el asunto para evitar las violaciones deleznables a los derechos humanos.
En la conferencia también se informó que las medidas cautelares que se solicitaron a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) se centraron en la investigación y búsqueda de los estudiantes desaparecidos, y se dejó de lado la protección a las víctimas, de atención medica a lesionados, reparación del daño y justicia, porque la prioridad fue la localización con vida de los normalistas.
No había medidas cautelares para los estudiantes que fueron agredidos en Chilpancingo por policías federales, acción que luego provocó la confrontación entre activistas y los uniformados la madrugada y mañana del domingo.
Ese día los estudiantes preparaban una actividad cultural con grupos musicales en Chilpancingo, festival que finalmente se trasladó a Tixtla para dar garantías de seguridad a los artistas que se solidarizaron con la exigencia de justicia y presentación de los estudiantes desaparecidos.

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