Guerrero está “peor que una pesadilla”, dice en el Grupo ACA
*En la reunión elogian que Rubén Figueroa Figueroa impuso la “paz” en los años 1970
Daniel Velázquez
El gobernador Rogelio Ortega Martínez dijo que la realidad que vive Guerrero es “peor que una pesadilla” y señaló que la crisis actual que se vive no es de Guerrero sino del Estado mexicano.
Después en declaraciones a reporteros dijo que esa expresión fue una metáfora y que asume su responsabilidad como gobernador, subrayó que aún con las crisis, Guerrero tiene futuro.
Indicó que ante los problemas que tiene el gobierno del estado como laudos y deudas es cuando se pregunta “¿por qué nos metimos en esto?”, y entiende “de que así nos entregaron las cosas”.
Reiteró su respuesta al dirigente estatal del PRD, Celestino Cesáreo Guzmán, de que su gobierno no tiene pies ni cabeza, “¡claro!, porque así me lo dejaron ustedes, que no se les olvide, yo no provoqué la tragedia de Iguala, yo no estoy absolutamente coludido con los narcos, porque toda mi trayectoria he vivido de mi salario de maestro universitario y me siento orgulloso, fueron ustedes, por eso no pueden caminar en la calle sin que la gente les grite, ojo, porque ya van a ir a un proceso electoral, no es que yo los quiera fustigar”.
Dijo que algunos de sus amigos le dicen que se convirtió en “damo de compañía” de la secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles, y a ellos les responde que su cercanía con el presidente de la República es para pedirle que invierta en Guerrero, porque el presupuesto de Guerrero depende de la federación, “no tengo yo por qué ir a un pleito, a un desencuentro innecesario y sobre todo con quien de manera generosa tiene que invertirle a Guerrero”.
Rogelio Ortega asistió como invitado a la sesión semanal del asociación civil Acapulco conocida como Grupo Aca que se llevó a cabo en el salón Plaza del hotel Cronwe Plaza y terminó rindiendo protesta como miembro de la asociación.
La visita del gobernador como invitado a la sesión semanal del grupo Aca estaba prevista para el 26 de noviembre pero en su lugar llegó el secretario general de Gobierno, David Cienfuegos Salgado, quien ofreció que el gobernador estaría ayer pero su asistencia fue confirmada de última hora por lo que ayer también estuvieron como invitados tres representantes de la empresa Abengoa que vende energía eléctrica. Durante la sesión, la mayoría de las participaciones de los acasocios fueron tranquilas y sólo algunos reclamaron la aplicación de la ley contra las organizaciones que participan en las acciones de protesta para exigir la presentación con vida de los 42 normalistas desaparecidos.
Algunos de los acasocios, como Aleida Alarcón, Ángel Suazo y María Luisa Vargas, cuestionaron al gobernador sobre la tolerancia a las manifestaciones, la aplicación de la ley y la capacidad de gobernar.
El líder de los empresarios gasolineros Mariano Gutiérrez se quejó de que los normalistas les han “robado cinco pipas” cargadas con combustible.
Andrés Castrejón dijo que del 75 al 80 hubo en Guerrero un gobernador que no era docente pero había paz, en referencia a Rubén Figueroa Figueroa, que gobernó de 1975 a 1981 y a quien no mencionó por su nombre.
Angelina Reyna le dijo al gobernador que “si no se arregla esta situación la revolución esta en la puerta”.
En su intervención explicó que su designación como gobernador fue una equivocación, porque la recomendación fue buscar a alguien “decente” para el cargo, pero escucharon “docente” y por eso el fue elegido gobernador sustituto sin comprar boleto, “quizá porque se asocia la docencia con la decencia”.
“Fíjate como son las cosas, hay quienes la buscan y la buscan y a veces hasta se van de la vida sin encontrar, hay que meterse a un partido político, hay que entrenarse como presidente municipal o por lo menos síndico o regidor y luego diputado local, federal, senador y a ver si compite y le toca y a un docente pues sin buscarla le tocó y otras que he buscado no me han tocado”, dijo en referencia a su paso por la UAG, donde buscó ser rector por el período 2010-2014 pero no lo consiguió.
Dijo que “a veces” piensa que su paso como gobernador es una pesadilla y cuando despierta lo primero que lee es la síntesis de las notas periodísticas y las notas que van por delante son noticias “malas y los cartones donde me ponen bien feo, que de por sí lo soy, y con eso voy a desayunar y ya ni ganas me dan de desayunar y pienso ¿para que me metí en esto?”.
Agregó que cuando se baña con agua fría vuelve a la realidad y se da cuenta que no es una pesadilla sino la realidad, “pero está peor que una pesadilla”.
Reiteró que las condiciones en que está Guerrero es como le dejaron a él la entidad, y aceptó el cargo porque pensó que sólo era el problema de Ayotzinapa por los 43 jóvenes desaparecidos, pero “es mucho más grave que eso, es la parte que he empezado a conocer en estos dos meses y me he dado cuenta de las fragilidades del Estado mexicano, es una crisis del Estado mexicano” porque desde hace dos décadas el crimen organizado penetró el tejido social y el país que era para trasiego de drogas, se formaron fortunas emergentes, se multiplicaron las narcotienditas, pero el drama mayor está en las colonias populares porque los jóvenes no tienen oportunidad de estudio ni para alejarlos del consumo de enervantes y son reclutados por la delincuencia organizada para convertirlos en sicarios “extremadamente sádicos”.
Abundó que gobierna en la crisis con un gabinete que él no eligió y que se formó con cuotas de campaña de “fra, fre, fri, fro, fru” que espera se retiren de forma natural.
Reveló que pidió a tres perredistas, a quienes no identificó por sus nombres, asumir el cargo de secretario general de Gobierno pero los tres se negaron, y dijo que lo hizo porque sabe que los ciudadanos votaron por un gobierno perredista.
Luego en declaraciones a reporteros, a Rogelio Ortega se le preguntó si es una pesadilla el estado y respondió que no, porque si así fuera no estaría como gobernador, y explicó que su expresión fue una metáfora porque “son tantos los problemas que hay, que de pronto digo y yo porque me metí en esto, si llevaba una vida tan tranquila, entonces pareciera una pesadilla y digo no es cierto, estoy soñando, pero esa es mi realidad y la asumo con gusto para mí es el llamado de la patria”.
Le preguntaron si ha valorado renunciar al cargo de gobernador y dijo que no, eso es imposible.
Abundó que él no pidió el cargo y el día en que el Congreso local o los ciudadanos le pidan su renuncia “la entrego con gusto, sin ningún problema, yo no estoy aferrado al cargo”.
Los laudos y los fraudes
Ortega Martínez dijo que los laudos que tiene por pagar el gobierno del estado, algunos son “absolutos fraudes”.
Sin dar nombres, porque dijo que no lo quería saber, habló de un caso del Colegio de Bachilleres, donde un funcionario de esa dependencia entregó a un trabajador una constancia de que ganaba 180 mil pesos mensuales, el trabajador fue despedido, recurrió a la Junta local de Conciliación y Arbitraje, ganó el laudo y como se acumuló, el gobierno del estado le adeuda 18 millones de pesos y debe ser reinstalado con ese mismo sueldo, “ese es un absoluto fraude, coludido”.
Ofreció disculpas a los acasocios por extenderse en detalles pero dijo que quería compartir su “drama”.
Agregó que el divorcio de los partidos con los ciudadanos es porque se coludieron y ahora la sociedad civil es más crítica y participativa y convocó a los acasocios a exigir que los partidos abran los espacios a los perfiles ciudadanos, “en la sociedad civil hay una gran cantidad de personas con vocación de servicio y que quieren participar en política y los ciudadanos deben observar de cerca las candidaturas, con lupa para que no volvamos a tener un caso como el de Iguala”.
Dijo que su salario como gobernador es el mismo que tenía en la universidad como profesor e investigador, porque no tiene tentación de robar el dinero que es de la gente.
También le dijeron que en obra se entrega un porcentaje a las autoridades y él respondió que ese dinero se transparente y se invierta en obra o en programas que no tienen presupuesto.
También se solidarizó con los periodistas que fueron retenidos por el MPG en Tlapa y dijo que eso no se puede permitir, “si nos critican pues que nos critiquen” pero no se valen “actitudes fundamentalistas” donde sólo se respeta a quienes se apegan a su pensamiento y los demás se vuelven sus enemigos.
Dijo que usa los helicópteros del gobierno del estado para trasladarse a las regiones pero las aeronaves no están al servicio de su familia ni para actividades lúdicas.
Invitó a los empresarios que inviertan en Guerrero y ofreció darles estímulos.
Al principio de la sesión del Grupo Aca rindió protesta como acasocia María Luisa Vargas.
En su intervención el gobernador dijo que le “emocionó mucho” esa ceremonia y le entusiasmó la idea de solicitar su ingreso, y los acasocios le aplaudieron.
Luego en sus intervenciones algunos acasocios le pidieron que se uniera a la asociación. Al final se sometió a votación si se permitía el ingreso del gobernador al grupo Aca sin cumplir el reglamento de asistir a tres sesiones antes de rendir protesta, y la mayoría de los acasocios levantó la mano en señal afirmativa pero el gobernador pidió que la votación se hiciera como en la UAG y preguntó quienes estaban en contra y quienes se abstenían de que le ingresara pero ninguno de los acasocios levantó la mano.
Después el gobernador rindió protesta como acasocio y pagó su cuota anual a la asociación. Los acasocios dijeron que es el primer gobernador que en el cargo rinde protesta como acasocio.




