Cierra Celso Piña las Caravanas por la paz en un contexto de repunte de la violencia
*Pone a bailar apenas a unas 350 personas en Ciudad Renacimiento, uno de los polígonos más peligrosos del puerto y considerado entre los más inseguros del país
Óscar Ricardo Muñoz Cano
Al grito de “viva Renacimiento”, Celso Piña ofreció su concierto apenas ante unas 350 personas en la cancha de futbol del CICI de Ciudad Renacimiento para concluir con ello las actividades de las llamadas Caravanas por la paz que organizó el gobierno del estado y que visitaron diversos municipios durante las últimas semanas con el objetivo de “fomentar en espacios públicos la reflexión y el diálogo sobre las problemáticas sociales y las alternativas de solución a través del arte y la cultura”, a raíz de los hechos de Iguala y la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa en septiembre pasado.
Antes, actuaron el Coro y Orquesta de Ciudad Renacimiento y el grupo Triciclo Circus Band, agrupación que apenas y logró “prender” a la gente con sus clásicos No grito, no corro no empujo, El amor o hasta su Duranguense slam.
Poco antes de las 10 de la noche, dos horas después de lo anunciado, y al ritmo de la Cumbia sobre el río Celso Piña y su Ronda Bogotá capturaron la atención de la gente que de inmediato comenzó a bailar, situación que continuó hasta terminar el concierto en uno de los polígonos más peligrosos del puerto, con alto índice de violencia en el país, según datos del gobierno de la República y tras de que en Acapulco, en tan sólo los últimos tres días, se reportaron casi una veintena de ejecuciones.
De la mano de temas como Macondo, que en su momento bailara el mismísimo Gabriel García Márquez, o la Cumbia del valle, el acordeonista regiomontano dio muestra del por qué es uno de los músicos pioneros en la mezcla o fusión de sonidos tropicales como base, conjugándolos con todo tipo de géneros populares desde los norteños hasta el ska, el reggae, o el hip-hop, entre otros.
Entre arengas, bromas y llamados a la paz, le siguieron Los caminos de la vida, Mar azul e incluso se dio espacio para repetir la Cumbia sobre el río para que un grupo de parejas pudieran bailar sobre el escenario.
Aunque no sea conmigo, éxito que grabó a lado de Café Tacuba, y la Cumbia poder que hiciera famosa con el grupo El Gran Silencio, fueron algunas de las canciones que mantuvieron el buen ánimo de la gente que incluso, al término oficial del concierto exigió una canción más, misma que fue Reina de cumbias.
Las caravanas
Coordinadas por la Secretaría de Cultura de Guerrero, las caravanas ofrecieron durante casi dos meses jornadas médicas y pláticas para jóvenes con el respaldo en principio del DIF estatal, Salud, Sejuve, Semujer y la UAG, así como diversos talleres artísticos a cargo de escritores, artistas plásticos y actores (tanto locales como foráneos), culminando cada una con la actuación de cantantes y grupos musicales de gran talla.
La primera caravana inició el 13 de noviembre en Chilpancingo, con la presentación de la Orquesta Filarmónica de Acapulco y Tania Libertad, para continuar en Chilapa y la actuación de Luis Eduardo Aute ante unas 200 personas, y posteriormente llegar hasta Cocula, en la región Norte.
La segunda se llevó a cabo entre el 21 y el 23 de noviembre precisamente en la región Norte y que llegó a Ixtapan de la Sal, en el Estado de México; ahí se presentaron, entre otros, el Coro y Orquesta de Ciudad Renacimiento, mientras que en Teloloapan lo hizo Jaramar, mientras Reyli Barba actuaba en Iguala.
Entre el 27 y el 29 de noviembre tocó a la región de La Montaña y donde en Olinalá se presentaron los Patita de Perro.
Fue cuando se dirigían a Tlapa, el 29 de noviembre, cuando normalistas de Ayotzinapa y organizaciones afines los interceptaron, impidiéndoles incluso la llegada, por lo que optaron por establecerse en Chilapa.
Posteriormente, del 4 al 6 de diciembre las caravanas acudieron a la región Norte; mientras la original Sonora Dinamita actuaba en Taxco, Eblen Macari Trío lo hacía en Pilicaya, y Mono Blanco, en Jojutla, Morelos. Entre el 13 y 15 de diciembre las caravanas estuvieron en la región de la Costa Chica y se presentaron, entre otros, la Luz Roja de San Marcos y la cantante y actriz Regina Orozco; al mismo tiempo, pero en la Costa Grande se presentaba Celso Piña y su Ronda Bogotá, en Zihuatanejo.
Finalmente le tocó a la región Acapulco, y entre el 18 y el 20 de noviembre.




