No puede intervenir para que sus hermanos liberen a secuestrados de Chilapa, dice Bernardo Ortega
Rosalba Ramírez García
Chilpancingo
El presidente de la Comisión de Gobierno del Congreso local, Bernardo Ortega Jiménez, respondió a los familiares de desaparecidos en Chilapa que no puede intervenir para la liberación de las cinco personas desaparecidas supuestamente por el grupo criminal Los Ardillos.
El grupo criminal con base Quechultenango que opera en municipios de la zona Centro del estado es presuntamente liderado por los hermanos del coordinador de los diputados perredistas, a quien familiares acusan de entorpecer la búsqueda de cinco hombres que fueron privados de su libertad el 26 de noviembre, presuntamente por sicarios a las órdenes de Celso y Antonio Ortega Jiménez.
El lunes, en el contexto de la misa que ofició el nuncio apostólico Christophe Pierre en la Normal de Ayotzinapa, a la que asistieron, los familiares de los desaparecidos de Chilapa comentaron que tienen la dirección exacta de una casa en Colotlipa, municipio de Quechultenango, donde podrían estar los cinco levantados, que oficialmente fueron declarados como secuestrados; la localización fue mediante un chip de GPS que estaba instalado en la camioneta en donde viajaban, y que desapareció junto con ellos.
Sin embargo, las autoridades no han emprendido ninguna operación para tratar de rescatarlos y adjudican la falta de búsqueda de las policías Federal, Estatal y Municipal, el Ejército y la Gendarmería a la protección política que tiene el crimen organizado en Quechultenango.
Pero Ortega Jiménez insiste en que no tiene comunicación con sus hermanos y que sólo sabe de ellos a través de los medios de comunicación cuando se publica información de sus “presuntos” nexos con la delincuencia organizada.
Pero dijo que sus hermanos “no están bajo mi mando”, e insistió en que no mete las manos al fuego por ellos; “no convivo con ellos desde hace mucho tiempo”, subrayó.
Ofreció a los familiares de los desaparecidos una reunión “para explicarles de manera directa que no tengo contacto con mis hermanos, pero no me pueden pedir que intervenga para la liberación de los desaparecidos, esa exigencia es con las autoridades ministeriales”.
Pidió que lo dejen de involucrar con el grupo criminal que opera en su municipio, y de existir pruebas en su contra de tener vínculo con el grupo que se presume lidera uno de sus hermanos, entonces solicitó que acudan ante las autoridades federales a presentar la denuncia para que se le investigue, porque de lo contrario dijo que “pareciera” que las acusaciones sólo pretenden desgastarlo políticamente.
Los familiares de los desaparecidos afirman que el grupo de Los Ardillos actúa con impunidad porque sus líderes son hermanos del presidente del Congreso local, Bernardo Ortega, y a eso el diputado perredista dijo que nunca ha pedido impunidad para sus hermanos y que por el contrario, ha pedido que los detengan y juzguen si son responsables de los delitos que les imputan.
El perredista dijo que está expuesto a posibles ataques de dos grupos del crimen organizado, el que presuntamente encabeza su hermano Celso Ortega y su grupo rival.
Consideró que él también está en una posición de riesgo “ante los señalamientos, yo me he tenido que deslindar públicamente (de sus hermanos) y he pedido que se les castigue si son culpables, eso seguramente los debe hacer sentir agraviados”.
E insistió en que sabe que los familiares de los desaparecidos en Chilapa “están molestos, dolidos y que la incertidumbre por la que pasan es muy grande, pero también quiero que entiendan que yo aquí (en Chilpancingo) generalmente me muevo solo y que tengo una familia que con esas acusaciones también están en una situación de riesgo”, y dijo temer porque el presunto grupo rival de Los Ardillos opera en la capital.




