Con bríos renovados el calentano Gato Pineda va por su segundo año con Reboceros de La Piedad
Guillermo Cassani Calva
Ciudad de México
Arcelia es conocida por ser la puerta de la Tierra Caliente guerrerense, su gastronomía y desde hace 26 años por ser el lugar donde nació y creció Leonín Pineda Velázquez, el portero más importante del estado en este momento.
Don Juan José Pineda veía con orgullo las habilidades innatas de su hijo para practicar el futbol. El pequeño Leonín lo hacía por diversión en las canchas de su pueblo sin imaginar que algún día ese desenfado con el que hacía las cosas lo llevarían de los Alacranes de Arcelia a los Reboceros de La Piedad en la Liga Ascenso, sin olvidar su paso por América y Tijuana.
La historia del Gato o Calerito Pineda –por siempre utilizar gorra–, es especial. Pues después de su paso efímero por las fuerzas básicas de Cruz Azul y Atlante se dispuso a continuar con sus estudios universitarios en la ciudad de México y de paso practicar el futbol sólo los fines de semana, como un pasatiempo con equipos de Iguala.
Así se mudo a vivir a la capital y en este punto se da un giro que cambió su destino, ya que estando tan cerca del equipo de sus amores, le fue imposible no probarse con América.
Durante la prueba, Ricardo Martínez Quiroz, entrenador de fuerzas básicas azulcremas, posó sus ojos sobre las cualidades del portero guerrerense, sorprendido por sus ganas y atajadas le brindó una nueva oportunidad de vida con las Águilas.
El ojo clínico de El fugas Martínez no se equivocó pues ese delgado calentano se enrolaría en las reservas azulcremas a sus 19 años. “Yo ya no aspiraba a más en el futbol, sin embargo el equipo de mis amores me abrió las puertas en 2006. El siguiente torneo me registraron en Segunda División, hasta que llegué a Socio Águila. Cuando le dije a mi papá que estaba con las Águilas, lo hice el más feliz del mundo”, acotó.
El ascenso de Leonín con los azulcremas fue vertiginoso. Se ganó la confianza de todo el plantel hasta que se decidieron subirlo al primer equipo, donde adquirió gran experiencia trabajando junto a otro gran guardameta: Guillermo Ochoa.
Todo un lujo para el América tener a un cancerbero de tal y nivel, situación que le complicó la oportunidad de debutar en Primera División, por lo que en el Clausura 2010-2011 su vida tuvo que dar un sesgo hacia los Xolos de Tijuana.
“Siempre recibí el apoyo de Néstor Verderi en América, fue exigente, pero también sabía del gran nivel de Memo a quien considero un amigo. Mi salida era inminente, además de Ochoa estaba Navarrete”, mencionó.
En Tijuana también fue difícil obtener la titularidad porque enfrente tenía al veterano Adrián Martínez, pero Joaquín del Olmo, técnico de los Xolos obligado por la lesión de Martínez, le dio la ansiada oportunidad y lo debutó el 3 de abril de 2011 ante Atlante UTN, en el estadio Caliente. Esa tarde los Xolos derrotaron 2- 0 a los Potros.
Por fin el calentano tuvo los reflectores de los medios de comunicación. El país supo de él gracias a su constante participación en entrevistas, programas especiales. Los Xolos conformaron una escuadra impresionante con Leonín en la meta jugando al lado de Javier Gandolffi, Joshua Abrego, Richar Ruiz y Gerardo Galindo, entre otros.
El equipo fue avanzando en la liga hasta lograr el campeonato en una trepidante final ante Irapuato obtuvieron el deseado ascenso al máximo circuito el 21 de mayo de 2011.
El guerrerense jugó a préstamo con Xolos de Tijuana y luego de los festejos por el ascenso, se presentó a las instalaciones de Coapa para entrenar bajo las órdenes del técnico chileno, Carlos Reinoso, quien estuvo a la expectativa de su futuro, pues todo dependía de la permanencia o salida de Guillermo Ochoa, en la portería de América.
“Era un nuevo torneo, era otra División, el equipo se reforzó. Creo que hice un buen papel allá (Tijuana), me sentí muy contento con la afición, el cuerpo técnico y la directiva. Fue la oportunidad que estuve esperando porque en el futbol tienes que mantenerte. Si estás en la banca ni quien se acuerde de ti,”, acotó.
Con el impacto provocado en la Liga de Ascenso empezaron a llegar las ofertas de muchos equipos para hacerse de sus servicios. Un tiempo después la directiva de los Reboceros de La Piedad, que encabeza Fidel Kuri, informó a los medios de comunicación y aficionados que el calentano sería refuerzo para el torneo de Clausura 2012.
Con bríos renovados y con gran motivación por hacer realidad las expectativas que los guerrerenses esperan de este importante guardameta, el Gato Pineda busca plasmar en la cancha los objetivos que la directiva ha planeado y que conjuntamente con el cuerpo técnico han diseñado para conformar un futbolista aguerrido y competitivo que gane con sus actuaciones un lugar de protagonista en la cancha.
El calentano cumplirá su segunda temporada bajo las órdenes de Cristóbal Ortega y José Antonio Luna, técnico que ya lo dirigió en su Socio Águila y en América Sub 20.
Su vida en el futbol no ha sido fácil, con altas y bajas ha llegado el momento de activar su conocida capacidad de reacción para irse con Los Reboceros de La Piedad.
Pocos imaginaron que aquella tierracalentana con el Cerro de la Cruz serían testigos del nacimiento de un futbolista, quien continúa la buena historia de los porteros guerrerenses en el futbol profesional.




