Cierran temporada Orquestas y Coros de Renacimiento con la soprano Regina Orozco
*Ante unas mil personas que se dieron cita en la playa Tamarindos, unos 400 niños brindaron un concierto que fue de lo imponente como el O Fortuna, de la ópera Carmina Burana, hasta Alas a Malala
Óscar Ricardo Muñoz Cano
Con el reconocimiento por parte del gobernador Rogelio Ortega de que este 2014 quedará en la memoria de los mexicanos como el movimiento estudiantil del 68 o la Matanza del Jueves de Corpus de 1971, concluyó la noche del martes el concierto de fin de año que ofreció el Sistema de Orquestas y Coros de Renacimiento con la soprano Regina Orozco.
Ante unas mil personas que se dieron cita en la playa Tamarindos y con la presencia de personalidades como el presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), Rafael Tovar y de Teresa, los casi 400 niños y jóvenes de la Orquesta y Coro de Ciudad Renacimiento, el Coro Casitas, el Ensamble de Percusión y Coro Movimiento Colosio y la Orquesta y Coro Bonfil ofrecieron por dos horas canciones que fueron de lo imponente como el O Fortuna, de Carmina Burana, para la apertura, hasta Alas a Malala (Malala Youzafzai, premio Nobel de la Paz 2014), con la que cerraron el programa.
Por su parte, la soprano, con su singular voz y sentido del humor interpretó entre otras, Blanca Navidad y algunas canciones de Francisco Gabilondo Soler, Cri-Cri.
En medio de una escenografía elaborada por artesanos de Tlamacazapa y Ayahualulco, quienes construyeron 16 mil esferas de palma, y con ilustraciones de maestros de Xalitla, una a una las canciones desfilaron en medio de los aplausos de los asistentes.
El lago de los cisnes, y la Escena I de la obra, la Danza de los cisnes, del compositor ruso Pyotr Ilyich Tchaikovsky, abrieron la primera parte del concierto, donde actuaron solamente los coros y orquestas bajo la dirección de Amilcar Montero, quien posteriormente cedió la batuta al director del Ensamble de Percusión y Coro Movimiento Colosio y la Orquesta y Coro Bonfil, quien dirigió el Can Can.
Inmediatamente después, hizo su aparición Regina Orozco, quien vistió un florido traje en rosa y azul, y que de inmediato hizo click con el público al interpretar Chon Ki Fu y Metete Teté, de Cri-Cri.
No obstante fue durante su interpretación del Koonex Koonex, antigua canción maya que se cantaba en las fiestas, para bailar y hacer pasar un buen rato cuando lo “Regina” se le tuvo que salir.
Y es que dicha canción está compuesta por sonidos que generan los mismos intérpretes y cuando solicitó graznidos de gaviotas… “¡Que se oigan las gaviotas! Ah, esas no se pueden mencionar…”, lo que hizo que el público se riera de manera discreta.
Posteriormente le siguieron entre otras el Hallelujah de Leonard Cohen y finalmente Imagine de John Lennon, al que previamente se leyó un breve texto escrito por Alejandra Frausto, directora general de Culturas Populares de Conaculta.
“Imagina un gran escenario tejido a mano, imagina un lugar donde todos los sueños se cumplen, imagina que tu imaginación es lo único que tienes, imagina un coro de todos los niños del mundo, imagina un Acapulco, imagina un Guerrero, imagina todo un país donde no importa quién grita más fuerte sino quien sepa escuchar mejor”.
Posteriormente se cantó el Himno a la Alegría de la Novena Sinfonía de Ludwig van Beethoven y el himno no oficial del Sistema de Coros y Orquestas: el Danzón número 2 de Arturo Márquez, así como la Conga del Fuego Nuevo, del mismo autor.
Al término del concierto, que después ofreció dos canciones más de encore, el presidente del Conaculta Rafael Tovar y de Teresa, ya en sobre el escenario aplaudió el trabajo y aseguró que no se dejará de apoyar a Guerrero en estos momentos.
Por su parte, el gobernador Rogelio Ortega declaró que en estos momentos difíciles es de aplaudir que Acapulco se encuentre con gente; vivimos, dijo, horas violentas, de angustia, días difíciles “por aquella noche trágica del 26 y 27 de septiembre”.
En medio de gritos que señalaban que “nos faltan 43”, “vivos se los llevaron, vivos los queremos”, el gobernador aceptó que será muy difícil olvidar al 2014 “porque nos faltan 43, por el nombre de Ayotzinapa y por un año de esos que llevamos en la memoria histórica, como el 68, como el 71”.
Tras hacer un poco de historia al respecto de hechos como la revuelta estudiantil de entonces y el movimiento zapatista, para comparar cómo se resolvieron dichos conflictos, hizo votos por que el movimiento de los normalistas llegue a buen término.
“No quiero que ese conflicto que inició esa noche del 27 y esa madrugada del 27 en Iguala, con esa tragedia, termine con la armonía del pueblo de Guerrero…”.
Al acto también acudieron la directora general de Culturas Populares de Conaculta, Alejandra Frausto Guerrero; y el secretario de Cultura de Guerrero, Arturo Martínez Núñez.




