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Incrementó Acapulco en 2014 el presupuesto cultural, pero peligra su consolidación

*La creación de la Escuela de Iniciación Artística, el Estudio Teatral Acapulco, el coro municipal juvenil, una banda de música infantil y una biblioteca especializada en teatro, en parte están en riesgo de perderse, pues no tienen sustento legal que les permita operar más allá del término de la actual administración

Óscar Ricardo Muñoz Cano

(Segunda de tres partes)

Durante 2014, la apuesta del gobierno de Acapulco por la cultura aumentó de manera sustancial y quedó en alrededor de 16 millones de pesos para el año 2014 (dos más que el año anterior), situación que permitiría al director correspondiente, Gabriel Brito Camacho, declarar que el año era prácticamente para consolidar el trabajo realizado hasta el momento, situación que no se dio y que por el contrario, peligra de alguna manera.
A este presupuesto habrían de sumarse los recursos que otorgaría el gobierno federal del Programa Nacional para la Prevención Social de la Violencia y la Delincuencia (Pronapred) y que fueron una gran parte de los más de 149 millones de pesos que se destinaron a la entidad.
Ello permitió, entre otras cosas, la recuperación de espacios y la construcción en ellos de diversos centros culturales, siendo el más importante el que alberga el Centro Municipal de Artes y Oficios de Petaquillas con un costo cercano a los 3 millones de pesos, según declaración del propio funcionario.
En la entrevista con El Sur del 11 de marzo de 2014, Brito Camacho indicaba que con la suma de ambos presupuestos: “se buscará afianzar los proyectos que ya están, darles más proyección bajo el principio de continuidad”.
Durante este su segundo año de gobierno, declaró también que se buscaría  “el fortalecimiento de la formación artística, como por ejemplo la escuela (de Iniciación Artística), generando un programa más intenso…”, y agregaba que se velaría por el buen trabajo del Programa de Estímulo a la Creación, el Coro municipal, la Compañía municipal de teatro, entre otros programas.
Del mismo modo, hizo referencia en la misma publicación que dentro de este presupuesto aprobado se encontraban los recursos para la segunda Feria del libro, el Festival de jazz, la Barriada Fest e incluso parte de lo que sería La Nao en 2014.
Si bien esa fue la tónica general, hubo proyectos que no lograron llegar a buen término como el Festival de jazz que ya no se llevó a cabo este 2014.
Apenas un mes después de la declaración se anunciaba con bombo y platillo la creación del Estudio Municipal de Filosofía del Arte, mismo que se constituyó con menos de 10 estudiantes, que lo mismo sesionaban en la Dirección de Cultura Municipal que en la biblioteca del Zócalo o en un café.
Al paso de unos meses nada se sabe qué fue de dicho proyecto.
Del mismo modo ocurrió con Arte móvil, que pretendía llevar talleres y actividades de cinco disciplinas a través de unas cabinas remolcadas por bicicletas y a cinco polígonos de Acapulco: Renacimiento, Zapata, Petaquillas, Jardín y Progreso.
Luego del banderazo oficial el 12 de febrero de 2014 y de la mano del encargado nacional del Pronapred, Roberto Campa Cifrián, dichas cabinas estuvieron funcionando tan solo en lugares como el Parque de la Reina.
Posteriormente, ocuparían un espacio en el  interior del Museo Naval de Acapulco y la Casa de la Máscara para no ser vueltos a usar.
Información bajo la lupa

A decir de la información de la propia Dirección de Cultura de Acapulco, a lo largo de 2014 se llevaron a cabo programas de esparcimiento y difusión de la cultura y las artes, entre los que destacan Acá Teatro, Cine frente al mar, Cine Móvil y Cine en Pijama, cuentacuentos, Tianguis Cultural Emergente, festivales como La Barriada y La Nao; además de homenajes a personalidades como María Félix, Octavio Paz y Sor Juana Inés de la Cruz que se suman a la oferta de 150 talleres de diferentes disciplinas artísticas.
Del mismo modo, indica que al menos unas 50 mil personas disfrutaron de dichas actividades, dentro de un universo de un millón de habitantes que se considera tiene el puerto de Acapulco.
Poblaciones como Apalani, Dos Arroyos, Ejido Nuevo, El Campanario, Kilómetro 30, La Providencia, Las Ollitas, Las Parotas, Pedregoso, Piedra Imán, Rancho Las Marías, Sabanillas, San Isidro Gallinero, San Isidro Labrador, Santa Rosa de Lima y Xaltianguis fueron algunas de las que también recibieron actividades culturales.
Sin embargo, a principios de año pareciera que las cosas no funcionaron, al grado de que en junio 18 de este año, este diario consignara una declaración de Gabriel Brito Camacho en función de su comparecencia ante los regidores perredistas de la Comisión de Cultura, Recreación y Espectáculos, Wulfrano Salgado Romero y Marco Antonio Cabada Arias.
En dicha comparecencia explicó cómo utilizó el dinero que la Federación destinó el año pasado (2013) para actividades culturales del Pronapred en colonias como Ciudad Renacimiento, Emiliano Zapata, Jardín, Progreso y la unidad habitacional Luis Donaldo Colosio y aceptaba que había tenido problemas con la continuidad de los talleres y que incluso algunos se habían dejado de realizar falta de recursos. Por otra parte, y unos días después, el presidente de dicha comisión Marco Antonio de la Paz Marroquín, declaraba que el impacto de las acciones culturales que se realizaban en el puerto por parte el Pronapred era cuestionable, ya que si bien se han realizado muchas actividades a las que se inscribe mucha gente “no sabemos si realmente de 100 personas por ejemplo, que participaron en tal o tal actividad, cuántas se vieron beneficiadas en cuestión de aprendizaje o continúan tomando talleres”.

Polémica en la FILA por el caso Ayotzinapa

En medio de la incertidumbre ante la desaparición de 43 normalistas de Ayotzinapa en Iguala, y la escalda de marchas y protestas dio inicio el 16 de octubre la Feria Internacional del Libro Acapulco (FILA) 2014, que tuvo como país invitado a Argentina y a la que se negaron a acudir diversos escritores como el poeta Javier Sicilia, la argentina Mónica Maristain y la española Laura Martínez Benelli, lo que generó una ola de declaraciones a favor y en contra. A tal grado, que los organizadores de la feria encabezados por el director de Cultura Gabriel Brito Camacho y la directora de la feria, Iris García Cuevas, ofrecieron una conferencia de prensa para fijar una posición y asegurar que si bien son una feria pequeña y que por ello no podían hacer alguna declaración (El Sur, 8 de noviembre, 2014) como sí lo hizo la Feria Internacional del Libro de Guadalajara posteriormente, o al mismo tiempo el Festival Cervantino, el espacio estaba abierto para que los autores que así lo desearan se manifestaran al respecto de los hechos de Iguala.
Y así, fueron principalmente los autores argentinos y algunos mexicanos que hicieron menciones al hecho mientras que los autores locales, la mayoría, simplemente omitieron el asunto en sus respectivas presentaciones.

La Nao, de vuelta al origen y con dedicatoria

Para evitar controversias, el gobierno municipal dedicó la octava emisión del Festival La Nao Acapulco 2014 a los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos en Iguala, e incluso encendieron desde el inicio un cirio a un costado del escenario.
El festival este año presentó a Eugenia León y a Diego El Cigala como sus cartas fuertes, al tiempo que contó con una Nao itinerante que acudió a varias colonias así como a poblaciones cercanas al puerto con programas artísticos.
Del mismo modo, se volvieron a invitar a países de oriente como Japón, China y Filipinas, así como a España, Serbia y por supuesto, México.
Entre las sedes alternas para las actividades fueron El Centro Cultural Domingo Soler, Sinfonía del Mar, la biblioteca del Zócalo porteño, la Escuela de Iniciación Artística de Acapulco, el Centro De Artes y Oficios de Petaquillas y la galería Ixcateopan del Centro Cultural Acapulco.
Con un presupuesto aproximado de 5 millones de pesos y bajo la dirección del dramaturgo José Dimayuga, miles de personas lo mismo disfrutaron de las presentaciones en el Museo Fuerte de San Diego del Ballet de Belgrado como las actuaciones de Diego El Cigala, del grupo de percusiones japonesas Tokio Dageki Dan. o la propia Eugenia León quien clausuró el festival no sin antes urgir para que pronto aparecieran los normalistas, al tiempo que aseguraba que la violencia no es el camino para reclamar su retorno.

Trabajo que peligra

La misma información de Cultura Municipal presume del aumento del patrimonio cultural de los porteños: la creación de la Escuela de Iniciación Artística, el Estudio Teatral Acapulco, el coro municipal juvenil, una banda de música infantil y una biblioteca especializada en teatro.
No obstante, parte de este patrimonio está en riesgo de perderse pues no tiene sustento legal que le permita operar más allá del término de la actual administración municipal.
Caso concreto, la Escuela de Iniciación Artística que a 14 meses luego de abrirse, el dictamen que tendría que analizar el Cabildo para integrarla al organigrama de la Dirección de Cultura de manera formal se encuentra detenido en la Comisión de Gobernación y Seguridad Pública que encabeza el síndico Napoleón Astudillo Martínez desde mayo pasado. Fue el 5 de junio de este año que en entrevista a El Sur, el director técnico y administrativo del Cabildo de Acapulco, Francisco Delgado García, declaró que el dictamen respecto a la certidumbre jurídica para la Escuela de Iniciación Artística de Acapulco se encontraba en la Comisión de Gobernación y Seguridad Pública desde el 23 de mayo.
El funcionario explicó entonces que el dictamen, como es un asunto legal, se turnó a dicha comisión porque es ésta la que tiene por ley y por función atender todo lo relativo a nuevas normas o adiciones o modificaciones a las que ya existen.
La Escuela de Iniciación Artística, que abrió sus puertas a finales de septiembre del año pasado, se encuentra por la avenida Ejido y es para niños y adolescentes de 8 a 15 años, quienes acuden en horario vespertino y su instrucción se alterna a su actividad educativa; danza, música, teatro y artes plásticas son las disciplinas que imparten media decena de maestros con base en un programa reconocido por el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), instancia que supervisa la operación de dicha escuela que funciona con recursos del municipio.

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