Humberto Musacchio
LA REPÚBLICA DE LAS LETRAS
Quién es quién en tecnología
En su artículo El fin de la televisión de masas, Ignacio Ramonet dice que de acuerdo con un estudio entre habitantes del Distrito Federal de la empresa Pulso Metodológico que dirige Ana Cristina Covarrubias, 77 por ciento de la población posee teléfono celular, 74 por ciento computadora, 21 por ciento tablet y 80 por ciento internet, mientras que sólo 69 por ciento disfruta (es un decir) de la televisión abierta y 50 por ciento tiene televisión de paga. El 29 por ciento usa la pantalla de televisión para ver filmes que no son de la programación (adquiridos en Netflix o Blue Ray). El tiempo de empleo diario del celular es de 3 horas 45 minutos, el de la computadora es de 2 horas 16 minutos, el dedicado a redes sociales es de 138 minutos para Facebook y de 137 para WhatsApp, en tanto que a la TV sólo se le dedican 133 minutos.
Ninón Sevilla: ¿1921, 26 o 29?
Genaro Lozano, hijo de la ahora fallecida Ninón Sevilla, declaró el pasado martes que su madre nació en 1929 y no en 1921, como señalan algunas fuentes, ni en 1926, como lo consigna el riguroso Emilio García Riera. De ser como afirma Lozano, la aparición de la rumbera en Carita de cielo, película de 1946, ocurrió cuando ella tenía a lo sumo 17 años y de acuerdo con las leyes mexicanas de la época la mayoría de edad la alcanzaban a los 21 las solteras y a los 18 las casadas. Puede ser que la cubana viniera con marido, pero aun así resulta incomprensible que la feroz censura de la época y la mojigatería ambiental permitieran el semidesnudo y los movimientos eróticos de una mujer que no era mayor de edad. De cualquier modo, el rostro añiñado de la bailarina puede darle la razón a don Genaro. Lo importante, en todo caso, es que su bien ganada fama la sostuvo sobre dos columnas extraordinariamente bien torneadas, las que todavía a fines de los 70 salía a lucir en el teatro Blanquita.
Ayotzinapa, poema de David Huerta
Circula en internet el proyecto Say Ayotzinapa (en inglés di o diga Ayotzinapa), generado a partir de un poema de David Huerta que ya está traducido a 20 lenguas y se ofrece a los lectores de todo el mundo con una introducción de Valeria Luiselli, quien pone en antecedentes sobre el ominoso caso a quienes se acerquen al poema, que en sus versos iniciales dice: Mordemos la sombra/ Y en la sombra/ Aparecen los muertos/ Como luces y frutos/ Como vasos de sangre. Los interesados pueden ingresar a http://www.asymptotejournal.com/blog/2014/11/18/say-ayotzinapa/#
Héctor Anaya, JEP y Chespirito
Escribe a esta columna Héctor Anaya: “No tienes perdón de dios, Musacchio, pero del dios maya Itzamná o del egipcio Thot, que eran de la palabra, porque omitir el nombre de José Emilio Pacheco de la lista de pérdidas literarias durante 2014 y en cambio exaltar a Chespirito como uno de los grandes valores de que se privó el país el año pasado, fue verdaderamente… imperdonable. El señor Gómez Bolaños fue un simple entretenedor, exitoso pero prescindible y desde luego efímero, pues en pocos años lo que hizo se habrá olvidado y en cambio la obra de Pacheco permanecerá. Hablaste del ‘humor blanco’ de Chespirito, pero no hay tal ‘humor blanco’ –supongo que con dicho término se quiere decir inocuo, inofensivo– porque «no hay humor sin víctima». Y el señor Bolaños hizo blanco de su humor hiriente a personajes que merecen respeto: un profesor (Jirafales), un viejo (don Ramón), un niño cachetón (Quico), un gordo (Señor Barriga), un médico –necesariamente científico loco– (Dr. Chapatín) y a otros personajes cuyo ataque no sería recomendable como buen ejemplo para los niños, como tampoco pudo haber sido ponderar a los caquitos, ladrones menores –que luego se regeneran, naturalmente– y calificar peyorativamente al niño pobre (sin crítica a una sociedad que lo ha empobrecido) como un chavo (ochavo de los españoles, monedita ínfima). Darle a sus personajes nombres con ‘Ch’ lo consideraron sus panegiristas prueba de su talento creativo, seguramente porque ignoran que el antecedente se encuentra en el Soneto en che, de Sor Juana. Otra de sus ‘muestras de genialidad’ fue hacer vivir al pobretón Chavo del ocho en un barril, que debió tomar –si lo supo– del filósofo cínico Diógenes de Sinope, también conocido como Diógenes del tonel.
Respuesta con rodilla en tierra
Con toda razón me reclama Héctor Anaya la ausencia de José Emilio Pacheco en la lista que publiqué la semana pasada con los decesos de 2014. Las prisas periodísticas no bastan para disculpar la omisión de un escritor por tantas razones admirable y para mí indispensable. En lo que se refiere a Chespirito, sostengo lo dicho, pues, hasta donde sé, a ningún profesor se le ha faltado al respeto por culpa de Roberto Gómez Bolaños. En todo caso, las bromas a costa de los flacos, altos, gordos o cachetones forman parte de la vida. No digo que sea loable, simplemente consigno el hecho, y creo que lo mismo hizo Chespirito, pues de otra manera no hubiera tenido la recepción de que gozó con sus personajes, identificados si se quiere con el prejuicio, pero a fin de cuentas familiares para todos. ¿Y qué de malo tiene tomar como vivienda un barril, a la manera de Diógenes?
Premio de Crónica Ricardo Garibay
Conaculta y el gobierno de Hidalgo convocan a participar en el Premio Nacional de Crónica Joven Ricardo Garibay, dotado con 100 mil pesos. Podrán participar mexicanos por nacimiento, residentes en el país, con no más de 34 años de edad, que no hayan recibido algún premio de los que otorga el programa Tierra Adentro. Los interesados deberán enviar por cuadruplicado un libro con una o más crónicas literarias o periodísticas que sumen de 80 a 200 cuartillas engargoladas, en tipo Arial de 11 puntos a espacio y medio, impresos en papel carta por una sola cara. Cada juego deberá ir firmado con seudónimo y en sobre anexo enviarse nombre real, domicilio, teléfono, correo electrónico, fotocopia del acta de nacimiento y breve ficha curricular. Los trabajos deberán llegar antes del 28 de marzo a Premio Nacional de Crónica Joven Ricardo Garibay 2015, Nicolás Bravo 202, Colonia Centro, CP 42000. Mayor información en el teléfono 4155-0546 o con Sergio Aranda del Consejo Estatal para la Cultura y las Artes de Hidalgo (01771-715-474 o a [email protected]




