No regresan a clases unas 100 escuelas de la zona conurbada de Acapulco por la ausencia de policías y por las extorsiones
Unos 200 maestros de planteles en paro de colonias de la periferia de Acapulco se presentan en su horario de trabajo afuera de las instalaciones de la delegación de la SEG, que maestros de la CETEG mantienen cerradas
Jacob Morales Antonio
Unos 2 mil maestros de cien escuelas de la zona conurbada de Acapulco, que atienden a 10 mil estudiantes, no regresaron a clases por la ausencia de las fuerzas policiacas y las amenazas de extorsión que desde octubre denunciaron por parte de integrantes de grupos criminales.
En un recorrido por las colonias Ciudad Renacimiento y Emiliano Zapata, se constató la falta de vigilancia y recorridos de la Gendarmería, las policías federal y estatal, afuera de los centros educativos. Pero sí hubo presencia de militares en las calles aledañas a una primaria particular, ubicada a unos 500 metros de la Secundaria Federal 6, de la Zapata, donde padres de familia acudieron por sus hijos, por miedo a ser víctimas de la delincuencia.
En consulta telefónica por la tarde, el delegado de los Servicios Educativos de la Región Acapulco-Coyuca de Benítez, Alfredo Miranda, informó que unas cien escuelas de la periferia de la ciudad no regresaron a laborar por falta de garantías de seguridad y temor de los docentes de ser víctimas de la delincuencia. Desde octubre, 198 escuelas pararon labores luego de 19 secuestros y amenazas de delincuentes.
Unos 200 maestros de escuelas en paro de las colonias Las Cruces, La Libertad, Real Hacienda, San Agustín, Sabana, Coloso, La Frontera, La Venta, San Agustín, Arrollo Seco, Zapata, Renacimiento y Oaxaquillas, pertenecientes a las zonas 34, 35 y 36 de primaria, y 37 de preescolar, se presentaron en su horario de trabajo afuera de las instalaciones de la delegación de la Secretaría de Educación Guerrero (SEG), que maestros de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero (CETEG) mantienen cerradas.
Uno de los representantes de los maestros, quien no quiso dar su nombre, manifestó que en la lista tenían 90 escuelas sin actividades escolares, 2 mil maestros en paro, lo que afectaba a unos 10 mil estudiantes, luego de que la SEG incumplió con la promesa de enviar seguridad a los planteles en el reinicio de clases.
Al mediodía, en una reunión improvisada frente a la SEG en Acapulco, los maestros por mayoría de votos decidieron mantenerse en paro de labores, hasta tener garantías de seguridad en las escuelas. Ahí, un maestro se manifestó para que su movimiento se uniera a los maestros de la CETEG, porque sólo con ellos el gobierno atendería la exigencia.
No obstante, el maestro reconoció que muchos de los afectados le debían “favores” a funcionarios y al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), razón que los mantiene con miedo de unirse al sindicato disidente, que está luchando por la misma causa: el fin de la violencia, expresó el trabajador.
Escuelas sin presencia de la Gendarmería
En la escuela Plan de Ayala, de la colonia Zapata, no se observó la presencia de elementos de seguridad pública pertenecientes a la Gendarmería. El director manifestó que en la mañana policías estatales estuvieron en la escuela por ocho minutos, pues sólo fueron a dejar un número telefónico por si requerían de apoyo policiaco. Pero expresó que no había recorridos de vigilancia, como se prometió por la autoridad y sólo contaban con un elemento de seguridad privada.
En la Secundaria Federal 8, de Renacimiento, no hubo clases. El guardia de seguridad privado informó a los estudiantes que acudieron por la mañana y durante la tarde, que probablemente el lunes los maestros regresaran a laborar, sin tener certeza de ello.
Mientras que en la Secundaria 6, decenas de padres y madres de familia se presentaron a la 1 de la tarde a recoger a sus hijos en el plantel. Uno de los padres expresó que por el miedo a que su hija sufra de un asalto o que la secuestren, ha optado por ir a dejarla y traerla.
El padre, quien no quiso dar su nombre, mostró su descontento porque ni en la mañana, ni en la tarde se presentaron policías a resguardar la seguridad de la secundaria y teme que las clases se suspendan.
A unos 500 metros de la secundaria, cruzando la calle 14, se encuentra el Instituto Emiliano Zapata, justo atrás de la Comercial Mexicana, donde había dos patrullas del Ejército resguardando las calles a la hora de la salida de la primaria.
Cinco soldados, de unos 15 que se encontraban en el lugar, retuvieron por unos 20 minutos a este reportero y al fotógrafo para exigir borrar las fotografías donde se muestra a los militares alrededor de la escuela privada. Los militares argumentaron que las gráficas los meterían en problemas con sus superiores.




