Contrarresta colombiano la violencia con la creación de huertos comunitarios
*Wilmar Botina expone la experiencia positiva de decenas de comunas en la ciudad de Medellín
Un barrio asolado por la inseguridad y la violencia sólo encontrará tregua cuando sus habitantes vuelvan a reconocerse entre sí y a apropiarse de sus calles.
Este es el mensaje primordial que Wilmar Botina El Boti, filósofo y activista colombiano, trae a los vecinos de la colonia Mexicaltzingo con quienes compartirá la mesa de dialogo Conversaciones sobre el barrio, la calle, la música y las plantas.
Durante el encuentro, El Boti expondrá la experiencia positiva que decenas de comunas de la ciudad de Medellín, afectadas por la violencia, han experimentado a partir de la generación de huertos comunitarios impulsados por el colectivo Agroarte, en el cual participa.
“Trabajamos a partir de tres líneas de acción: la memoria, la comunidad y la familia. Buscamos generar lazos afectivos y de convivencia que nos permitan llegar a esas confianzas que en algún momento se tuvieron en la comunidad”, explica.
“Buscamos que la gente reconozca sus espacios, su territorio y su potencial a través del agro, el hip hop, el arte y la lúdica”.
En este proceso, la agricultura juega un papel preponderante a través de la “memoria campesina”, es decir, del contacto que los jóvenes han tenido con la tierra y las plantas a partir de sus padres, abuelos y de sus propias experiencias.
“Esta memoria colectiva nos permite acercarnos a los jóvenes y sembrar plantas, cualquier ‘pelao’ (joven), reconoce olores, condimentos. Volver a esos saberes ancestrales que están dentro de las comunidades nos permite generar vínculos de confianza”, señala.
La siembra de plantas aromáticas y mágico-religiosas, principalmente, en aceras, escombreras y solares de las comunas es apenas el comienzo de un trabajo social que redunda en la pinta de grafitti, construcción de huertos comunitarios, composición de piezas de hip hop y realización de performances.
El evento es organizado por los colectivos locales Ensamble Social y Abarrotera Mexicana, cuyos integrantes participarán del encuentro.
“En Mexicaltzingo hay problemáticas similares (a las de Medellín) como la falta de espacios de encuentro y recreación para la población en general y para los jóvenes en específico, pandillerismo y drogadicción que tendrían que estar siendo atendidas”, asegura Alan Diosdado, integrante de Abarrotera Mexicana.
Trabajo constante
A lo largo de siete años el colectivo Agroarte ha conseguido generar 12 jardines en el mismo número de comunas de Medellín, todas ellas marcadas por la violencia.
Esta asociación surgió a partir del trabajo de un cantante de hip hop conocido como Aka quien decidió mezclar el arte y la agricultura y enseñarle a niños, jóvenes y adultos a recuperar los jardines perdidos en sus barrios y a hacer pequeñas huertas de autoconsumo.
“Cada uno debe plantar lo que quiere, lo que hacemos es darles herramientas para que hagan su proceso, siembren, se unan y se beneficien mutuamente recogiendo la lechuga, la hierba buena, todos pueden tomar lo quieran siempre y cuando hayan metido trabajo ahí”, explica Wilmar Botina, integrante del colectivo. (Juan Carlos Sagredo / Agencia Reforma / Guadalajara).




