Cierran empleados el restaurante El Ranchito para impedir el desalojo
Los inconformes colocaron mallas metálicas y mesas apiladas, hicieron una “cadena humana” y colgaron pancartas, apoyados por la Sección 113 de la CTM, para que Vía Pública no desmantelara el negocio
Argenis Salmerón
Trabajadores del restaurante El Ranchito, ubicado en un acceso de la avenida Costera, iniciaron una huelga porque el gobierno municipal pretende desalojarlos “arbitrariamente”. El establecimiento no funcionará hasta que se resuelva el conflicto.
El jueves, el director de Gobernación municipal, Felipe Loyo Malabar, dijo que hay 19 accesos de playa en toda la franja costera ocupados por negocios, los cuales tienen hasta nueve años funcionado porque las administraciones pasadas les otorgaron licencias, como el caso de El Ranchito.
Ayer al mediodía, los empleados del restaurante colocaron mallas metálicas y mesas apiladas, además hicieron una “cadena humana” para impedir un posible desalojo. También exhibieron fotografías de los negocios que ocupan los 19 accesos de playa en la Costera.
“Nos ponemos en huelga porque nos quieren desalojar, nos quieren quitar nuestra fuente de trabajo”; “Señor alcalde, o todos coludos o todos rabones”, se leía en las pancartas que mostraron.
En declaraciones a reporteros, la propietaria del negocio, Rosalinda González Bustos, informó que sus trabajadores recurrieron al secretario general de la Sección 113 de la CTM, Roberto Balbuena Naves. Según ella los empleados están adheridos a dicho sindicato.
Indicó que los empleados decidieron irse a huelga porque el gobierno municipal pretende desalojar el negocio “arbitrariamente”.
Indicó que los 15 empleados están desesperados por la situación, “ellos no quieren quedarse sin trabajo porque de ahí depende el sustento de sus familias”, por ello explicó que el negocio no funcionará hasta que se resuelva el conflicto
“A los trabajadores se les adeudan salarios anteriores y el aguinaldo. Nosotros estamos esperando que las cosas se mejoren para cubrir sus pagos, pero al ver la situación de desalojo recurrieron al sindicato y pusieron la huelga”, agregó.
González Bustos dijo que está reuniendo las pruebas para acreditar el espacio y evitar el desalojo que pretende el gobierno municipal, y que las que presentaron en un juzgado federal, no precisó cuál, son las licencias anteriores.
Indicó que el lunes sostendrá una reunión con los directores de Vía Pública, Antonio Galeana, y Gobernación municipal, Felipe Loyo, para también presentar las pruebas que acreditan el funcionamiento del negocio por medio de un amparo federal.
Recordó que desde que se abrió el restaurante (hace nueve años) se empezó con permiso de la Dirección de Vía Pública. Posteriormente les otorgaron la licencia de funcionamiento en otra administración.
La propietaria declaró que ayer se venció la prórroga que dieron los funcionarios municipales, “por eso estamos aquí, no vamos permitir el desalojo”.
Recalcó que el alcalde y el diputado perredista Germán Farías Silvestre tienen interés en desalojar el establecimiento por cuestiones personales, sin precisar cuáles. “A ver, por qué no han molestado a los 19 negocios que ocupan los espacios públicos. La autoridad han permitido a esos negocios que paguen la licencia de funcionamiento en los último años, y mí me niegan el refrendo”.




