Debe expulsar el PRD a corruptos: Acosta Naranjo
El PRD debe castigar y expulsar de sus filas a cualquier militante que incurra en actos de corrupción, señaló ayer Guadalupe Acosta Naranjo, ex presidente del sol azteca.
“Si hay compañeros del PRD que se equivocan, debemos castigarlos y sacarlos de nuestras filas. No debemos de solaparlos, si hay gente que piensa que llegar al gobierno es para hacerse ricos, debemos de castigarlos y de correrlos del PRD.
“Eso es algo que hay que hacer, sea quien sea. Cuando haya elementos de prueba se tiene que actuar, porque si no actuamos entonces seguiremos siendo unos del montón, se va el pinto, llega el amarillo, llega el colorado y las cosas no cambian”, dijo al asisitir al segundo informe de actividades de Esthela Damián, diputada local del DF.
La semana pasada la PGR capturó a José Ricardo Gallardo, Edil con licencia de Soledad de Graciano Sánchez, San Luis Potosí, quien aspiraba a la candidatura del PRD a la gubernatura.
El perredista es acusado de delincuencia organizada y de desviar y lavar para su beneficio más de 200 millones de pesos del erario.
“No vamos a cerrar nuestros oídos ni nuestros ojos ante lo que nos está exigiendo la gente. ¿Qué quiere la gente?, que no haya impunidad; la gente está harta de que los políticos de cualquier color hagan lo que sea, hagan cualquier barbaridad y no se les castigue”, abundó Acosta. (Agencia Reforma / Ciudad de México).
Si no se erradica, destruirá la corrupción la democracia en México, señala la Arquidiócesis
De no erradicar la corrupción, la democracia en México quedará hecha añicos, aseguró la Arquidiócesis Primada de México en su semanario Desde la Fe.
“La corrupción es la verdadera causa del desarrollo del fenómeno del narcotráfico y el crimen organizado, de la desigualdad social, del debilitamiento de las instituciones y de la pésima procuración de justicia que favorece la impunidad, y aumenta la desesperanza en los mexicanos”, expuso en la editorial.
En la publicación dominical señaló que las causas de la corrupción se encontraban en la falta de control de los servidores públicos por un lado, y en la justicia supeditada al poder político por el otro.
“Si hay voluntad política, la depuración de funcionarios y militantes corruptos debe comenzar cuanto antes, y ésta debe ser una labor inaplazable”, manifestó
Para la Arquidiócesis, el corrupto se cree vendedor, no conoce la fraternidad o la amistad, sino la complicidad y la enemistad, y difícilmente puede sentir un remordimiento de conciencia, a decir del texto.
“El corrupto no puede aceptar la crítica, descalifica a quien la hace, trata de disminuir cualquier autoridad moral que pueda ponerlo en tela de juicio, no valora a los demás y ataca con el insulto a quien piensa de modo diverso”, declaró el semanario, citando al papa Francisco. (Agencia Reforma / Ciudad de México).




