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El gobierno estatal suspendió la ayuda para el tratamiento de Sánchez Nava, dicen familiares a Cesáreo

El gobierno estatal suspendió la ayuda para el tratamiento de Sánchez Nava, reclaman

*Informa Celestino Cesáreo que se reunió con familiares del dirigente perredista inmovilizado desde hace cuatro años por una golpiza de priistas que pegaban propaganda de Añorve

Rosalba Ramírez García

Chilpancingo

A la llegada de Rogelio Ortega Martínez al gobierno del estado se suspendió el subsidio que se entregaba de manera mensual a la familia del perredista Guillermo Sánchez Nava para la atención médica especializada que recibe desde hace ya cuatro años, cuando fue atacado por un grupo de jóvenes priistas en plena campaña electoral por la gubernatura en enero de 2011.
Ayer se cumplieron cuatro años de la agresión y el presidente estatal del PRD Celestino Cesáreo Guzmán informó que desde hace dos años la Fiscalía General del Estado (FGE) no ha entregado al partido ni a la familia avances de la investigación que, informó, “está detenida”.
Consultado vía telefónica ayer comentó que los dirigentes del PRD han estado al pendiente de la salud de su compañero que en los primeros minutos del 11 de enero de 2011 fue atacado por una brigada de unos 30 jóvenes priistas, a quienes sorprendió colocando carteles de su candidato Manuel Añorve y retirando los de Ángel Aguirre Rivero, el candidato a gobernador de la coalición Guerrero Nos Une que Sánchez Nava representaba ante el entonces Instituto Electoral del Estado de Guerrero (IEEG).
Ya con Aguirre Rivero como gobernador, durante su gobierno la familia del perredista recibió recursos económicos para pagar la atención médica especializada que requería Sánchez Nava luego de la golpiza que lo puso al borde de la muerte y que terminó por incapacitarlo, pues fueron afectadas sus capacidades motrices.
Cesáreo Guzmán informó que hace tres días se había reunido con los hijos de Sánchez Nava que le informaron que su padre continúa en silla de ruedas, no puede mover ninguna parte de su cuerpo y no habla “pero se conserva estable”.
La reunión fue para informarle de la suspensión del apoyo económico, lo que les dificulta mantener la atención médica del fundador del PRD y comentarle que buscan una reunión con el gobernador “porque se supone que es amigo de la familia de Guillermo”.
Comentó que “durante el gobierno de Ángel Aguirre recibió una serie de apoyos médicos para su atención en México y en Guerrero, pero con el cambio de gobierno, lo que los familiares me informaban es que ese apoyo ya no está fluyendo y por eso reclaman la atención de Rogelio. En esa parte vamos a intervenir y que el gobernador atienda a la familia de Rogelio Sánchez Nava”.
El 11 de enero de 2011, durante el proceso electoral para elegir gobernador, el representante ante el órgano electoral de la coalición “Guerrero nos Une”, Guillermo Sánchez Nava o Sam como lo conocen en el PRD, fue atacado a golpes por unos 30 jóvenes de una brigada priista integrantes de la campaña del entonces candidato Manuel Añorve Baños.
La agresión ocurrió en los primeros minutos de ese día cuando cerca del Instituto Tecnológico de Chilpancingo, un grupo de jóvenes retiraba la propaganda del candidato de la coalición del PRD, Convergencia y el PT, el ahora ex gobernador Ángel Aguirre Rivero.
Sánchez Nava estuvo la noche del 10 de enero en sesión de trabajo con consejeros y representantes de partido, donde denunció que había colocada propaganda en lugares prohibidos y que además estaban documentando que brigadas de simpatizantes de la coalición Tiempos Mejores para Guerrero del PRI, PVEM y Nueva Alianza, estaban destruyendo propaganda de Aguirre Rivero.
Coincidentemente, al salir de esa reunión recibió una serie de mensajes de texto en su teléfono móvil donde le indicaban que rumbo al Palacio de Gobierno estaba un grupo de personas destruyendo propaganda de la coalición, y se dirigió en su automóvil a esa zona que se ubica a unos 300 metros del órgano electoral.
Al llegar al lugar se percató del hecho y avisó a otros perredistas, pero también decidió documentar en fotografías lo que pasaba y los brigadistas respondieron con una golpiza que a cuatro años lo mantiene inmóvil y sin poder hablar.

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