Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Irrumpen cetegistas en una reunión de la SEG con maestros de Ayotzinapa; les piden no olvidar a los 43 desaparecidos

*El secretario de Educación, Salvador Martínez della Roca, mantiene un ríspido diálogo con los manifestantes, a quienes invita a reiniciar las negociaciones detenidas desde la matanza en Iguala. Reitera que él también está en contra de la reforma educativa

Alina Navarrete Fernández

Chilpancingo

Integrantes de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero (CETEG) irrumpieron en un encuentro de maestros de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa con la Secretaría de Educación Guerrero (SEG), que se llevaba a cabo en las oficinas centrales de la dependencia, presidida por el secretario Salvador Martínez della Roca.
A la 1 de tarde, una comisión de aproximadamente 20 cetegistas, sin el rostro cubierto, ingresó en la explanada de las oficinas centrales de la SEG, en donde se encontraba Martínez della Roca y cerca de él, cien maestros y egresados de la Normal Rural de Ayotzinapa.
Desde el inicio de su irrupción en el encuentro, los cetegistas dejaron en claro que no se encontraban en las oficinas porque pretendieran incendiarlas o realizar otro tipo de destrozos, sino porque querían manifestar el motivo de su lucha ante los presentes.
Los cetegistas fueron encabezados por la integrante de la Comisión Política, Antonia Morales Vélez, quien informó a los presentes acerca de las consecuencia de la aplicación de la reforma educativa en Guerrero, que afectó a más de 11 mil maestros; también los invitó a unirse a la lucha por la presentación con vida de los 43 normalistas desaparecidos.
“Es necesario que nos vayamos a una lucha unitaria, todos juntos, hoy no nos alcanza el sector educativo defender todo lo que nos viene, hoy tenemos que irnos con nuestros padres de familia, tenemos que irnos con toda la sociedad a defender las dos cosas que nos quedan: nuestro trabajo y nuestra dignidad. Lo demás, estos malditos (las autoridades) nos lo han arrebatado”, expresó.
Otro de los cetegistas se dirigió a los maestros de la Normal Rural de Ayotzinapa así: “¿No les da vergüenza, profesores de la normal? ¿No tuvieron ese pasado (histórico de represiones)? Se les ha olvidado y al secretario de Educación creo que también se le ha olvidado, tenemos a 43 compañeros que son humanos y son gente, son del pueblo”.
Continuó: “Debemos de ver hacia adelante, estamos organizados y si responsabilizamos al gobierno federal, con lo que intentan hacer con todos lo que estamos en el plantón, si responsabilizamos a este gobierno que si nos quiere dar beneficios, que se vea de este gobierno estatal y Rogelio (Ortega Martínez) así como está amenzando, que lo haga porque eso es lo que quiere hoy ese gran guerrillero que se decía, ese gran luchador social, de golpear”.
“No les debe dar vergüenza porque de ahí nacieron, salieron de esa Normal y si hoy la van a convertir en la gran ciudad de Ayotzinapa, le quieren cambiar hasta el nombre, les da vergüenza ser guerrerenses. Tengan dignidad, Ayotzinapa merece respeto porque es parte de la identidad de Guerrrero como lo es Lucio Cabañas, los gobiernos federal y el estatal nos han tratado de manchar”.
Otro de los manifestantes dijo que “el Movimiento Popular Guerrerense está pugnando porque este sistema político ya no está funcionando y que también aquellos que andan pensando que ‘ya me vor a ir como diputado, como presidente, como regidor’, no compañeros, si nos van a evaluar a nosotros como maestros, que también a ellos se les evalúe primero, qué han hecho para beneficio de la sociedad, del pueblo y de ahí vamos a partir para ver quiénes son los más viables y cambiar la corrupción”.
Cuando los cetegistas concluyeron su mensaje, Martínez della Roca dijo: “Mire compañera (dirigiéndose a Antonia Morales): uno, que le quede perfectamente claro a todos ustedes y lo tengo hasta por escrito, que estoy en contra de la reforma de Peña Nieto; dos, estoy contratando a los que dicen ellos que no son idóneos, hasta la palabra me da asco, ya le mandé decir que yo voy a contratar a todos, porque de 5 mil que presentaron el examen 4 mil reprobaron, eso quiere decir, no que tengamos 4 mil tontos, sino que está mal el examen”.
“Que le quede claro de que estoy perfectamente en contra de que se hagan evaluaciones a los niños de La Montaña igual que a los de Polanco, se los he dicho y he luchado por eso, a mí no se me olvida mi pasado, ni se me va olvidar nunca incluso el futuro, aquí hable usted si es tan amable con los chicos de la pedagógica (UPN) que están en su plantón y que los maestros los querían reprobar, si no se metió el secretario y les dijo no me van a reprobar a ningún muchacho y los van a evaluar, pero en las mismas condiciones que están en el plantón”.
“Le dije al rector (de la UPN) ‘no quiero persecuciones políticas en la Pedagógica, ni en ningún lado’, todo mundo tiene derecho a tener sus definiciones políticas y se van a respetar, podemos discrepar en algunas cosas, bueno ¡no somos vegetales! Usted puede tener una opinión, yo la respeto mucho y también respete un poco la mía, cuando menos, ni aunque sea me la ha escuchado, yo nunca le he faltado el respeto a nadie, lo único que he dicho es que lo que hicieron en Iguala fue una barbarie”.
En tono exasperado, Martínez della Roca siguió: “En mi vida la había visto (una barbarie semejante), ni aunque sea en Tlatelolco, más grave es lo que está pasando aquí y yo sí me la rajo compañera, y le voy a decir una cosa, lo único que he dicho es que me parece, me parece, que Lenin decía que la política es el arte de ganar voluntades, y que me parece que de repente se hacen cosas y se echan en contra a la gente, es lo único que he dicho y es una posición política, lo único que estoy diciendo que la lucha de ustedes es profundamente justa, coincido cien por ciento con eso y me he rajado la madre”.
“Desde antes de venir aquí, porque me invitó Rogelio, yo era de la gente más indignada y más encabronada y lo sigo estando, hice un seminario sobre la vida de José Revueltas, llegó Juan Villoro, en la noche me llegó la noticia de que había fallecido mi amigo Raúl Álvarez Garín, el dirigente más importante del 68 y en esa misma noche, compañera, estaban asesinando a los muchachos en Iguala. Nomás le quiero decir una cosa, yo no tengo nada más que hacer, más que venir aquí a ver en qué puedo ayudar y me mandaron decir, yo no sé si sea cierto o no…”
Paró en seco su discurso porque fue interrumpido por un cetegista, quien gritó: “¡No ha ayudado mucho si no los ha buscado!”, Martínez della Roca perdió el control, que había mantenido hasta entonces, y replicó; “a ver permíteme, mira gritando no se pue… no me estés gritando, a ver a ver estoy dialogando”, y el maestro contestó: “tampoco me va a callar a mí”, “no, no, tú me estás callando a mí, tú, tú, ya hombre, ya”, la discusión amenzaba con prolongarse, pero Antonia Morales intervino y manifestó “escuchémosnos compañeros”.
“Compañera (de nuevo en referencia a Antonia Morales), me llegó el rumor de que usted, es un rumor… ¡Cállate!– se desvió del mensaje, pues fue abruptamente interrumpido por el mismo manifestante que pretendía silenciarlo– ¡Estoy hablando! Compañera, me llegó el rumor que usted había comentado que porqué el secretario nunca le ha dado a usted una (reunión), cuando usted guste compañera, cuando usted guste nos sentamos a platicar y en lo que yo pueda ayudar, créame, yo voy a ayudar, pero yo no la he recibido porque usted no me lo ha solicitado, cuando me lo solicite voy a donde usted me diga”.
Con ese compromiso el secretario, quien mantuvo su mirada oculta bajo unos lentes de sol y que había extraído un paquete de cigarros de su bolsillo para encender uno, concluyó su intervención e inmediatamente los cetegistas anunciaron al grupo: “¡Vámonos!”, al tiempo que comenzaban a caminar en dirección a la salida de las oficinas, por el estacionamiento.
Antes de retirarse, Antonia Morales manifestó: “Compañeras, compañeros, entendemos que desde el 28 de septiembre decidimos, aun cuando ya teníamos avanzadas nuestras negociaciones, romper con el gobierno federal y estatal hasta que nos regresen a nuestros 43 jóvenes y seguimos ahí, somos de una sola línea y seguimos ahí, el día que yo lo busque va a ser porque mi base me pida que nos sentemos con el secretario”. “Y los recibiré con mucho gusto”, contestó Martínez della Roca.
Así concluyó Morales Vélez el diálogo: “Ya estamos hartos de tanto despilfarro de la Secretaría de Educación, que revisen cuántas casas tienen rentadas y a quiénes, porque aquí se auto rentan las casas entre los funcionarios, que hoy estamos pidiendo que se regresen (los trabajadores) aquí a este edificio y que de ahí camaradas, tengamos que partir”.

468 ad