No hay ningún problema, dice Eliseo Villar ante el acuerdo de Ortega y Abad García
*El gobernador entregó las instalaciones de la CRAC en San Luis Acatlán al grupo de sus rivales a instancias de su asesor Pablo Guzmán, señala
Carlos Moreno A.
Luego que el gobernador Rogelio Ortega Martínez entregó el sábado las instalaciones de la Casa de Justicia de San Luis Acatlán al grupo de Abad García, el líder de una de las expresiones de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC), Eliseo Villar Castillo señaló que “nosotros sabemos bien que es un acuerdo del gobernador, y no nos cae de raro que ahora nos desconozca, de hecho ahí tiene a su asesor Pablo Guzmán, que fue uno de los que ha estado encabezando el grupo de Abad”.
Consultado vía telefónica, Villar Castillo dijo que la entrega de la Casa de Justicia de San Luis Acatlán que hizo el gobernador al grupo de Abad García “está bien, por mí no hay ningún problema, porque la Casa la gestionamos y luchamos para los pueblos, para la CRAC, no para mí”.
Se le preguntó si con la entrega de la casa de justicia a Abad García el gobierno del estado lo está reconociendo, pero Villar Castillo señaló que “nosotros sabemos bien que eso es un acuerdo del gobernador con él (con Abad García)”.
Indicó que Ortega Martínez avaló a dicho grupo porque tiene de asesor al ex coordinador de dicha Casa de Justicia, Pablo Guzmán Hernández, “quien fue uno de los que estuvo encabezando el grupo de Abad, entonces no se nos hacer raro que ahora el gobernador a nosotros nos desconozca, nos ignore”.
Villar Castillo precisó que su grupo está coordinando cuatro Casas de Justicia que incluyen a 132 comunidades en Cochoapa, en Ometepec, El Paraíso en Ayutla, Juchitán y Zitlaltepec; mientras que el grupo de Abad García coordina sólo dos, San Luis Acatlán y Espino Blanco, con 42 poblados.
“Tenemos cuatro Casas de Justicia, coordinando, cuando Abad sólo está en San Luis Acatlán y en Espino Blanco, con una minoría de pueblos”, dijo.
El dirigente reiteró que han solicitado audiencia con el gobernador Rogelio Ortega pero se las ha negado, “sale sobrando una mesa de trabajo con el gobernador porque es un hombre que no tiene responsabilidad y no cumple su palabra, hemos tenido tres mesas de trabajo con él, se han establecido compromisos pero no los cumple”.
Explicó que, entre esos compromisos está que intervenga Ortega Martínez en la liberación de los policías comunitarios de Cuanacaxtitlán detenidos, “que ellos no tienen ningún delito y los tiene encarcelados Abad simplemente porque los tienen identificados porque nos han apoyado”.
El 15 de noviembre, los policías comunitarios de la Casa de Justicia matriz de San Luis Acatlán de la CRAC desarmaron y detuvieron a ocho “pseudo policías” entre los que se encontraban los de Cuanacaxtitlán, a quienes acusaron de haber participado en el enfrentamiento, extorsiones y otros delitos por instrucción de Villar Castillo.
El 23 de noviembre del año pasado, la CRAC de San Luis Acatlán informó que no liberaría a los seis policías detenidos de Cuanacaxtitlán por ser cómplices de Villar Castillo, porque la asamblea regional ya los había juzgado.
“Ahorita, pienso que no hay confianza de que nos atienda”, dijo Villar Castillo e indicó que establecerá comunicación con la Secretaria de Gobernación para que intervenga, porque el gobernador ignora sus demandas.
El sábado, el gobernador Rogelio Ortega Martínez entregó la sede de la Casa de Justicia matriz de San Luis Acatlán, de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias, Policía Comunitaria (CRAC-PC), al coordinador, Abad García García.
El 12 de noviembre del año pasado, pueblos integrados a la CRAC-PC afines a la casa matriz se apoderaron de las instalaciones que utilizó el líder de la misma organización, Eliseo Villar Castillo, desde mediados de abril y luego la abandonó.
Un día después, en asamblea de la CRAC se resolvió que si el coordinador desconocido, Eliseo Villar y sus seguidores o promotores regresaban al municipio serían detenidos por los policías comunitarios de la Casa de Justicia matriz y reeducados por sus actos delictivos, debido a que ambos grupos de policías comunitarios (el de Abad García y el de Eliseo Villar) se enfrentaron a balazos a las afueras de San Luis Acatlán porque el grupo de Villar Castillo instaló un retén; el saldo del incidente fue de dos heridos.




