Dos militares israelíes y un casco azul español mueren en un choque entre Hezbolá e Israel
*España pide a la ONU investigar la muerte de su soldado en Líbano. Tras el ataque de la milicia EU subraya el derecho israelí a defenderse
DPA
Tel Aviv / Beirut / Washington
Dos militares israelíes y un casco azul español de la ONU murieron ayer en el peor intercambio de fuego entre Israel y la milicia libanesa Hezbolá desde la Guerra de Líbano de 2006.
El movimiento chiita radical, apoyado por Irán, lanzó cinco misiles antitanque contra un convoy de jeeps israelíes que viajaban a lo largo de la frontera cerca del pueblo de Ghajar, del lado de los Altos del Golán, conquistados por Israel a Siria en la guerra de 1967. Murieron dos israelíes, un capitán de 25 años y un sargento de 20 años.
Además, otros siete resultaron heridos. Varios automóviles civiles que se encontraban cerca en la ruta no fueron alcanzados. Un sexto misil cayó cerca del pueblo de Ghajar.
Hezbolá reivindicó el ataque y habló de hasta 15 muertos, asegurando que había alcanzado a varios vehículos del convoy.
Después se desataron combates en la frontera entre Israel y Líbano. En represalia, Israel disparó varios cohetes contra la zona fronteriza en el sur del Líbano, acción en la que murió el soldado español. Una posición fue atacada desde el aire.
Milicianos libaneses también atacaron con morteros bases militares israelíes cerca de Har Dov y Hermon, informó el portavoz militar israelí Peter Lerner. La radio israelí habló de los peores enfrentamientos tras la segunda guerra de Líbano en 2006. Se pidió a los habitantes de la zona fronteriza que se quedaran en sus casas. La zona de esquí situada en torno al monte Hermon en los Altos del Golán fue evacuada, mientras que los aeropuertos de Haifa y Rosh Pina permanecieron cerrados.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, advirtió ayer a “todo el que nos quiera desafiar en la frontera norte”, según dijo. Durante una visita a la ciudad fronteriza de Sderot, cerca de la Franja de Gaza, agregó que el ejército israelí está preparado para “actuar con toda la fuerza en todos los frentes”.
Más tarde, Netanyahu denunció antes de ingresar a una reunión de emergencia con sus jefes militares y de defensa que “Irán, con la ayuda de Hezbolá, está intentando abrir otro frente de terror en los Altos del Golán”.
El ministro de Exteriores israelí, Avigdor Lieberman, exigió ayer un duro contraataque “no proporcionado” en respuesta al ataque contra un vehículo militar israelí. Israel debe cambiar la estrategia seguida hasta ahora, dijo en un encuentro con el ministro de Exteriores chino, Wang Yi, en Pekín.
Añadió que Israel debe “reaccionar a ataques de cohetes en nuestro territorio de forma muy dura y no proporcional, como harían China o Estados Unidos en una situación similar”, dijo el político de derecha.
Hezbolá dijo que el ataque había sido en venganza del ataque aéreo contra los Altos del Golán del 18 de enero, atribuido a Israel, en el que murieron un general iraní y al menos seis combatientes de la milicia chiita.
Por su parte, España pidió ayer a la ONU una investigación “inmediata, exhaustiva y completa” sobre la muerte del soldado español, según informó el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo.
Posteriormente, el Consejo de Seguridad de la ONU convocó a una sesión de emergencia. Se prevé que el encuentro se llevará a cabo a las 21:00 horas a puertas cerradas.
Tras el ataque de la milicia libanesa Hezbolá contra soldados israelíes, Estados Unidos subrayó ayer “el legítimo derecho de Israel a la autodefensa”.




