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Comprueba la Propeg el derrame de lixiviados a una barranca en el basurero municipal de Chilpancingo

*De acuerdo con los inspectores la contaminación en el terreno pone en riesgo a toda la población del municipio porque se filtra a los mantos acuíferos

Anarsis Pacheco Pólito

Chilpancingo

Inspectores de la Procuraduría de Protección Ecológica (Propeg) comprobaron el miércoles el derramamiento de lixiviados hacia un terreno que colinda con el basurero municipal a cielo abierto de Chilpancingo, después de una denuncia de vecinos a quienes se les secaban sus plantas y árboles.
Los lixiviados son la materia orgánica presente en los residuos sólidos urbanos que se degrada formando un liquido contaminante, de color negro y de olor muy penetrante en el que se concentran infinidades de bacterias nocivas para la salud.
El inspector Moisés Olivares Serna explicó que hace ocho días, los vecinos del basurero presentaron una denuncia en la Propeg señalando el derramamiento de lixiviados originados en el basurero, que provocaban que se secaran sus árboles y afectaban a su ganado, además de denunciar el mal manejo de la basura porque el viento levantaba las bolsas de plástico que llegan hasta sus terrenos.
En el lugar se comprobó que el terreno ubicado al lado de la entrada al basurero, los lixiviados corren a través de una barranca que en esta temporada está seca, sin embargo en temporada de lluvias el río se contamina con lixiviados que son arrastrados mucho más lejos, ya que los líquidos de la barranca escurren al Huacapa.
A pesar de que es temporada seca, la barranca luce el material químico biológico contaminante.
En el recorrido por la barranca, se pudo constatar que fueron arrancadas ramas de higuerilla para ocultar la evidencia del derrame.
Desde la parte alta del tiradero se ve el camino que sigue el liquido, a pesar de que en la parte de abajo del tiradero cubrieron el camino del líquido con ramas que, de no haber sido puestas ahí, se vería con mucha mayor facilidad el escurrimiento desde la parte alta. Las plantas de la barranca estaban secas y no había ninguna de las especies endémicas de este ecosistema.
Uno de los inspectores, tras la visita explicó que el derramamiento del lixiviado responde a una mala colocación de la membrana que va al fondo del tiradero, la cual tiene la función de evitar la filtración del material altamente contaminante.
“Los escurrimientos son dañinos porque es la descomposición de toda la basura y si se filtran a los mantos acuíferos sí dañan mucho”, enfatizó.
Durante la visita también se pudo constatar que el cárcamo de lixiviados ubicado a la mitad del basurero estaba lleno a su capacidad máxima, lo que provocaba que del lado derecho se filtrara los líquidos contaminantes, mientras que su cerca está rota y dentro hay más basura.
En los bordes del basurero se ven pirámides de basura del relleno, y aún continúan las pequeñas represas de tierra y llantas viejas que detienen el escurrimiento de lixiviados hacia la carretera por la que llegan los camiones de basura.
El inspector comentó que, este tipo de escurrimiento no se daría si el manejo de la basura se hiciera correctamente, no sólo en la barranca, sino dentro del mismo basurero.
Agregó que la manipulación de la basura en el tiradero no ha sido la correcta, ya que los lixiviados se deben utilizar para acelerar la descomposición de la basura que está en las pirámides, y no deben de escurrir.
Asimismo, Oliver Serna dijo que el derramamiento de lixiviados se da por la falta de un recubrimiento de la basura, la ausencia de una cerca perimetral y la de tubos de venteo; todas éstas, irregularidades que no se han atendido.
Comentó que en la inspección se comprobó la contaminación ambiental en el terreno, que no sólo pone en riesgo a los vecinos, sino a toda la población por la filtración de los lixiviados a mantos acuíferos.
Debido a este mal manejo del basurero, será el área jurídica de la Propeg la que determinará qué faltas administrativas se le adjudicarán al Ayuntamiento encabezado por el priista Mario Moreno Arcos, quien ya fue multado con 70 mil pesos.
A la llegada de los inspectores al tiradero, llegó también el director de ecología del Ayuntamiento capitalino Daniel Morales Pastor, quien minimizó los daños provocados por el basurero en el terreno afectado.
De manera casi simultanea a la inspección de los daños en el basurero, el alcalde Moreno Arcos dio arranque a la construcción de la celda provisional, en el terreno ubicado entre el municipio de Tixtla, Zumpango y Chilpancingo, que difundió a través de las redes sociales.
En su perfil de twitter público dos mensajes, “arranque de la construcción de la celda provisional en el nuevo relleno sanitario de Chilpancingo” y “Hoy mismo inician los trabajos para construir una celda emergente que nos permitirá empezar a depositar los …”.
El director de ecología municipal Morales Pastor afirmó a pregunta expresa que no se podía comenzar a usar la celda emergente en el nuevo relleno sanitario, puesto que no habían sido autorizado por la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales del estado (Semaren).
“No podemos escarbar, por así decirlo, no podemos escarbar mientras la Semaren no nos otorgué su visto bueno mediante el dictamen de impacto ambiental y la autorización correspondiente, y la Semarnat n nos autorice el cambio de uso de suelo”, agregó
Por su parte, el secretario de Semaren Octavio Klimek Alcaraz informó que el proyecto de celda emergente del Ayuntamiento capitalino está en proceso de la manifestación del impacto ambiental.
Explicó que en enero entró el trámite, por lo que se debe de evaluar para que se cumpla con la norma 086.
“El proceso de evaluación es un instrumento preventivo, si se inician obras, en ese momento se desvirtúa el carácter preventivo”, agregó.
Recordó que el Fondo de Desastres Naturales (Fonden) le otorgó 30 millones de pesos al Ayuntamiento para arreglar las instalaciones en el basurero, pero a pesar de esto los sistemas de filtración de lixiviados continúan igual.
El pasado 30 de octubre, la Profepa clausuró un proyecto de obras de construcción del Relleno Sanitario de Chilpancingo, por la afectación de 70 mil 896 metros cuadrados de superficie forestal localizada en el paraje Loma Larga, en el vecino municipio de Tixtla.
La delegación federal de la Profepa en la entidad reportó que el inspeccionado no presentó la respectiva autorización de Cambio de Uso de Suelo (CUS) que expide la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
En dicha superficie, se removió totalmente la vegetación forestal con maquinaria pesada, en detrimento del entorno natural.
El 13 de agosto de 2013, vecinos de cinco comunidades de la sierra de Chilpancingo le dijeron que “no” al proyecto de relleno sanitario que se pretendía construir entre las comunidades de Amojileca y San Vicente, y pidieron que el alcalde Mario Moreno Arcos cumpla con las promesas de campaña.
El alcalde capitalino, acompañado de regidores y secretarios del Ayuntamiento, trató de convencer a los ciudadanos que mantenían bloqueada la entrada al terreno donde se pretendía construir el relleno sanitario sobre los beneficios del basurero.
En la reunión de ese año, se expuso y aseguró que el relleno sanitario no contaminaría ningún punto de áreas verdes en los alrededores donde se pretendía construir, aunque no bastó la explicación para cambiar la opinión de los ejidatarios, quienes votaron y decidieron dar un “no” a la construcción de dicho proyecto.
Los habitantes que habían pasado la noche en el lugar defendiendo el terreno escucharon en calma y de manera atenta las explicaciones de Mario Moreno Arcos, pero cambiaron su postura.

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