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Detienen, golpean, encañonan y amenazan policías federales a 12 normalistas en la Autopista del Sol

*Acuden estudiantes del FUNPEG a la caseta de Palo Blanco a pedir la libertad de dos jóvenes detenidos, pero los agentes los agreden. Huyen en vehículos y son alcanzados y sometidos por los uniformados. Después de una hora los liberan, ante una concentración más numerosa de alumnos

Alina Navarrete Fernández

Chilpancingo

Policías federales detuvieron, golpearon, amenazaron y encañonaron a 12 estudiantes del Frente Unido de Normales Públicas del Estado de Guerrero (FUNPEG), hombres y mujeres.
Los jóvenes fueron liberados ayer a las 2:40 de la tarde, y en una conferencia de prensa denunciaron los hechos e informaron que hoy presentarán una queja ante la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos (Codehum).
Los estudiantes se reunirían ayer a las 6 de la tarde en la ciudad de México con el subsecretario de Gobernación, Luis Enrique Miranda Nava y discutirían opciones para recuperar el semestre en las nueve normales públicas del estado, pero el encuentro se canceló.
La noticia de la cancelación de la reunión llegó a los normalistas ayer a primera hora, por lo que decidieron reunirse en la Normal Adolfo Viguri Viguri, en la capital, a las 11 de la mañana para decidir qué acciones tomar.
Dos estudiantes de la Escuela Superior de Educación Física (ESEF) se trasladaron de Acapulco a Chilpancingo para asistir al encuentro en representación de su institución, iban a bordo de una camioneta blanca, pero fueron detenidos en la caseta de La Venta por la Policía Federal bajo el argumento de que el vehículo en que iban estaba reportado como robado.
Inmediatamente los estudiantes se comunicaron vía telefónica con los voceros del FUNPEG, quienes pidieron a sus compañeros que prestaran su celular a uno de los policías, quien atendió la llamada pero no se identificó.
Los normalistas pidieron al policía que liberara a los estudiantes pues era un compromiso del gobierno federal no reprimir a los manifestantes.
Pactaron la liberación de los dos estudiantes detenidos en la caseta de Palo Blanco, a donde se trasladó una comisión de normalistas a bordo de una Urvan y una camioneta blanca tipo pick up, pero al llegar al punto de encuentro los normalistas notaron la excesiva presencia de patrullas de la Policía Federal y fueron agredidos por los agentes.
La presencia de los uniformados era debido a la operación Blindaje Autopista del Sol para evitar la toma de casetas, se informó que los agentes acudirían con equipo antimotines y sin armas de fuego, pero todos llevaban armas cortas y largas.
La confrontación entre policías y estudiantes, primero verbal, subió de tono hasta que algunos normalistas fueron golpeados, rápidamente volvieron a sus automóviles y huyeron del lugar en dirección hacia Chilpancingo por su seguridad, pero los policías los persiguieron 2 kilómetros.
En la persecución los normalistas se desviaron de la Autopista del Sol y se adentraron a un terreno baldío, ahí fueron alcanzados y forzados a descender del vehículo. El primero en salir fue el vocero y conductor, Luis Rivera, quien con manos en alto pidió a los policías que se calmaran.
Luis Rivera fue obligado a hincarse delante de los policías quienes le apuntaron directamente con sus armas de fuego, cortas y largas, mientras le gritaban “al suelo hijo de la chingada”, una vez que el normalista se acostó en el suelo, boca abajo, los policías lo golpearon en la espalda a culatazos y a patadas. En un video en la página del diario El Universal se ve a los jóvenes sometidos, esposados y se escuchan los gritos de uno de ellos.
Mientras Luis Rivera era brutalmente golpeado por dos agentes, otros golpeaban los vidrios de la Urvan en la que todavía se encontraban aproximadamente ocho estudiantes, quienes se negaban a abandonar el vehículo, pero finalmente acataron la violenta orden que recibieron de exponerse a la misma agresión.
Fueron igualmente obligados a tumbarse boca abajo en el suelo y posteriormente recibieron golpes de los policías, quienes los esposaron y forzaron a subir a distintas patrullas con la cabeza gacha para impedirles ver hacia dónde los llevaban. Los 12 fueron trasladados a las instalaciones de la Policía Federal, sector caminos, en la capital.
Al conocer la noticia de la detención de sus compañeros, inmediatamente cerca de cien normalistas acudieron a ese lugar en la avenida de La juventud.
De los detenidos, siete fueron liberados al llegar a la sede de la Policía Federal, los otros cinco fueron ingresados a las oficinas, aún esposados y bajo custodia, en donde permanecieron poco más de una hora, durante ese tiempo los miembros del FUNPEG protestaron para que sus compañeros fueran liberados, lo que ocurrió a las 2:40 de la tarde.

Iban a exceso de velocidad y no tenían documentación, dice la PF

Tras la liberación de los normalistas, el comandante José Antonio Cabrera Méndez dijo que no se trató de una detención, sino que una patrulla de federales que vigila la Autopista del Sol detectó que la Urvan iba a exceso de velocidad, se pidió a los jóvenes que explicaran la situación y al conductor que mostrara su licencia y papeles.
Señaló que al no contar con la documentación en orden trasladaron a los normalistas a la sede de la Policía Federal para verificar la situación legal de los vehículos, la Urvan fue devuelta a los normalistas ya que no se encontró ninguna irregularidad, sin embargo, la camioneta blanca tipo pick up con placas HC-00-187, aunque no tenía reporte de robo, como se comprobó mediante el portal del Registro Público Vehicular, fue retenida pues los jóvenes no contaban con sus papeles.
Informó que los policías permitieron que los normalistas se retiraran debido a que no había motivos para detenerlos y bajo el compromiso de que regresarían para comprobar la situación de la camioneta, que fue guardada en las instalaciones de la Policía Federal, y dijo desconocer la manera violenta en la que se procedió en contra de los jóvenes.
El gobierno federal anunció que durante el denominado blindaje de casetas en Guerrero, los efectivos únicamente portarían toletes y escudos pero en la detención de los normalistas los policías portaban armas de fuego, con las que apuntaron y amenazaron a los 12 jóvenes.
Por otra parte, en la Normal Rural de Ayotzinapa, ubicada en Tixtla, el gobierno federal retiró el módulo de atención médica de la Secretaría de Salud que mantuv0ahí los últimos tres meses.

Sufrieron acoso sexual dos
mujeres normalistas

Ayer en la noche el vocero del FUNPEG, Luis Rivera junto al representante de la ESEF, Sergio Carbajal, los integrantes de la Comisión Política de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero (CETEG), Antonia Flores Vélez y Salvador Rosas Zúñiga, y el representante de los padres de familia de los 43 normalistas de Ayotzinapa, Melitón Ortega, denunció en conferencia de prensa las agresiones que sufrió a manos de los policías federales.
Relató que la agresión que los normalistas sufrieron no fue sólo física, cuando los trasladaban a las instalaciones de la Policía Federal, “nos iban diciendo que íbamos a toda velocidad y que si nos caíamos ellos no se hacían responsables, que nos agarráramos bien, pero si tratábamos de sostenernos de la patrulla nos pateaban”.
“Nos dijeron ‘ahora sí se los va a cargar la verga’, nos insultaron, nos golpearon”, mencionó.
En una conferencia de prensa en el auditorio del Ayuntamiento, los normalistas presentaron una serie de fotos y videos que algunos de los detenidos pudieron grabar con sus celulares, en los que se observa el momento en que Luis Rivera es golpeado por los policías, antes de que fueran igualmente sometidos.
Además señalaron que dentro de los 12 detenidos había dos mujeres normalistas que fueron acosadas sexualmente por los efectivos, aunque no especificaron el momento o las condiciones en las que se dio esta agresión.
Declararon que la mayoría de los normalistas que fueron detenidos, “estamos muy asustados, tememos por nuestra seguridad y lo que nos pueda pasar después de ésto, no podemos obligar a nadie a actuar, lo que haremos será presentar la queja para que quede un antecedente de lo que nos acaba de suceder”.
Precisaron que los normalistas aún no han decidido interponer una denuncia ante el Ministerio Público, a pesar de que cuentan con las pruebas suficientes para que se proceda en contra de quienes los agredieron, porque “es como pedirle peras al olmo, nadie nos asegura que de verdad se vaya a hacer justicia, si a cuatro meses aún no le dan justicia a nuestros compañeros de Ayotzinapa, ¿Qué podemos esperar nosotros?”.
Melitón Ortega manifestó que la agresión a los estudiantes del FUNPEG es una prueba de que el gobierno federal pretende continuar la represión hacia los estudiantes y a quienes apoyan al movimiento por la presentación con vida de los 43 normalistas de Ayotzinapa.
Se solidarizó con los jóvenes detenidos y advirtió que los padres de familia continuarán con la búsqueda de sus hijos.
Los integrantes del FUNPEG acudirán hoy a las 10 de la mañana a la Codehum para presentar la queja correspondiente e informaron que serían acompañados por el abogado del Centro de Derechos Humanos de la Montaña, Tlachinollan, Vidulfo Rosales Sierra.

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