Reflexiona artista sobre la relevancia del medioambiente y su nexo con la alimentación
Anarsis Pacheco Pólito
Chilpancingo
Ayer comenzó la cuarta Minitemporalidad.es en el laboratorio de Artes Demina en Acapulco con el artista plástico invitado, Luis Díaz Gordoa, conocido como Vena2 con el proyecto: Trasmutación, taller de creación de orugas generadoras de alimento.
Minitemporalidad.es es el nombre del proyecto de la acapulqueña Jeanette Rojas Dib que obtuvo financiamiento por parte del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca), y que consta de proyectos de capacitación a cargo de artistas invitados, nacionales y extranjeros, que comparten sus conocimientos con artistas locales.
En esta cuarta edición toca el turno al artista plástico Luis Díaz Gordoa con el proyecto de orugas generadoras de alimento va dirigido principalmente a los niños.
Entrevistado vía telefónica el artista explicó que el proyecto con el que inició su participación en esta cuarta minitemporalidad es un trabajo que ha estado realizando en los últimos años que titula Trasmutación de la conciencia humana y que para este proyecto se inspiró en las orugas.
“Estos interesantes seres se convierten en otros organismos completamente diferentes, que puede volar, en la mariposa, que son el símbolo de la trasformación de la conciencia. La metáfora de esta pieza es la metamorfosis de la oruga que se trasforma en conciencia, la oruga que se trasforma en alimento, en vida”, señaló.
Agregó que el desarrollar talleres de este tipo es muy valioso, pues en los lugares que existe una cultura a través del arte es donde realmente existe un conocimiento intelectual del cual se pueden generar metáforas para el crecimiento cultural, en una especie de iniciativa de pro actividad y pro acción.
El artista comentó que el taller está dedicado a los niños y la trasformación de su conciencia, en donde aprenden a utilizar elementos comunes y los convierten en una intervención de espacio público y un pequeño huerto urbano.
“Las orugas hechas de medias de nylon, rellenas de tierra preparada, semillas de plantas comestibles y aserrín, germinan con ayuda de la lluvia y el sol”, agregó.
Explicó que esto es un regalo para la gente y es una acción para transformar nuestro entorno, ya que las ciudades han devastado la naturaleza que antes habitaba ahí.
Vena2 fue invitado para realizar este taller en Tokio y Osaka en donde fue muy bien recibido por los participantes y realizaron varias orugas.
“Estas orugas nos recuerdan, como la metamorfósis de las mariposas, que podemos transformar nuestra realidad; al hacernos conscientes de la crisis ecológica y alimentaria que estamos viviendo y enseña a los más pequeños a hacerse responsables del cuidado del medio ambiente, a cultivar su propio alimento y a ser críticos con la forma en que se alimentan”, indicó.
Explicó que el arte siempre ha hablado de un momento o una circunstancia social, y una forma de ir contando la historia y el entorno es lo que te dicta el tema y en la actualidad es la cultura alimenticia la que se encuentra en un desequilibrio.
“Siempre he generado arte por la observación de la naturaleza y por eso me ha hecho amarla y si está en mi poder generar algo para la sanación de nuestro planeta a través de los símbolos y la trasformación de los espacios y el poder del arte como trasformador de la conciencia social, lo hago”, enfatizó.
En el taller, en donde participan 20 niños, cada uno de ellos crea dos orugas, una que se lleva consigo para observar su transformación y beneficiarse con sus frutos, y otra que es donada para la intervención a la ciudad.
Durante el taller el artista tendrá pláticas con los asistentes sobre el trabajo de las orugas como generadoras de alimento, para que conozcan el concepto que ha estado desarrollando.
Este proyecto estimula el crecimiento individual desde la creatividad, genera conciencia ecológica, genera vida y más plantas que nos dan oxígeno, así como también fomenta la enseñanza de una forma divertida para generar nuestro alimento y hacer conciencia de que somos lo que comemos, pues hoy nuestra sociedad está mal alimentada y tenemos en nuestro país un alto índice de obesidad y grandes problemas de nutrición.
El artistas comentó que el taller en general ha sido bien recibido, y cuando los adultos que llevan a sus niños al taller entienden el concepto y la idea de las orugas, terminan participando, pues se dan cuenta de la importancia del proyecto.
Comentó que el dedicar este taller a los niños fue porque pensó en la conciencia, que ellos en esta etapa van creando la suya por eso que mejor que mostrarles las herramientas para contrarrestar los daños que ha sufrido el planeta durante este tiempo.
Finamente mencionó que el taller durará del 13 al 18 de junio, de 4 de la tarde a las 8 de la noche, y del 19 al 20 de junio se colocarán las orugas como intervención urbana y un homenaje a los árboles. El 21 de junio se hará un recorrido y el levantamiento de la imagen plástica final.




