Revisión de casos antes de cortar el servicio de agua, acuerdan comerciantes con Trujillo
*En reunión con el director de la CAPAMA, los inconformes reprocharon el incremento en la tarifa mínima para tomas comerciales
Mariana Labastida
Empresarios consiguieron que la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA) no les cobre recargos ni haga cortes en lo que se revisa la situación de cada uno para establecer si pagarán el impuesto, que asciente a 22 salarios mínimos, por concepto de descargas residuales.
También reprocharon el incremento de la tarifa mínima para tomas comerciales de 10 a 20 metros cúbicos.
El director de la CAPAMA, Benito Trujillo Sánchez, expuso que es un cargo que a todos se les aplicará y que se debe de hacer la revisión de cada uno de los casos.
Decenas de personas llegan diariamente de negocios como papelerías, misceláneas y ferreterías a solicitar información por el cobro que se aplicó de manera general a todas las tomas comerciales.
Unos 30 empresarios de diferentes giros, entre ellos también los representantes de condóminos de diferentes conjuntos habitacionales y consultorios médicos, exigieron una explicación de porqué les llegó el cobro de los 22 salarios mínimos por descargas, lo que representa un incremento en el recibo de enero de mil 543 pesos aproximadamente.
La primera en intervenir fue la propietaria de un local, Gloria Sierra, quien le dijo a Benito Trujillo que iban por la explicación de porqué les estaban haciendo el cobro por las descargas, incluso a locales que se encuentran cerrados, como ocurre con el de su propiedad.
Y advirtió que a los comerciantes les asiste la razón y que si se pretende obligarlos a pagar para no cortarles el servicio de agua potable acudirían al amparo.
El representante legal del condominio La Joya, Prometeo Hernández, expuso al director de CAPAMA que en dicho conjunto habitacional tienen una planta de tratamiento de aguas residuales, que se mandan a un pozo de absorción, y aún así les llegó el cobro de los 22 salarios mínimos cuando son departamentos que pagan sus derechos a Conagua y no utilizan el drenaje de la ciudad. “Es evidente que se ha venido tasando a todos igual y eso es claramente un problema de verificación”.
La presidenta de Administradores de Condominios en Acapulco A.C, Mónica Figueroa, señaló que están preocupados por la reclasificación de zonas y que se elevara la tarifa del consumo mínimo de 10 a 20 metros cúbicos, cuando muchos de los dueños de los condominios no visitan el puerto por los problemas de inseguridad y manifestaciones, y se les quiera cobrar más por un servicio que casi no utilizan.
La presidenta de la Asociación de Mujeres Empresarias, Rocío Alarcón Deloya, se quejó porque la empresa Asúa le cambió el diámetro al medidor de la toma que se utiliza para las zonas comunes en Médica Papagayo, y de un mes a otro se elevó a más de 10 mil pesos cuando cada consultorio tiene su propio medidor y el concepto de descargas llegó en todos los recibos sin excepción.
Benito Trujillo ofreció ver cada caso en particular en mesas de trabajo a partir de martes de la siguiente semana.
Por el cobro por descargas informó que se instaló una oficina para resolver las dudas de los usuarios, a la cual podían acudir para pedir una verificación y se haga la corrección, pero insistió en que dicho impuesto se pagará.
Admitió que se cometió un error porque no todos tienen el mismo caso, por eso es que se da la atención especial. “No todos los casos son iguales, pero es importante que a las personas que se les tiene que cobrar cumplan”.
Agregó que los ajustes que se tengan que hacer se harán en la oficina, y ofreció que a los que pagaron que se les bonificará si se determina que no tienen que dar los 22 salarios mínimos sino 7.
Asimismo se comprometió con los que estaban ahí a que no se les cobrarán recargos ni se cortará el servicio de agua potable mientras no se haga la revisión de sus tomas y determinar lo que tienen que pagar por el derecho de descargas.
De la medida de la tubería que menciona la ley de Ingresos que es el cobro para las de más de media pulgada, Trujilo Sánchez explicó que la que viene en el recibo es la del agua potable, que la del drenaje es diferente y por eso se tiene que hacer la revisión, que de no ser mayor a la medida indicada no tendrán porqué pagar.
El ex regidor del PAN, Guido Rentería, dijo que en su caso él tramitará un amparo, porque para empezar a cobrar debieron de haber garantizado primero que funcionaran bien la red de drenaje y saneamiento.
Los empresarios aceptaron la firma de una minuta con el compromiso de que no habrá cortes ni cobro de recargos mientras se revisan sus casos.
Afuera, en la sala de espera de las oficinas administrativas de la CAPAMA, unas 12 personas esperan su turno y tres trabajadores de la paramunicipal daban información a los propietarios de misceláneas, ferreterías, papelerías, entre otros establecimientos, que han acudido para saber porqué les están cobrando más de mil 500 por concepto de descargas.
Los usuarios salían de la oficina con un cuestionario y una copia de una lista de documentos que deben de entregar para que se haga la verificación del establecimiento y determinar si tienen que pagar lo correspondiente a 22 o a 7 salarios mínimos.
Entre los requisitos además del acta constitutiva de la empresa, la carta poder del representante, la credencial de elector del mismo, copia del recibo de agua reciente, un croquis, también hay que anexar fotos satelitales del local.
El nuevo impuesto, según la Ley de Ingresos, es “un permiso de descarga y será individual por cada giro comercial, industrial o de servicios. Por cada permiso de descarga de aguas residuales provenientes de procesos productivos que generen descargas diferentes a las sanitarias se pagará una cuota de 22 salarios mínimos vigente. Por cada permiso de descarga de aguas residuales de tipo sanitario se pagará una cuota de 7 salarios mínimos vigente. Los permisos de descarga tendrán una vigencia anual a partir de su expedición”.




