Alerta la CNA por onda de frío, pero también por sequía e incendios
Verónica Sánchez / Agencia Reforma
Ciudad de México
De enero a marzo, México espera heladas, sequía, incendios y menos agua para riego.
De acuerdo con el pronóstico climatológico del primer trimestre de 2012 difundido ayer por la Comisión Nacional del Agua (Conagua), en este periodo se registrarán 16 frentes fríos, lluvias 25 por ciento por debajo de lo normal y fuegos forestales que pueden superar los ocurridos en 2011.
Ante la disminución de lluvias, indicó José Luis Luege, titular del organismo, habrá una mayor restricción de agua en los distritos de riego en el país.
Adrián Vázquez, director del Sistema Meteorológico Nacional (SMN), dependiente de la Conagua, informó que la combinación de bajas temperaturas, que en algunos lugares serán menores a cero grados, y lluvias reducidas ocasionará mayores condiciones de vulnerabilidad para incendios y, por lo mismo, pérdidas económicas.
“Aunado al problema que tuvimos en 2011, el estiaje de 2012 va agravar mucho más la situación, esperaríamos que en mayo tengamos una mejor temporada de lluvias que ayude a aliviar eso”, advirtió.
En enero, afirmó, se prevé una lámina de lluvia de 28 milímetros a nivel nacional, en febrero de 24 milímetros y en marzo de 7 milímetros cuando lo común es que se registren de 24, 17 y 14 milímetros, respectivamente.
El funcionario recordó que el 58.2 por ciento de la superficie del país ya presenta alguna condición de sequía y que mil 213 municipios han sido catalogados como afectados por lo que reciben fondos federales de ayuda.
En tanto, el titular de la Conagua indicó que si no se toman las medidas necesarias de prevención, los incendios forestales serán más numerosos que los registrados el año pasado, cuando se acumuló la mayor superficie afectada por este tipo de siniestros desde 1998.
“Si en 2011 la situación fue crítica en incendios forestales, 2012 puede ser, incluso, peor”, pronosticó.
La Conagua, dijo, trabaja en conjunto con la Comisión Nacional Forestal (Conafor) para prevenir la propagación de fuegos, sin embargo, señaló, es fundamental que la población tenga cuidado de no generarlos.
Luege Tamargo abundó que la extracción de agua de presas será 47 por ciento menor de la necesaria, aunque en entidades más afectadas como Chihuahua llegará hasta 65 por ciento menos.
Apuntó que el 15 de septiembre se definió en una estrategia federal coordinada por la Sagarpa para prevenir una situación catastrófica que además de la administración del agua de las presas en los distritos, incluye selección de cultivos de menor consumo de agua, acciones directas para reactivas sistemas de bombeo o aislamiento de canales para evitar pérdidas, generación de empleos temporales en gran escala para ayudar a la gente y apoyo dinero para la engorda de ganado.
“Es grave la situación de sequía pero si hacemos lo correcto, vamos a evitar situaciones críticas en este año”, aseguró.




