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Pérdidas de 60% en ventas les han causado las obras del Malecón, acusan restauranteros

Salvador Serna

Restauranteros y prestadores de servicios turísticos del tramo playa Papagayo-playa Dominguillo exigieron que el gobernador Ángel Aguirre Rivero haga un recorrido por esa zona, para que tome constancia del poco avance de las obras de remodelación del denominado nuevo Malecón, lo que les ha causado una caída del 60 por ciento en sus ventas.
“Las obras van lentas, queremos, de ser posible, que el gobernador venga a conversar con los prestadores de servicios de playa Dominguillo para que conozca nuestro punto de vista y juntos hacer un recorrido para que veamos el avance de las obras. En todo el día sólo he tenido dos clientes en el negocio”, se quejó la concesionaria del restaurante El Chinchorro, Blanca Pino.
Durante un recorrido de ayer se observó el desorden en las obras desde el tramo donde comienza la plaza Heroica Escuela Naval Militar, conocida como el parque de La Reyna, hasta playa Carabalí.
Tierra, arena y grava desperdigados, hilos casi invisibles hacen que los peatones se tropiecen en la zona del colado de nuevas banquetas, ante el nulo señalamiento de precauciones viales, además del escombro acumulado de viejas banquetas, postes y lámparas eléctricas desmontadas y arronzadas en la franja de arena, mobiliario de playa amontonado y de la plaza Estados Unidos no quedó vestigio alguno.
Mientras la plaza Japón está intacta gracias a que la rodean dos restaurantes: Bella Italia y el Amigo Miguel sucursal Costera.
“Los arquitectos de la obra no han venido a supervisar el poco avance que hay. Aquí donde era la plaza Guatemala es lo más avanzado, como usted puede ver ya está terminada la glorieta, el pasillo para los peatones y un carril de velocidad lenta para que los camiones urbanos den la vuelta en  U. De la ciclopista pues no sabemos mucho, sólo lo que esta dibujado en la lona informativa. El gobernador no ha venido a supervisar, ha de tener otras cosas más importantes que hacer”, dijo el albañil Claudio Espina.
Por su parte, prestadores de servicios turísticos de la playa Tamarindos indicaron que los arquitectos responsables no les han informado de la supuesta maqueta del proyecto, presupuestos y fechas de inicio y término. “No se sabe nada”.
Por su parte, el concesionario del restaurante Rinconcito Beach en playa Suave, Salvador Soto Sánchez, dijo que los restauranteros “no estamos en contra de las obras, pero es necesario que se trabaje a triple turno para que se termine lo más rápido posible porque la temporada de verano ya está a la vuelta de la esquina. Por ahora nuestras ventas han bajado hasta un 60 por ciento, aunado a la falta de estacionamiento en todo el tramo desde playa Dominguillo hasta playa Papagayo y todo intransitable, la obra nos afecta bastante”.
Donde estaba la plaza Estados Unidos ayer no se percibió actividad económica. El parián se encontraba cerrado, al igual que el restaurante Playa Hornos.
Un poco más adelante sólo estaban abiertos el restaurante Nono, Bella Italia, Karabali, Amigo Miguel 2 y Mi Vereda Tropical.
“Ni maqueta, ni presupuestos, ni supervisiones, seguimos en las mismas. Algunos obreros nos han informado que el presupuesto de la remodelación ya se está terminando y que harán hasta donde alcance. La verdad hay mucha especulación e incertidumbre. Lo único real es que la obra es un dolor de cabeza por tantos problemas que nos causan al romper las redes de agua y drenaje que los concesionarios tuvimos que arreglar por nuestra cuenta”, dijo Abundio Martínez, gerente de compras del Amigo Miguel sucursal Costera.

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