Carlos Pérez Aguirre
Negocios privados con recursos públicos
Durante el debate y a lo largo de las diferentes etapas de campaña, López Obrador ha ubicado con claridad los diversos problemas que enfrenta el país, habiendo definido la corrupción como uno de los principales negativos que lo agobian.
Es por ello que durante el debate precisó que combatiéndola se podrían reorientar una gran cantidad de recursos, que hoy se pierden en el pozo sin fondo en que se ha convertido este flagelo, para utilizarlos en el desarrollo de diversos programas de incentivo económico y social.
De tal tamaño son esos recursos que hoy se pierden para el desarrollo del país que integrados a otras estrategias la nación mexicana podría crecer incluso a un 6 por ciento, dejando atrás los saldos negativos que hoy se observan. Pero para lograrlo una vez ganada la contienda se deberá hacer un esfuerzo integral para alcanzar ese saneamiento. En Guerrero sin embargo se han registrado eventos que demeritan de ya, esta estrategia, los ejemplos sobran pero solo citaré algunos recientes.
1. Policías de tránsito inconformes paran actividades por que no les pagan viáticos y por que el equipamiento adquirido por el gobierno del estado es de muy mala calidad –no obstante los millonarios recursos autorizados para este rubro– el calzado otorgado es de plástico y se comprende que en las calurosas condiciones en que desempeñan su trabajo, es una suplicio para ellos.
2. Las empresas textiles de la entidad denunciaron la contratación de empresas fantasmas para la manufactura de uniformes, a las cuales se les entregaron varios millones de manera irregular.
3. La asignación y contratación del metrobús, según señalaron trasportistas, está plagado de irregularidades.
4. El nepotismo –que no es otra cosa que privatizar para las tres familias gobernantes en Guerrero. El presupuesto público sigue gozando de excelente salud pues los “renunciados” siguen en funciones y aun la nómina sigue plagada de familiares. Y podríamos llevar numerales al infinito, por ello debemos exigir a los representantes de los partidos que apoyan a López Obrador, se pongan en sintonía con los principios que este ha enarbolado, no mentir, no traicionar y sobre todo, no robar. Aunque esto será demasiado pedir para aquellos que con una mano dicen apoyar a Obrador pero con la otra apoyan a Peña Nieto, por algo será que la dirigencia priista no toca ni con el pétalo de una descalificación o declaración al gobernante gesticulador.
Habrá que recordar también lo dicho por el candidato de la izquierda a la presidencia de la República, acerca de que la corrupción es el mejor caldo de cultivo de la inseguridad y que para sortear este momento amargo que vive el país y la entidad además de llamar a la concordia se debe combatir la corrupción en todos los ámbitos.
Titishando. Uno. Luis Walton se reunió con las comunidades en donde se asentaría el proyecto hidroeléctrico de La Parota y con tino definió su posición de que sólo se podría construir esta obra, si los dueños de la tierra la aceptan. El problema es que a los dueños de la tierra se les quiso engañar, se les estigmatizó e incluso se les reprimió para que ejercieran su legítimo derecho de decidir en asamblea libre, los agravios han sido muchos, y resulta que hoy el principal responsable de esos agravios, el líder que sembró la corrupción, la desinformación y el odio, es ahora por el dedo del gobernador, candidato del partido Movimiento Ciudadano a una diputación. Por ello el enojo, la indignación y, sobre todo, la desconfianza de los habitantes de las comunidades de la zona, esta más que justificada. Dos. Independientemente de la molestia que los maestros aglutinados en la coordinadora han causado a la población de Chilpancingo, resulta asombrosa la cerrazón e insensibilidad del gobierno estatal para llegar a un acuerdo, sobre todo si ese gobierno se autodefine como “sensible”. De nuevo soplaron vientos de represión, que por fortuna no llegaron a mayores y recordemos que los juicios aun están pendientes, respecto del caso Ayotzinapa. Habrá que recordarles como el caso Atenco le revirtió la elección a Peña Nieto y con ello tendrán que aprender de nuevo escribiendo en varias hojas: no habré de reprimir ni de matar.




