Hay intereses políticos y económicos tras las protestas del transporte en Taxco, dicen choferes
Claudio Viveros Hernández
Taxco
A unos días de que el pasado domingo la ciudad estuvo estrangulada durante varias horas, debido a los bloqueos de calles por grupos de concesionarios y choferes de este municipio, que se manifestaron con decenas de vehículos en contra de supuestos permisos “mal otorgados” por el gobierno estatal, el asunto dio un vuelco y ventiló el fondo del caso, que tiene su origen en intereses políticos y económicos.
Las protestas evidenciaron turbias redes de corrupción y cotos de poder, desde donde muchos dueños de permisos del transporte y dirigentes de organizaciones han vivido de la presión, el chantaje y la manipulación de autoridades y trabajadores, con viejas prácticas caciquiles que poco a poco parecen derrumbarse.
Como antecedente, en 2008 una depuración de una lista de choferes con plenos derechos y antigüedad para obtener una concesión fue rasurada a modo y de ésta sólo 50 trabajadores resultaron beneficiados, en tanto varios quedaron a la deriva por obra y gracia de los mismos dirigentes y dueños del pulpo del transporte en Taxco quienes, incluso, han logrado imponer en cargos del Ayuntamiento a familiares e incondicionales por encima de otros funcionarios con el perfil adecuado.
Así, de varios juicios individuales que iniciaron ante al Tribunal de lo Contencioso Administrativo, desde 2012, de más de 25 choferes, ocho finalmente los ganaron con un amparo y así con el resultado del proceso y la orden de un juez federal el actual director de Transportes, Juan Larequi, tuvo que otorgar esas concesiones como parte de sus derechos y antigüedad.
Uno de los choferes, Marco Antonio Díaz Domínguez, recordó que muchos de los que comenzaron esa lucha, se quedaron en el camino, y los ocho prosiguieron en esa demanda para lograr la concesión luego de que en una depuración irregular que se hizo en 2008, el entonces director de Transportes, Eleazar Valencia, era un funcionario muy ligado a los propietarios de concesiones en Taxco, Filimón Barrios Sánchez y Freddy Reyes, por lo que fueron excluidos.
“Se amañó la situación, fuimos excluidos y no nos hicieron válida nuestra antigüedad. Por eso iniciamos un proceso, en el cual al paso de los días a muchos compañeros los manipularon para que desistieran, al grado de que los engañaron y uno de ellos ya falleció en espera de que le dieran la concesión, pero no hicieron nada”.
Ante las trabas y corruptelas por parte de Barrios Sánchez y compañía, para que lograran obtener la concesión como choferes, dijo que una de las primeras acciones que emprendieron fue impugnar esa depuración, porque no estaban incluidos con base en sus derechos y antigüedad de más de 20 y 30 años, a la que después siguió un amparo y, al final, de acuerdo a un juez federal, se ordenó liberar y entregar esas concesiones por las que ahora son hostigados y señalados de no ser trabajadores del volante.
Junto a Díaz Domínguez ganaron Alfredo Arteaga Flores, Martín Cerros Álvarez, Mario Márquez Cienfuegos, Ignacio Lamadrid Pacheco, Jaime Menes Sánchez, Víctor Manuel García Bahena y José Luis Jaimes Bahena.
El mismo portavoz, en presencia de sus compañeros rechazó que durante el bloqueo, los manifestantes declararan que son más de 50 concesiones mal otorgadas, “es falso todo eso, sólo somos ocho los que salimos beneficiados” y añadió que la mayoría trabajaron durante varios años al servicio de organizaciones como la Tours, los Permisionarios, la CTM y la Unión de Choferes, por lo que al coartarles sus derechos se desligaron de ellas y hoy buscan crear una nueva agrupación, “y no ser monopolistas, ni quitar concesiones con engaños a quienes las merezcan”.
Tras los bloqueos a la ciudad, que realizaron concesionarios y choferes de las organizaciones Tours, la Unión de Permisionarios y la CTM, Marco Antonio Díaz aseguró que sus dirigentes ya tenían conocimiento que habían ganado el juicio y obtendrían las ocho concesiones, “ellos lo tienen entendido desde hace más de un año y alegan que no sabían nada”.
Afirmó que “la ciudadanía, todo mundo, nos conocen y han visto al paso de los años, saben que somos transportistas y nuestra antigüedad lo avala para tener una concesión, pero estos señores a falta de razones legales optaron por bloquear las calles y, nosotros, prudentemente, no hicimos nada”.
Detalló que el pasado sábado 21 de febrero, les entregaron su documentación y los permisos, pero no salieron a trabajar este fin de semana, “nada más hicimos la bendición de las unidades, pero con los bloqueos ya no salimos y decidimos que esto sea en un día entre semana, con la intención de que estén presentes autoridades de Transportes y del Ayuntamiento para dar el banderazo de salida”.
En tanto se define la fecha para comenzar a operar sus rutas, dijo que han sido cautos y ahora sólo esperan una reunión con autoridades del gobierno estatal, para que sean ellos que aclaren a la contraparte que las concesiones que tienen son legales, “es legal, mediante un amparo, para hacer valer nuestra antigüedad que demostramos y por eso es que ganamos este juicio”, asentó.




