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Concluye segunda ronda de negociaciones EU-Cuba sin resultados tangibles, pero elogian los “avances”

Todavía no hay fecha para la apertura de embajadas en Washington y La Habana, reconoce la secretaria para el Hemisferio Occidental,  Roberta Jacobson, quien se mostró confiada en que ocurra a tiempo para la Cumbre de las Américas, que se celebrará en abril en Panamá y en la que está previsto que participen Barack Obama y Raúl Castro

 

DPA

Washington

Estados Unidos y Cuba cerraron ayer su segunda ronda de negociaciones elogiando “avances” en el proceso para abrir lo antes posible embajadas en Washington y La Habana, pero sin resultados tangibles.
La secretaria adjunta del Departamento de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Roberta Jacobson, y la diplomática Josefina Vidal, directora de Asuntos de Estados Unidos en la cancillería cubana, encabezaron hoy las negociaciones, tras una primera toma de contacto entre las dos delegaciones celebrada en enero en La Habana.
Ambas partes se sentaron en la mesa de negociaciones “con un espíritu constructivo”, explicó Vidal en una inusual rueda de prensa celebrada en la sede del Departamento de Estado, con las banderas estadounidense y cubana juntas detrás.
Vidal aseguró que fue “una buena reunión” en la que Cuba y Estados Unidos se sentaron en la mesa de negociaciones “como iguales” y en la que el clima de trabajo “fue respetuoso y profesional” .
La segunda ronda de negociaciones estuvo centrada en cómo hacer la transición de las llamadas “Secciones de Intereses” que mantienen respectivamente en el otro país a una embajada totalmente operativa.
“Hemos hecho progresos significativos”, aseguró Jacobson, en una rueda de prensa posterior que ofreció tras la de la delegación cubana.
Sin embargo, todavía no hay fecha para la apertura de embajadas en Washington y La Habana. Jacobson se mostró confiada en que esto pueda ocurrir a tiempo para la Cumbre de las Américas, que se celebrará en abril en Panamá y en la que está previsto que Barack Obama y Raúl Castro participen.
Ambos países coinciden en la necesidad de abrir una embajada en el otro país para poder restablecer lazos diplomáticos rotos en 1961.
A falta de relaciones diplomáticas directas, las “Secciones de Intereses” les permiten cumplir con servicios consulares y continuar las escasas relaciones bilaterales que mantenían hasta el acuerdo de diciembre, por ejemplo, en materia migratoria. Su personal tiene, sin embargo, serias restricciones de acción y desplazamiento por los respectivos territorios.
Estados Unidos dejó claro que quiere separar las negociaciones para la reapertura de embajadas del proceso de revisión de la lista de países patrocinadores de terrorismo, que elabora el Departamento de Estado y en la que Cuba está desde 1982.
Antes de la cita del viernes La Habana exigía salir de “la lista negra” norteamericana como requisito para el restablecimiento de las relaciones diplomáticas bilaterales. El encuentro en Washington sirvió para suavizar la posición cubana.
Para Cuba es “una cuestión de justicia” que Estados Unidos saque a la isla de su lista de países patrocinadores de terrorismo, en la que considera que nunca debió estar incluída. “No es una precondición, pero para Cuba es una prioridad”, dijo Vidal, tras unas seis horas de diálogo.
El gobierno de Raúl Castro considera que para establecer relaciones bilaterales entre los dos países, rotas desde 1961, es importante que Washington saque a Cuba de esta lista, en la que actualmente también están Irán, Sudán y Siria.
El gobierno del republicano Ronald Reagan incluyó en marzo de 1982 a Cuba en la lista de Estados patrocinadores de terrorismo. En esa “lista negra” se incluye a países que a juicio de Washington han ofrecido apoyo reiterado a actos de terrorismo internacional.
Como resultado del acuerdo de diciembre entre Washington y La Habana para reiniciar relaciones diplomáticas, el presidente Barack Obama pidió al secretario de Estado, John Kerry, que revise si Cuba debe ser o no sacada de la lista, como exige el presidente cubano Raúl Castro.
Kerry tiene seis meses desde el anuncio del acuerdo para presentar un informe y el presidente por su parte deberá informar al Congreso de su decisión.
Si Washington decide sacar a Cuba de la lista, no sería el primer país en salir. Yemen del Sur, Irak, Libia y Corea del Norte ya no están en la “lista negra”.

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