Toman maestros la caseta de la autopista Iguala-Cuernavaca; exigen la presentación con vida de los 43 normalistas
*Como parte de las acciones simultáneas en todo el estado, también exigen el esclarecimiento de la muerte del maestro Claudio Castillo y repudian el desalojo del 24 de febrero en Acapulco
Alejandro Guerrero
Iguala
Unos 150 maestros de la Coordinadora estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero (CETEG) y del Sindicato Único de Servidores Públicos del estado de Guerrero (SUSPEG) en la región Norte, bloquearon ayer una hora la caseta de peaje de la carretera Iguala-Cuernavaca en demanda de la presentación con vida de los 43 estudiantes de Ayotzinapa y justicia por la muerte del maestro jubilado Claudio Castillo Peña.
La acción, que estaba programada para dos horas sólo se hizo durante una hora ante la llegada de unos 300 policías federales con equipo antimotines en seis autobuses y unas seis camionetas que llevaban la orden de desalojo de los maestros, según informó un mando de la Policía Federal, que no se identificó.
A las 11:30 de la mañana de ayer, unos 150 maestros de la región Norte que suspendieron labores por la movilización simultánea en todo el estado, salieron en marcha del estacionamiento de la plaza comercial Galerías Tamarindos y caminaron por el bulevar Heroico Colegio Militar hasta la caseta de peaje a las 11:45, donde la primera acción fue mover las cámaras de vigilancia.
Los maestros democráticos, la mayoría cubiertos del rostro, bloquearon en su totalidad la caseta, impidiendo el paso a automovilistas en ambas direcciones de la pista, sin que se cobrara o pidiera alguna cooperación.
En un primer momento se dijo que el bloqueo duraría dos horas, como parte del plan de acción que se realizó de manera simultánea en todo el estado como forma de presión para las autoridades estatales y federales para reanudar el diálogo.
Durante la marcha y el bloqueo de la caseta, los maestros gritaron consignas contra el gobierno federal como, “gobierno farsante que matas estudiantes”, “Claudio murió, el gobierno lo mató” y “porque vivos se los llevaron, vivos los queremos”.
A las 12:10 del mediodía, llegaron seis autobuses y varias camionetas con unos 300 policías federales con equipo antimotines que se estacionaron en una gasolinera a unos 100 metros de la caseta.
Un mando de la Policía Federal que no se identificó, acompañado por efectivos de la Gendarmería Nacional, se acercó a una comisión de maestros para “negociar”. Les informó que la indicación era desalojar la caseta.
La comisión de maestros replanteó su postura y pidió que se les permitiera permanecer de forma pacífica en su protesta por una hora, con el bloqueo y toma total de la caseta sin que cobraran cuotas a los automovilistas, lo cual fue avalado por el mando federal.
Durante una hora, los maestros se plantaron en la carretera bloqueando el paso de la caseta, y a unos 100 metros estaban los antimotines en espera de la orden de desalojo, la cual no llegó.
Entre sus demandas, los maestros exigieron la presentación con vida de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos, libertad de presos políticos y de conciencia, castigo a Enrique Peña Nieto, Miguel Ángel Osorio Chong y Rogelio Ortega Martínez como autores intelectuales y a la Policía Federal y la Gendarmería como autores materiales del asesinato del maestro jubilado Claudio Castillo Peña, de las agresiones físicas, sexuales y psicológicas a los maestros y maestras, y por los robos y destrozos a pertenencias y vehículos públicos y particulares durante el desalojo violento del martes 24 de febrero en Acapulco a manos de policías federales.
Demandaron además el reconocimiento de todas las claves presupuestales federales y estatales del sector educativo de Guerrero; y estabilidad laboral para los trabajadores de la educación, federales y estatales.
Al cumplirse la hora, a las 12:50 los maestros liberaron la caseta y regresaron en marcha hasta el estacionamiento de la tienda comercial donde algunos establecimientos cerraron sus puertas con la llegada de los maestros.
Cerca de la 1:15 la marcha concluyó sin incidentes.




