El BCE despeja gran incógnita: comprará deuda pública a partir del lunes
DPA
Nicosia / Berlín
El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, despejó ayer la gran incógnita en torno a su histórico programa de compra de deuda pública al anunciar que entrará en funcionamiento el próximo lunes 9 de marzo.
Las reticencias alemanas no consiguieron aplacar los ánimos del economista italiano, que no dudó en presentarse ante la prensa con la mejor de sus caras al haber comprobado cómo el simple anuncio del polémico programa, a imagen y semejanza de la Reserva Federal de Estados Unidos, fue acogido con entusiasmo por los mercados financieros.
“Sólo el anuncio de compra de deuda ya ha tenido efectos positivos”, indicó Draghi sobre el histórico anuncio realizado el pasado 22 de enero.
La llamada flexibilización cuantitativa o Quantitative Easing (QE) para estimular la coyuntura y combatir la baja inflación cuenta con un importe de 60 mil millones de euros mensuales y estará en vigor al menos hasta septiembre de 2016, como ya anunció en la pasada reunión.
Durante la rueda de prensa posterior a la reunión del consejo de gobierno en Nicosia (Chipre), una de las dos que el organismo realiza fuera de su sede en Fráncfort, Draghi informó de que el BCE comprará bonos de grado de inversión en el mercado secundario con un vencimiento de entre dos y 30 años y con intereses negativos de hasta el -0,20 por ciento, el límite que marca la facilidad de depósito.
El BCE no comprará ningún bono griego por “varias razones” como su grado de inversión, explicó su presidente. “El BCE es una institución basada en reglas y no una institución política”, dijo y recordó que “lo más importante es preservar la solvencia de los bancos griegos”.
Draghi está decidido así a pasar a los anales de la historia al ser el primero en poner en marcha un programa de compra de deuda pública a gran escala, que se sumará a la compra de deuda privada y que supondrá una inversión conjunta de 1.14 billones de euros.
“Nuestras decisiones de política monetaria han funcionado y hace que estemos satisfechos hasta cierto punto. Los objetivos se van cumpliendo gradualmente y la reacción de los mercados, primero a la expectativa y después al anuncio de nuestro programa de compra de valores, ha sido bastante positiva”, declaró el italiano.
Respecto a las reticencias, Draghi recordó que lo mismo sucedió en Estados Unidos y Reino Unido cuando anunciaron sus respectivos programas de compra de bonos soberanos.
El BCE no duda de que las mejoras de los mercados financieros vayan a contagiar a la economía real.




