Persecución entre UPOEG y FUSDEG dejó dos lesionados, un herido y 5 detenidos en Mazatlán
*Prevén una reunión para hoy que solucione el conflicto entre ambas organizaciones ciudadanas de seguridad
Lourdes Chávez
Chilpancingo
La noche del jueves de la semana pasada (26 de febrero) una persecución a balazos en Mazatlán dejó a dos lesionados, un herido grave y cinco detenidos de los dos grupos de policías ciudadanas que operan en el municipio de Chilpancingo.
Después hubo un acercamiento entre comisarios y coordinadores de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG) y del Frente Unido por la Seguridad y el Desarrollo del Estado de Guerrero (FUSDEG), para resolver este conflicto.
Fuentes de ambas organizaciones coincidieron en que el problema podría resolverse hoy sin la intervención de las dirigencias de las organizaciones, que tienen fuertes diferencias por el territorio, y sin las autoridades de gobierno.
De la persecución, una versión indica que el jueves en la noche un grupo personas que iba “cotorreando” en una camioneta se negó a detenerse cuando un grupo de la Policía Ciudadana de la UPOEG les hizo el alto, en un retén frente al arco de la entrada de Mazatlán, a 17 kilómetros de Chilpancingo.
Los policías del Sistema de Seguridad y Justicia Ciudadana (SSJC) de la UPOEG, del grupo de Palo Blanco, los persiguió y disparó en varias ocasiones a su vehículo. En la huida, al tomar una curva pronunciada la camioneta se volcó y tres personas resultaron heridas. Dos ya fueron dadas de alta, pero un adulto mayor “quedó prensado”, y sigue hospitalizado.
En la camioneta volcada iba un policía comunitario del FUSDEG que estaba de descanso, y el hijo del comandante de Mazatlán, del mismo sistema comunitario.
Luego de este evento los policías ciudadanos de la UPOEG se retiraron pero pronto llegaron grupos del FUSDEG a apoyar a sus conocidos y familiares, siguieron al grupo contrario para detenerlos pues pensaban que se trataba de sicarios.
Una fuente detalló que al reconocerse como grupos civiles armados por la seguridad hubo reclamos verbales sin incidentes mayores. No hubo enfrentamiento a balazos ni golpes.
El FUSDEG reclamó a la UPOEG que hubiera entrado a Mazatlán donde no tiene presencia, y los otros respondieron que hicieron la operación por un delito cometido en otro poblado.
Mientras unos daban atención a los heridos, el FUSDEG se llevó en detención preventiva a cuatro integrantes de la UPOEG para deslindar responsabilidades, mientras el SSJC que encabeza Bruno Plácido Valerio se quedó con uno de los involucrados para someterlo a investigación. Hubo una mesa de diálogo, pero se reservaron los nombres de todos los implicados.
Este martes el integrante del Consejo de Autoridades de la UPOEG, Gaudencio Abraján Salgado denunció ante algunos medios de comunicación que una persona fue secuestrada por el FUSDEG, y presentó una denuncia ante la la Fiscalía General del Estado (FGE) durante una actividad el jueves pasado.
Ayer, se informó de manera extraoficial que el martes comisarios y coordinadores de ambos grupos de seguridad se reunieron para resolver el conflicto mediante las reglas de ambos sistemas comunitarios, que tienen los mismos principios de seguridad, justicia y reeducación, pues uno se desprendió del otro por diferencias en el manejo de la organización.
Los dos grupos usan mecanismos similares al de Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC), que opera hace 20 años en los pueblos de la región Costa Chica-Montaña, y que legitimó su labor en los usos y costumbres de los pueblos originarios.
De la denuncia por secuestro contra los integrantes del FUSDEG, otra fuente señaló que al parecer sólo fue una denuncia pública y no ante el Ministerio Público. Hoy habrá otro encuentro y se espera que se resuelva el conflicto.
La UPOEG y el FUSDEG operan en comunidades de Chilpancingo del corredor de la carretera federal México-Acapulco, principalmente en el valle del Ocotito.
En Haciendita y Dos Caminos operan grupos de las dos organizaciones. La UPOEG está en Carrizal, Buena Vista, Acahuizotla, Rincon de la Vía y Pablo Blanco y el FUSDEG en Petaquillas, Ocotito, Mojoneras, Mazatlán, Cajelitos y Tlahuizapa.
Entre quienes colaboran en los sistemas hay primos, hermanos, paisanos que se conocen, respetan, incluso se coordinan independientemente de las diferencias que existen entre las dirigencias, que motivó la fragmentación del movimiento de seguridad en Tierra Colorada, Chilpancingo y comunidades de Acapulco el año pasado.
La separación del movimiento comenzó unos meses después de la entrada de la Policía Ciudadana de la UPOEG al valle de Ocotito, el 23 de enero de 2014, tras denuncias de abusos de coordinadores de la UPOEG que llegaron de Costa Chica a dar seguridad, en un ambiente de mucha violencia contra la población, que no atendió ningún un orden de gobierno.
En sustitución de los primeros mandos, el SSJC de la UPOEG envió a los coordinadores del municipio de Juan R. Escudero (Tierra Colorada), que luego también tuvo diferencias con los operativos del SSJC de la UPOEG.
Trabajaron con independencia de la estructura de la UPOEG, con grupos paralelos y el respaldo de algunos comisarios municipales, hasta el primer aniversario de la entrada de la Policía Ciudadana al valle de Ocotito este año, cuando se conformó el FUSDEG con pobladores de localidades de Acapulco, Tierra Colorada y Chilpancingo, separados de la dirección de Plácido Valerio.
La nueva organización tuvo mayor notoriedad cuando entró a Petaquillas a hacer labores de seguridad y se confrontó con los militares, que sólo entonces colocaron a cientos de soldados a resguardar los accesos al pueblo, para impedir el paso de personas armadas de otras comunidades. A la fecha tienen una mesa de trabajo con la Secretaría de Gobernación a nivel federal, y abrieron el diálogo con el gobierno estatal.




