Atribuye el Nobel Le Clézio a la firma del TLC la injusticia y violencia que hay en México
“México entero tiene que resistir”, dice Jean-Marie-Gustave Le Clézio cuando se le pide su impresión sobre Ayotzinapa. “Es una tragedia. Es como el mito del Minotauro, donde los jóvenes son devorados por el monstruo. Donde desaparecen y nadie sabe de ellos. Esto es inaceptable”.
No es la declaración de un extranjero común que pronto llegará a México, en específico a Monterrey, para participar, la próxima semana, en la Feria Universitaria del Libro UANLeer.
Le Clézio, Nobel de Literatura 2008, es un viejo conocido del país, en el que vivió 12 años. Fue miembro de El Colegio de Michoacán, en los 60. México, dice, era entonces un país pacífico.
“Lo que sí, es que pudo haber sido prevenible lo de hoy: Recuerdo caminar Michoacán, pero ya rumbo a Apatzingán era tierra prohibida. Había una especie de frontera invisible. (…) Me tocó ver cómo los varones de los pueblos se marchaban a Estados Unidos, en busca de una vida mejor. Fue la injusticia económica, que empeoró con el Tratado de Libre Comercio, lo que propició la degradación de la vida de las provincias de México”.
–¿Le duele México?
–Desde luego. Es el país que más admiro por la manera en que pudo superar situaciones terribles en su historia: la Colonia, las conquistas violentas de Francia y Estados Unidos, la guerra de (Porfirio) Díaz; después el exceso de violencia en tiempos de la Revolución. México ha dado al mundo entero ejemplo de capacidad de resistencia a la violencia. Tengo confianza en el futuro. (Daniel de la Fuente / Agencia Reforma / Ciudad de México).




