Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Marcha el FODEG en Cruz Grande a 25 años de la represión a las protestas por el fraude electoral

Hacen un alto frente al 48 Batallón de Infantería y realizan un mitin contra el Ejército. En un foro sobre represión acuerdan ir contra las elecciones, impulsar el poder popular y exigir la presentación con vida de los 43 normalistas de Ayotzinapa

 

Jacob Morales Antonio

Cruz Grande

Sobrevivientes de la organización 6 de Marzo, ahora Frente de Organizaciones Democráticas del Estado de Guerrero (FODEG), marcharon y protestaron frente al 48 Batallón de Infantería al cumplirse 25 años del desalojo violento en Cruz Grande tras el fraude electoral al naciente PRD, en diciembre de 1989, orquestado por el PRI.
En un congreso que se organizó para conmemorar la represión acordaron ir contra las elecciones, impulsar el poder popular y exigir la presentación con vida de los 43 normalistas de Ayotzinapa detenidos-desaparecidos en Iguala en septiembre del año pasado.
La actividad fue al medio día en el salón Nájera, frente a las instalaciones del 48 Batallón, asistieron padres y familiares de los 43 normalistas desaparecidos por policías municipales de Iguala y Cocula, integrantes de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero (CETEG), de la Red Guerrerense de Derechos Humanos y representantes de Tlachinollan.
También se vio a integrantes del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la Presa La Parota (CECOP), y del Frente de Defensa de la Tierra, de Atenco.
En la tarde, unos 300 participantes en el encuentro, encabezados por los padres de los 43 normalistas de Ayotzinapa protestaron frente de las instalaciones militares y después marcharon a la presidencia municipal.
Ahí realizaron un mitin y dieron a conocer los acuerdos del Congreso, se manifestaron en contra las elecciones, en apoyo a la instalación del poder popular, para exigir la presentación de los 43 normalistas con vida, justicia para los familiares de las víctimas de las masacres y de los asesinatos de dirigentes sociales, y para la liberación de los presos políticos.
En su intervención en el mensaje de bienvenida en el Congreso, Martínez Cruz expresó que el sistema político electoral ha envejecido y “no sirve para nada”. Se pronunció en contra de la política neoliberal de los “gringos” que está exterminando al país.
Criticó que el gobierno mexicano y los representantes de las instituciones se hayan coludido con el narcotráfico y la delincuencia, que ahora son uno mismo.
Recordó que la población no denuncia, porque saliendo de los ministerios públicos los delincuentes los esperan para asesinarlos.
Dijo que, los cambios de partidos y políticos en el poder de nada sirven porque el país sigue con la misma desigualdad, hay pocos ricos y muchos pobres, situación que se agudiza con las reformas de Enrique Peña Nieto, que privatizan y despojan lo poco que le queda a la población.
Recapituló que luego de siete décadas de gobiernos priistas, y doce del PAN con Vicente Fox y Felipe Calderón, no hubo cambios en el país y todo sigue igual. Los últimos sexenios sólo dejaron muertos, miles de desaparecidos y una guerrera contra el narcotráfico que no termina.
En el caso de Guerrero, recordó que el cambio del PRI al PRD tampoco mejoró el estado en nada. Incluso manifestó que en los gobiernos de Zeferino Torreblanca y Ángel Aguirre Rivero, fueron asesinados más de 30 dirigentes y luchadores sociales, y desaparecieron a 43 estudiantes.
Martínez Cruz manifestó que todos los partidos y políticos, sin excepción, forman parte de la narcopolítica que gobierna el país y exhortó a la población a no votar en las elecciones del 7 de junio, porque “las elecciones están vedadas, el que vota sólo cambia de verdugo”.
Recordó que los luchadores sociales y defensores de derechos humanos son perseguidos porque “decimos la verdad y los políticos no nos quieren”, porque el “sistema se contaminó” y ahora tiene que cambiar.
El dirigente dijo que ahora las poblaciones más seguras en el estado son aquéllas dónde operan los policías comunitarios, a pesar de sus conflictos internos, y puso los casos de Iguala y Acapulco que, con toda la Gendarmería operando, a plena luz del día hay asesinatos, ejemplo claro de la complicidad entre el gobierno y la delincuencia.

La protesta y la marcha

Alrededor de las 4 de la tarde, unos 300 participantes que asistieron al Congreso, se manifestaron frente al 48 Batallón de Infantería, con sede en Cruz Grande. Ahí, los padres y familiares de los 43 normalistas desaparecidos les recordaron a los militares que son responsables de los hechos ocurridos la noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre en Iguala.
En una sola voz, los manifestantes exclamaron, “Vivos se los llevaron, vivos los queremos”, “Ayotzi vive, la lucha sigue” y “esos son, los que chingan a la Nación”. Los militares que se encontraban en guardia mantuvieron cerrados los accesos, y ante las consignas se refugiaron en los módulos de las entradas.
Después, la manifestación marchó hacia el centro de la ciudad. Los padres y familiares caminaron portando carteles con los retratos de los 43 estudiantes. Al llegar frente a la presidencia municipal, los integrantes del FODEG y las organizaciones que los acompañaron, expulsaron a un grupo de danzantes que hacían campaña a favor del PRD en el centro de la ciudad.
Ahí, el representante de los 43 padres de familia, Felipe de la Cruz reiteró el llamado que hizo un día antes afuera del Congreso local, para que los ciudadanos no vayan a votar porque los grupos delincuenciales financian las campañas de los partidos políticos, que compran votos con despensas y dinero, para después olvidarse de sus promesas y compromisos.

Sobreviviente del desalojo de 1990 relató su experiencia y demandó justicia

El sobreviviente del desalojo violento ocurrido el 6 de marzo de 1990, Joaquín Ignacio Gallardo, durante su participación en el Congreso demandó justicia para sus dos compañeros caídos ese día en manos de la extinta policía motorizada, que los sorprendió en la madrugada en la presidencia municipal.
Rememoró que, tras el fraude electoral orquestado por el PRI en las elecciones de diciembre de 1989, fue cerrado el Palacio municipal. En ese tiempo, en el estado fueron tomados al menos 30 ayuntamientos, entre estos el de Ometepec, Azoyú, Zihuatanejo, Arcelia, Coyuca de Catalán y Ahuacotzingo.
En aquellos años, el estado era gobernado por José Francisco Ruiz Massieu, y el presidente del PRI en Guerrero era Rubén Figueroa Alcocer. Ambos, de acuerdo con los sobrevivientes, orquestaron los desalojos violentos en las presidencias cerradas por la población que demandaba una democracia.
En Cruz Grande, la madrugada del 6 de marzo, unos 300 integrantes de la extinta policía motorizada llegaron alrededor de la 3 de la mañana, el ataque se extendió hasta la 1 de la tarde de ese día, y dejó como saldo dos muertos, Ernesto Rosario y Leonel Dorantes Felipe, recordó el sobreviviente.
El candidato del PRD era César Abelardo Ramírez Ramos, y el del PRI Pedro Vargas Nava. En Ometepec el desalojo dejó dos muertos y un desaparecido, y participó el ex dirigente y fundador del PRD que el año pasado renunció al partido, Eloy Cisneros.
El sobreviviente criticó que, a 25 años del desalojo el gobierno federal y estatal utilicen las mismas tácticas para reprimir a los movimientos sociales que exigen justicia. Lamentó que el gobierno pregona la paz por el mundo, pero está lleno de mentiras y demagogia, y urgió a los pueblos del país a unificarse en una sola lucha para liberar a la patria.
Dijo que así como el 6 de marzo la gente buscó el cambio, ahora también se exige, pero el mismo partido que ahora regresó al poder, el PRI, reprimió al pueblo que buscó una verdadera democracia.

468 ad