El lector debe leer lo que se le pegue la gana, afirma Juan Domingo Argüelles
Karen López / Agencia Reforma
Monterrey
Los libros considerados “basura” pueden ser buenos comienzos de un hábito de lectura y, ultimadamente, el lector debe leer lo que se le pegue la gana, afirma el crítico literario Juan Domingo Argüelles.
En su investigación sobre los hábitos de lectura que compila en Historias de lecturas y lectores (Océano), libro que se reedita 10 años después de su primera publicación, Argüelles habla con lectores expertos como Carlos Monsiváis.
También con José Agustín, Mónica Lavín, y 13 más para llegar a una conclusión: No hay un prototipo de lector.
Se pensaría que en las historias que se cuentan en el libro los entrevistados tendrían algo en común, alguien que los inició en la lectura, un hilo conductor, pero no es así.
“No existe un lector, existen los lectores y cada uno se hace de manera diferente, por azar, por los amigos, por los maestros, algunos con dificultades. Queremos estandarizar a los lectores y eso no se puede hacer. En la escuela, el maestro les deja a leer a los pubertos un mismo libro, pero los lectores tienen derecho a leer lo que se les pegue la gana, hay que preguntar los intereses a cada uno y buscar que las lecturas sean acordes a ellos”.
Una de las preguntas que hace a sus entrevistados tiene que ver con que si creen que la lectura hace mejores o no a las personas y las respuestas son muy variadas.
“George Steiner, el gran crítico, dice que la cultura escrita, la cultura libresca e incluso una cultura artística que estaba en esos tiempos en Alemania durante el nazismo no fueron suficientes para oponerse a la maldad y a la ruindad, y no sólo no se opusieron, sino que lo celebraron. La maldad es una cuestión que vive dentro de los seres humanos y es muy independiente de que la gente sea culta o no. Joseph Goebbels, el gran propagandista del nazismo era especialista en literatura y había estado en las mejores universidades alemanas”.
Pero ¿hay una dimensión ética en la literatura?
“Mayores y mejores lecturas hacen un mejor lector técnicamente. Desgraciadamente, la cuestión moral no se toca y tendría que ser así. Me parece que alguien que ha leído los mejores libros tendría que ser una mejor persona, desde el punto de vista moral y no sólo el técnico. Podemos justificar mejor a un canalla analfabeto que a un canalla que ha leído y ha ido a la universidad y sigue siendo un canalla, un corrupto y un patán. Si no transforma la moral, no tiene caso proponer a la lectura como un factor de transformación social”.
Otro debate que plantea es si leer cualquier cosa es mejor que no leer nada…
“Hay veces que alguien que lee a Murakami ve con profundo desprecio a alguien que lee a Isabel Allende o a Paolo Coelho, lo cual me parece absurdo porque la gente que lee libros ligeros puede llegar tarde o temprano a libros más exigentes”.




