Cada vez más lento el tránsito vial en las principales avenidas por la falta de policías
A casi ocho meses de que iniciara el paro laboral de los policías de la Secretaría de Seguridad Pública, el tránsito vehicular se ha tornado cada vez más lento en la ciudad.
En un recorrido por las principales avenidas se observó que puntos como Las Anclas, en avenida Cuauhtémoc, hay policías de la Gendarmería dando agilidad vial, pero su ausencia en Las Cruces, bulevar Vicente Guerrero y La Sabana es evidente por el congestionamiento que ocasionan los camiones urbanos.
Mientras que los semáforos de la avenida Costera apenas funcionan y esa carencia se ve cubierta por agentes de la Policía Federal que se distribuyen en la vía, y también se observaron en avenida Universidad, parajes como el ex Cine Río, Las Anclas y en el cruce de Cuauhtémoc con Niños Héroes.
La Vía Rápida, donde se iniciarán obras de ampliación, se ha intensificado el cuello de botella, y aunado a la inoperancia de los semáforos hace que el tránsito por esa zona dure hasta a una hora cuando no están presentes los agentes viales. De acuerdo con comerciantes del lugar, a los agentes los cambian de turno de 2 a 4 de la tarde.
Ayer como parte de las obras se removieron las palmeras de la lateral, ocasionando que los automóviles se desviaran a calles aledañas sin que se pudiera observar quien diera auxilio vial.
En la parada de camiones conocida como ex Cine Río se encontraban distribuidos en 20 metros seis policías de la Gendarmería, pero de poco servía para agilizar el congestionamiento debido a que los camiones urbanos no hacían caso a las órdenes y subían pasaje en cualquier sitio, y tampoco les importaba que un disco de la señalética vial indicara que estaba “prohibido el ascenso y descenso de taxis amarillos y urbanos”.
De acuerdo con choferes de taxis amarillos, quienes se desvían a los cruces de calles como Las Anclas y avenida Universidad, son para desahogo de la circulación, sin embargo la presencia de empleados de Protección Civil municipal llega a entorpecer la circulación por la falta de coordinación entre ellos; “apoyan pero no son de gran ayuda”, lo que se refleja en el congestionamiento de inicio a fin del paso elevado Bicentenario, llegando a una parálisis en la segunda avenida más importante del puerto.
Quienes se transportan a lo largo del bulevar Vicente Guerrero también tardan más de 10 minutos en el paradero de Las Cruces, debido al transporte público que hace paradas constantes y de varios minutos. (Redacción).




