Obama declara a Venezuela como “riesgo extraordinario” para la seguridad de EU
*La Casa Blanca amplía las sanciones contra los funcionarios venezolanos. Maduro califica de “Frankestein” la nueva ley de sanciones pues representa la “más grande agresión” de EU contra Venezuela. Cabello asegura que “lo que viene ya está planificado y debemos decirlo: son ataques sobre nuestra tierra, sobre nuestro país (…) ataques militares”, del “imperio norteamericano”
EFE / DPA
Washington / Miami / Caracas / Quito
Estados Unidos impuso ayer nuevas sanciones contra altos funcionarios venezolanos, en respuesta a los episodios de represión y las violaciones de derechos humanos ocurridas en el último año en el país a raíz de las protestas contra el gobierno de Nicolás Maduro que comenzaron en febrero de 2014.
El presidente estadunidense, Barack Obama, emitió ayer una orden ejecutiva que “implementa y amplía” las sanciones aprobadas por el Congreso a finales del pasado año y, además, declaró una situación de “emergencia nacional” ante el “riesgo extraordinario” que supone la situación venezolana para la seguridad de Estados Unidos.
“Determinó que la situación en Venezuela, incluida la erosión de garantías de derechos humanos por parte del gobierno de Venezuela, la persecución de oponentes políticos (…) constituyen una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y la política exterior de EU, y declaró una emergencia nacional para lidiar con esa amenaza”, aseguró el mandatario en la orden.
Obama, cuya Administración quiso durante meses dar espacio a los diálogos entre el gobierno y la oposición venezolana auspiciados por la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), tomó finalmente la decisión de incrementar las medidas contra algunos de los responsables -según EU- de las violaciones de derechos humanos en el país caribeño ante el paulatino incremento de las tensiones.
“Estamos profundamente preocupados por los esfuerzos del gobierno venezolano por incrementar la intimidación hacia sus opositores políticos. Los problemas de Venezuela no pueden ser resueltos criminalizando a la disidencia”, aseguró el portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, en un comunicado.
“Hemos pedido reiteradamente al gobierno venezolano que libere a aquellos que ha encarcelado injustamente, así como que mejore el respeto a los derechos humanos y las libertades fundamentales, la libertad de expresión y de reunión pacífica”, reiteró Earnest.
La lista de los 56 funcionarios sancionados por la ley aprobada en el Legislativo estadunidense el pasado diciembre no se ha hecho pública hasta el momento, aunque la Casa Blanca divulgó ayer el nombre de siete personas sobre las que recaen las sanciones.
Con todo, se desconoce si los siete individuos, a los que se les congelará y bloqueará cualquier bien bajo jurisdicción estadunidense y se les prohibirá la entrada al país tras la orden de ayer, también se encuentran en ese listado.
No obstante, según indicaron altos cargos oficiales en una rueda de prensa telefónica, “sería lógico que las sanciones se solaparan” y que estos siete altos cargos ya formaran parte de los designados por el Congreso.
Entre los sancionados, todos ellos vinculados de algún modo a las fuerzas de seguridad venezolanas, se encuentran Gustavo Enrique González López, director general del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN) de Venezuela; y el exdirector de Operaciones de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), Antonio José Benavides Torres.
La lista la completan Justo José Noguera Pietri, ex comandante General de la GNB; Katherine Nayarith Haringhton, fiscal nacional de la Oficina del Ministerio Público; Manuel Eduardo Pérez Urdaneta, director de la Policía Nacional; Manuel Gregorio Bernal Martínez, exdirector General del SEBIN; y Miguel Alcides Vivas Landino, inspector General de las Fuerzas Armadas Bolivarianas (FANB).
Por su parte, el presidente venezolano, Nicolás Maduro, dijo ayer que la nueva ley de sanciones que firmó su par estadunidense, Barack Obama, contra funcionarios venezolanos es un “Frankestein” y representa la “más grande agresión” de Estados Unidos contra Venezuela en la historia.
“Esta amenaza de una potencia como Estados Unidos es una desproporción, un exabrupto, una grosería, además de ilegal”, dijo Maduro en un mensaje al país, como reacción a la ley de Obama que declaró a Venezuela como amenaza para la seguridad de Estados Unidos.
Así también, el vicepresidente del gobernante PSUV, Diosdado Cabello, aseguró ayer que desde EU se planifican “ataques militares” contra Venezuela tras la declaración de ese país de una “emergencia nacional” por el “riesgo extraordinario” que supone la situación en la nación caribeña para la seguridad de EU.
“Lo que viene ya está planificado y debemos decirlo: son ataques sobre nuestra tierra, sobre nuestro país (…) ataques militares. Estas resoluciones de emergencia las utiliza el imperio norteamericano cada vez que va a atacar un pueblo, para decir que se siente amenazado”, argumentó Cabello en un acto del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) en el céntrico estado Lara.
Por otro lado, el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, dijo ayer creer que se trate de una “broma de mal gusto” que el gobierno de EU declare a Venezuela como una “amenaza” y dijo que esa posición de Washington recuerda las horas más oscuras de América Latina.
UNASUR destaca la “voluntad democrática” para “sacar adelante” a Venezuela
El secretario general de la Unasur, Ernesto Samper, destacó ayer la “voluntad democrática” del gobierno y de la oposición en Venezuela para “sacar el país adelante”, por lo que anunció que el organismo seguirá dando su apoyo institucional para que los propios venezolanos encuentren cauces de entendimiento.
Samper hizo ayer un balance de la visita a Caracas que hizo el pasado viernes a Caracas junto a una comisión formada por los cancilleres de Colombia, Ecuador y Brasil, para reunirse con el presidente del país, Nicolás Maduro, y algunos de los dirigentes de la oposición.
La visita se produjo tras las denuncias de Maduro sobre la participación de Estados Unidos en la planificación de un golpe de Estado contra él, acusación que el gobierno de Barack Obama ha negado reiteradamente.
Samper, en una conferencia de prensa en Quito, sede permanente de la Unasur, dijo ayer que la “mejor salida” ante esta situación sería “un acercamiento” entre el Ejecutivo venezolano y el estadunidense y afirmó que algunos gobiernos de la región se han ofrecido para hacer gestiones con ese fin.
Sin embargo, casi al mismo tiempo que Samper daba su rueda de prensa en Quito, el presidente Obama impuso ayer nuevas sanciones contra altos funcionarios venezolanos.




