Se consolida el tenor mexicano David Lomelí como figura de la ópera mundial
Erika P. Bucio / Agencia Reforma
Ciudad de México
El tenor mexicano David Lomelí, una de las figuras en la ópera mundial, tenía poco más de 20 años cuando Luciano Pavarotti lo invitó a su casa de la playa, en Pesaro, Italia. El tenor italiano se acercaba a su retiro mientras el joven cantante ensayaba su primer rol operístico: Rodolfo de La Bohème.
Pavarotti, quien había conquistado el Metropolitan Opera House de Nueva York en 1972 con sus nueve “do” de pecho con La hija del regimiento de Donizetti, no dejó de alabar su voz, su facilidad para el agudo, pero le advirtió que los tiempos eran otros, ya no bastaba con cantar bien, ahora era necesario actuar mejor, dominar el escenario y dar flexibilidad a la voz, le aconsejó cantar Mozart y canción italiana.
Otra presencia tutelar ha sido Plácido Domingo. “Me enseñó el drama y la musicalidad del personaje”, dice. El tenor español dirigió la orquesta cuando Lomelí debutó el papel con la Ópera de Los Ángeles en octubre de 2007. No quedaba un sólo boleto, Plácido se había encargado de llenar la sala con un público joven para aquella primera función del título pucciniano, que se transmitiría por televisión.
Durante los ensayos, Domingo le ofreció su guía: dónde cortar la orquestación, dónde colocar el agudo. “Después del aria Che gelida manina todo fue para adelante y terminé con una de las mejores ovaciones que me han dado… fue mi primer Rodolfo profesional”, recuerda.
En el Festival de Glyndebourne en Inglaterra celebró el pasado 6 de junio su función número 100 como Rodolfo con la soprano Ekaterina Scherbachenko interpretando a Mimí. El rol de Rodolfo ha sido su talismán en su carrera: con él debutó en Estados Unidos y en Europa. “Siempre me ha acompañado… tengo Bohème para tirar para arriba en mi calendario”.
En agosto irá al Metropolitan Opera House de Nueva York en busca de un papel. Una cita prevista para enero pasado que debió posponer debido a su matrimonio con la soprano Sara Gartland, ambos se conocieron en la Ópera de San Francisco.
Lomelí sabe que la competencia por un papel en el Met es dura, su cuerda es compartida por voces como Rolando Villazón, Vittorio Grigolo y Joseph Calleja. “Los roles de tenor lírico en el Met están reservados por años”, explica.
Su agenda le permitirá volver a su casa de Minnesota, con su esposa. El 1 de agosto terminará sus funciones en Londres, irá a California y luego partirá a Europa.




