En el sepelio de los tres mineros ejecutados culpan a Gold Corp de la falta de seguridad de sus trabajadores
*Identifican a la banda de Los Rojos como la responsable del levantón y asesinato de los jóvenes de Carrizalillo. Denuncian que ante la cercanía de los pagos anuales de la empresa canadiense a los ejidatarios y empleados, el crimen organizado los está extorsionando y les exige 100 mil pesos y 40 mil a cada uno. La familia de las víctimas había huído de la comunidad en Eduardo Neri ante las constantes extorsiones y secuestros y se refugió en Iguala
Alejandro Guerrero
Iguala
Con un reclamo de justicia y de indemnización para hijos y viudas, ayer en esta ciudad fueron velados los tres cuerpos de los trabajadores de la mina Gold Corp de Carrizalillo, municipio de Eduardo Neri (Zumpango), los cuales fueron hallados la mañana del viernes asesinados, sepultados y con huellas de tortura en la barranca Los Mangos de la comunidad de Mazapa.
Los familiares de Juan Carlos Peña Celso de 21 años, Mauro Galicia Peña de 23 años y José Elí Merino González de 28 años, quienes el 22 de octubre pasado huyeron de la comunidad de Carrizalillo y se refugiaron en Iguala por la inseguridad y la violencia, culparon a la minera Gold Corp de la falta de garantías de seguridad para sus trabajadores.
Asimismo dieron a conocer que ya le habían solicitado seguridad para los trabajadores al encargado de la mina de nombre Arnuldo, pero no hizo caso.
El 22 de octubre de 2014, luego de los hechos de Ayotzinapa, la PGR, el Ejército y la Policía Federal realizaron cateos domiciliarios en la comunidad de Carrizalillo, donde golpearon a mujeres y hombres, y detuvieron al menos a seis personas, entre ellos a tres miembros de esta familia: Sofía Celso Peña, Aarón Celso Peña y su esposa Andy Montiel López a quienes se les adjudicaron delitos como delincuencia organizada y fueron trasladados al penal de Chilpancingo, luego de este hecho, la familia huyó de la comunidad y se refugió en Iguala.
El pasado 6 de marzo cuatro mineros fueron interceptados y levantados por un grupo armado, uno de ellos fue liberado dos días después y los otros tres fueron hallados asesinados, sepultados y con huellas de tortura la mañana de este viernes.
Ayer los familiares deslindaron de cualquier señalamiento de delincuencia organizada a los ejecutados y dieron a conocer que la familia en su mayoría son ejidatarios y trabajadores de la mina.
Para este 5 de abril se prevé que la empresa minera Gold Corp haga el pago anual que da de utilidades a los ejidatarios y mineros, cantidades que no fueron reveladas pero se sabe que son considerables.
Los familiares de los tres asesinados denunciaron que miembros de la delincuencia organizada a quienes identifican con la banda de Los Rojos y a la que responsabilizaron del asesinato de los tres mineros, denunciaron que los delincuentes están pidiendo un pago de piso de 100 mil pesos a cada uno de los 172 ejidatarios y de 40 mil pesos para cada uno de los cerca de 800 trabajadores de la mina, cantidad que asciende a los 49 millones de pesos.
Ayer, los cuerpos de los tres mineros fueron velados en la colonia Nuevo Horizonte, al norte de la ciudad en una casa de dos plantas donde vive toda la familia Celso Peña.
Sobre los ataúdes había una fotografía de cada uno de los mineros y sus uniformes con el logo de Gold Corp, empresa que dijeron desde el 6 de marzo y hasta ayer no les habían llamado ni para darles el pésame.
En declaraciones a reporteros, la señora María Elena Celso Solís, mamá de Juan Carlos y Mauro, entre llanto reclamó justicia para los tres jóvenes y confirmó que en ningún momento los familiares recibieron alguna llamada de los delincuentes para pedir el pago de rescate.
Dijo que desde el pasado 6 de marzo cuando fueron levantados, solicitaron el apoyo de las diferentes instancias de gobierno y nadie les hizo caso ni les dio apoyo para la búsqueda y rescate de los jóvenes.
Mencionó, a pregunta realizada, que a través de una llamada anónima les dieron la ubicación de los cuerpos de sus familiares y aun así, ninguna autoridad los quiso apoyar para llegar hasta el lugar del reporte, hasta que solicitaron el apoyo de la PGR a través del Comité de las Otras Víctimas de desaparición de Iguala, y fue cuando se les dio el apoyo.
“Nosotros se lo dimos a saber al ingeniero Arnuldo, (quien es el responsable de Gold Corp), le pedimos ingeniero ponga seguridad en el camino e hizo poco caso, nosotros le dijimos desde antes que se escuchaba que iban a levantar gente porque ya había pasado en (la minera de Cocula) Media Luna”, dijo llorando.
Confirmó que los delincuentes habían secuestrado a un cuarto joven, al cual liberaron el pasado sábado, y era menor de edad.
“Nosotros queremos que Peña Nieto sepa lo que está pasando aquí en Guerrero, pedimos que nos hagan justicia y que esto se aclare, que la muerte de mis hijos no se quede impune”.
La esposa de José Elí Merino, Gabriela Peña Ezquivel, madre de tres hijos, uno de 10 años, de 4 años y 11 meses, dijo que su esposo ya le había pedido seguridad al encargado de la mina, pero no hizo caso, sólo puso seguridad por unos días pero después ya no hizo nada.
Reprochó que los representantes de la mina siempre andan bien resguardados pero no ofrecen la misma seguridad a los trabajadores, “yo pido que se aclare, que se haga justicia y que se busque a los delincuentes que lo hicieron”.
Demandó a la empresa que dejen indemnizadas a las tres viudas y los hijos de los mineros por la omisión de dar seguridad a sus trabajadores
Entre lágrimas pidió, “por favor presidente Enrique Peña Nieto, apóyenos y busque a esos delincuentes porque si no va a seguir eso y nunca va a terminar”.
Luz Guadalupe Toledo Villa, madre de dos niños uno de 8 años y otro de 11 meses, quien era esposa de Mauro Galicia, denunció: “no es justo esto que estamos pasando nada más porque no quisieron poner vigilancia, ellos (los mineros) no hacían nada, sólo iban y venían a su trabajo”.
La mamá de dos de los tres mineros asesinados dijo que el levantón de los jóvenes que viajaban en un vehículo compacto Honda Acord color gris, fue cerca de las 3:20 de la tarde del jueves 6 de marzo, “dieron las 5 y mi hijo nunca llegó”.
“Ahora le exijo a Peña Nieto que vea lo que está pasando en Guerrero, que tenga compasión de uno porque es injusto lo que está pasando ya, tenemos miedo ya de esto”, gritó entre lágrimas.
Dijo que fue a Chilpancingo al Ministerio Público y no los atendieron y los enviaron a Zumpango, pero ¿para qué, para que venga yo a dar a la boca del lobo?, tenemos miedo porque eso no perdona esa gente y por eso no fuimos a Zumpango”, dijo.
Desecha por el dolor, la mujer gritó entre llanto que su familia no tiene nada que ver con la delincuencia y sólo viven del trabajo en la mina y del pago que da la empresa a los ejidatarios.
“Somos originarios de Carrizalillo pero nosotros mejor corrimos para no tener problemas con esa gente, salimos por miedo y no por lo que dicen, es mentira porque nosotros somos limpios, usted cree que si estuviéramos con ellos no pudiéramos estar allá con ellos”.
“Para un pobre no hay autoridad ni justicia, eso sólo existe para ellos, porque luego nos rechazan”.
Denunciaron a la banda de los Rojos de ser los responsables de las extorsiones y asesinatos que se han cometido en contra de los trabajadores de la mina.
Señalaron a gente que baja de las comunidades de Tlacotepec, Matitlán y Tenantla a quienes identifican con los apellidos Villalba y Camilo.
De la comunidad de Carrizalillo mencionaron a uno de nombre Silvestre López Carrera, Nelson López, Armando Peña, Vulmaro Vargas y Margarito Bahena Álvarez, El Márgaro, a quien identifican como el jefe de plaza del grupo delictivo de Los Rojos.
Uno de los hombres que estaba en el velorio y el cual omitió si nombre por la inseguridad, exigió que el gobierno interrogue “con huevos” al comisario Lucas Celso Salgado y al comisariado Roberto Guzmán Montiel, “para que escupan todo lo que saben, que les saquen la verdad”.
Responsabilizó a la minera Gold Corp de Carrizalillo y al gobierno federal de lo que les pueda pasar al resto de miembros de su familia que trabajan para la miera de inversión canadiense.
Se informó que este día a las 6:30 de la mañana habrá una misa de cuerpo presente en la iglesia del Señor de las Maravillas en el periférico oriente y para las 10 de la mañana se prevé que se lleve a cabo el sepelio de los tres mineros en el panteón Jesús María.




