La lucha anticorrupción en China apunta a la paraestatal Petrochina
DPA
Pekín
Los poderosos consorcios estatales están ahora en el punto de mira de la lucha contra la corrupción de Pekín. Su más reciente objetivo es el vicepresidente de Petrochina, la mayor pretrolera del país, Liao Yongyuan, a quien se investiga “por graves violaciones de la ley”, informó la Comisión Disciplinaria del partido en un comunicado.
En una reacción de la empresa en su página web se señala la sospecha de “faltas disciplinarias”, la forma en que en China se alude de manera indirecta a los casos de corrupción.
Desde hace más de dos años, el jefe de Estado y de partido de China, Xi Jinping, emprendió una caza en todo el país de los funcionarios corruptos. Xi considera que los comunistas están librando en el país una batalla de supervivencia. En ese sentido, los sobornos y la degradación moral ponen en peligro el monopolio de poder del partido.
Tan sólo el año pasado, el máximo órgano anticorrupción de China, la Comisión Disciplinaria, abrió investigaciones contra 71 mil 748 funcionarios.
Las influyentes empresas estatales son el próximo objetivo de los investigadores. “La corrupción es un gran problema en las empresas estatales y reside en el sistema”, dijo el experto en economía Yang Jisheng.




