La desgracia cayó sobre Analco
Aquí, más que indignación, rencor o deseos de venganza por sus dos muertitos y sus dos heridos, lo que se ve en los rostros de la gente es tristeza, consternación y desolación. No es para menor, en 24 horas la desgracia cayó sobre Analco, mero cuando se aprestaban a celebrar la fiesta más grande de todo el año; la del tercer viernes de cuaresma.
Sentado sobre la banqueta, frente a la iglesia del Santo Señor de Chalma, patrono del pueblo, un anciano se lamenta de la situación que viven los pobladores: “lo que estamos viviendo es una verdadera tragedia, sabe Dios qué pecado estamos pagando”, dice, mientras mira las torres del templo católico.
Explica que el viernes 14 de marzo, cuando el pueblo comenzaba a recibir a sus visitantes por la fiesta del tercer viernes de cuaresma, que se celebra tres días; viernes, sábado y domingo, inició lo que hoy ya es una desgracia; el comisario municipal, Florentino Abundio Cayetano se cayó en su casa y se lo llevaron muy grave a Iguala, en donde estuvo internado hasta el martes cuando se lo trajeron ya muerto. Florentino, de 55 años de edad, fue sepultado ayer miércoles aquí.
Al día siguiente, sin autoridad municipal, y por consecuencia un tanto desorganizados, los habitantes de Analco recibieron la noticia de que sus vecinos de San Miguel Tecuiciapan, aprovechando que suponían que estaban “enfiestados”, invadieron sus tierras y comenzaron a abrir una brecha, cortando algunos árboles.
Debido a ello, el comisariado de Bienes Comunales, Adolfo Sánchez, organizó a un grupo que fuera a decirles que suspendieran sus trabajos y que se salieran de las tierras, pero cuando vieron que estaban provocando daños ambientales, decidieron llevarse a 14 de ellos detenidos.
Esto provocó que otro grupo de campesinos de San Miguel Tecuiciapan subieran a la zona de conflicto y atacaran a balazos al grupo de campiranos de Analco, dando muerte a Braulio Maximino Santos y a Roberto Escandón Francisco, e hiriendo a Daniel Estrada y a Avelino Estrada Matías.
A Maximino lo encontraron esa misma tarde, mientras que Roberto fue hallado ya por la madrugada del domingo, por eso al principio lo dieron por desaparecido.
“Son tres desgracias juntas; la muerte de nuestro comisario, el asesinato de nuestros dos compañeros y el resurgimiento del conflicto agrario que creíamos ya resuelto”, dice el anciano que espera el cortejo fúnebre que lleva el cuerpo del comisario Florentino Abundio a despedirlo en la Iglesia del Santo Patrono de Chalma.
Y agrega que la creencia popular es que: “las desgracias nunca vienen solas, ojalá y este problema por las tierras no nos traiga más muertes, ya es mucho lo que nos ha pasado”, dijo.
El anciano expresó que por estas tragedias esta es la primera vez, desde que tiene memoria, que aquí no se festejó el tercer viernes de cuaresma.
Los atractivos de ésta celebración son la quema del castillo, las corridas de toros, las danzas, y la visita de quienes eran de este pueblo pero que han emigrado a otras ciudades del país y del extranjero en busca de mejores oportunidades, quienes éste, como todos los años, volvieron para participar en la celebración, pero no hubo fiesta, lo peor es que ahora no pueden irse porque hay un acuerdo de asamblea de que permanezcan en Analco hasta que se resuelva el conflicto.




