Construido para 48 mil pacientes atiende hoy el hospital del ISSSTE a 600 mil afiliados
Karla Galarce Sosa
Aunque originalmente el hospital del ISSSTE en Acapulco fue construido en 1974 para atender a 48 mil derechohabientes, hoy debe de atender a los 600 mil afiliados a esa dependencia federal, la mayoría maestros y trabajadores de los tres ámbitos de gobierno.
El presupuesto de 80 millones de pesos anuales destinados a la operación de una clínica-hospital, resulta insuficiente para ampliar sus instalaciones, en cambio el nosocomio ha tenido varias remodelaciones en diversas áreas, aunque aún hay carencias como en el área de Rayos X, donde el técnico radiólogo Emilio López Prado ha solicitado durante dos años la reparación de equipos que los trabajadores de nuevo ingreso en esa área descomponen porque desconocen su funcionamiento, así como en inhaloterapia donde, de acuerdo con lo dicho por la jefa del área, la mayoría de los ventiladores no funcionan.
En un recorrido efectuado en distintas áreas del hospital, en compañía del director Vicente Plata Melo, en los pisos que conforman la edificación en remodelación, se observaron las instalaciones, el servicio que los empleados prestan y hasta el desempeño de los integrantes del coro Ensamble Acapulco en la sala de espera para ingreso a urgencias.
El recorrido comenzó en la sala de espera del área de urgencias, donde cinco cantantes ofrecieron un fragmento de la ópera Carmen y el inusual espectáculo atrajo la atención de los presentes.
Enseguida se visitó el área de terapia intensiva, donde se vieron cinco camas y a tres pacientes en estado crítico que eran monitoreados por sensores marcados en pantallas del lugar.
La zona cuenta con un área de aislamiento, en cuyo interior había una mujer a quien dos enfermeras le limpiaban una enorme herida abdominal.
Posteriormente se visitó el área de quirófanos. Allí, la anestesióloga se quejó de los tubos que flanquean la cama maquet ortopédica, que los ortopedista utilizan para sujetar las extremidades de los pacientes, le estorbaban para desempeñar sin complicaciones su trabajo.
Hace una semana, enfermeras de ese hospital protestaron porque se dijeron cansadas de realizar más trabajo del que podían atender. En esa protesta, la madre de un paciente internado en el área de Pediatría consideró que los quirófanos estaban contaminados por el polvo que desprendía los ductos del aire acondicionado, resultado de la obra que se realiza en el tercer piso, y argumentó que su hijo y otra niña que también había sido operada en el mismo quirófano volvió a ser internada por una infección.
El director del hospital aseguró que los cuatro quirófanos del nosocomio y el área que se utiliza para expulsiones o alumbramientos estaban sometidos a desinfecciones y análisis rutinarios, por lo que el resultado de las pruebas estaban dentro de las esperadas en cualquier hospital. Descartó una infección nosocomial que pusiera en riesgo a los pacientes.
Durante el recorrido se observó el funcionamiento de dos quirófanos; en uno se realizó la reconstrucción de un tendón y en otro la operación de un quiste localizado bajo la axila de un hombre.
Al fondo del pasillo que va a dar al quirófano, por donde ingresan las enfermeras y los médicos, se mostró la Central de Equipos y Esterilización (CEYE), donde se desinfectan la ropa y gasas para las operaciones.
En años anteriores el nosocomio parecía deteriorado y durante la visita se vieron las paredes limpias, puertas nuevas y aire acondicionado funcionando.
En el recorrido, también participó el subdirector administrativo del hospital, Benjamín Alvarado Montiel, que aunque no ingresó a los quirófanos, estuvo presente en el resto del mismo.
Se le preguntó a Alvarado Montiel con cuánto dinero cuenta para operar el nosocomio, y respondió que el presupuesto destinado este año fue de 80 mil pesos para la operatividad, pero reiteró que ese lugar no había sido reconocido como hospital hasta este año y que el dinero para su funcionamiento como tal será aplicado hasta el año entrante.
Al salir de los quirófanos se visitó el área de recuperación, donde tres pacientes ocupaban camas en un área aledaña a los quirófanos.
Allí se informó que en lo que va del año se han hecho mil 697 cirugías, 340 de ellas durante el mes de mayo; 202 cesáreas y se han atendido 76 partos. Las puertas de las salas de operación funcionan de manera automática y se mostraron las mesas electrónicas y con máquinas de anestesia de mediana generación.
Benjamín Alvarado reconoció que el presupuesto aún es insuficiente y abundó que el retraso en la atención al servicio de especialidades está directamente relacionado con la falta de especialistas en ese hospital, pues especificó que el pago para especialistas y enfermeras que cubren incidencias o vacaciones está desfasado dos meses.
En la misma planta baja están las áreas donde se efectúan estudios: el arco en C, que sirve para tomar rayos X; el mastrógrafo, para tomar placas y detectar anomalías en las mamas; y un tomógrafo, equipo que escanea los diferentes sistemas del cuerpo humano: circulatorio, muscular y óseo.
Durante la visita a esa área el técnico radiólogo Emilio López denunció que además de que una impresora de radiografías no sirve, ha solicitado que se entreguen aparatos para medir la radiación que emiten los aparatos más viejos, mismos que son operados por el técnico desde hace 35 años que lleva laborando en el lugar.
Advirtió que de no solucionar las carencias en esa área, el 3 de julio suspenderán las actividades en Rayos X.
A un costado del área de tomografía están los ventiladores para inhaloterapia, actividad que sirve para proporcionar medicamentos, oxígeno y humedad por la vía respiratoria a los pacientes; allí una enfermera se quejó con el director porque algunos ventiladores no funcionan.
Más adelante, en el área donde se hallan los monitores de alta resolución, en un pasillo contiguo que va a dar a Urgencias, el administrador señaló que había una cámara de vigilancia, pero que, desde hace poco más de un mes, fue golpeada y descompuesta por un empleado del ISSSTE y, aunque aseguró que se inició un procedimiento lamentó que mucha de la infraestructura del nosocomio, así como los insumos para que los aparatos funcionen, son robados por los mismos trabajadores.
Benjamín Alvarado explicó que la cámara y muchas puertas que resguardan el equipo fueron colocadas porque el mismo personal saqueaba los insumos del nosocomio y el equipo mismo.
En el cuarto de los monitores de alta resolución, el encargado de esa área observaba dos imágenes y allí indicó que para efectuar tomas de biopsias hacían falta la pistola y agujas para su realización.
En el consultorio donde se realizan las biopsias, Benjamín Alvarado y Vicente Plata reconocieron que gran parte de los problemas por los que atraviesa el hospital son absolutamente por falta de dinero.
Alvarado Montiel agregó que el equipo como los oxímetros, para medir la radiación en el cuerpo de los técnicos radiólogos, fueron solicitados a la federación sin embargo en oficinas centrales debían enviar la aprobación y el dieron para su adquisición.
Abundó que aunado a la solicitud, el delegado Francisco Negrete Villanueva solicitó la colaboración del Instituto Nacional de Investigación Nuclear para evaluar la radiación que emiten los viejos aparatos que aún son utilizados para la toma de placas en rayos X.
El director se quejó porque ante el saqueo de equipo e insumos, ningún médico o jefe de área quería firmar los documentos de resguardos.
En el segundo piso se mostró el área de diálisis, que de acuerdo con lo dicho por el director, es el servicio más demandado por los derechohabientes, pues atiende a 52 personas con seis máquinas.
Indicó que para desahogar el servicio, que estaba saturado durante la semana, fue abierto los fines de semana.
A un costado del área de hemodiálisis está el servicio de telemedicina, que presta de 20 a 40 consultas por día desde hace más de 10 años, principalmente para consultas de ortopedia y oftalmología.
También se visitó el banco de sangre que recibe a 20 donadores en promedio; esa área cuenta con un equipo alemán para procesar 108 muestras y detecta VIH, hepatitis B y C, cuyos resultados son obtenidos el mismo día, explicó la encargada.




