Tenemos que recuperar la dignidad del pueblo de Guerrero y sus gobernantes: Pablo Sandoval
La de Pablo Amílcar Sandoval Ballesteros es la cuarta de una serie de entrevistas con seis candidatos a ocupar la gubernatura del estado. Son pláticas en las que participaron directivos y reporteros del periódico y se efectuaron en diversos días de las tres primeras semanas de marzo. Como lo hacemos en la edición diaria desde que comenzaron las campañas, el orden de presentación se corresponde con el peso específico de cada candidato y sus partidos de acuerdo con los resultados electorales oficiales.
*Los gobernadores se han subordinado al gobierno federal para obtener impunidad, sostiene el candidato de Morena. La pobreza creció en los diez años de gobiernos del PRD. López Obrador sí apoya su candidatura y “estamos apostando a ganar”. La responsabilidad de combatir al crimen organizado es de la federación, que no rehúya
Redacción
Economista por la UNAM, de 40 años, soltero, radicado toda su vida en la ciudad de México, Pablo Amílcar Sandoval Ballesteros llega como candidato al gobierno del estado por el Movimiento de Renovación Nacional (Morena), en relevo de quien hasta el caso Iguala se presentaba ya como el candidato, el dos veces alcalde de ese municipio y secretario de Salud en el gobierno de Ángel Aguirre, Lázaro Mazón Alonso.
No obstante, no es de familia desconocida para la política guerrerense. Su abuelo es Pablo Sandoval Cruz, participante en el movimiento de 1960 que conquistó la autonomía de la Universidad de Guerrero, y cuya represión por el gobierno estatal fue el germen para la guerrilla de Genaro Vázquez Rojas. El doctor Sandoval fue además el primer candidato de izquierda a gobernador, en 1986, por la Unidad Popular Guerrerense, contra el priista José Francisco Ruiz Massieu. Su padre, Pablo Sandoval Ramírez, fue dirigente sindical en la UAG en el periodo del gobernador Rubén Figueroa Figueroa (1975-1981), cuando se dio las guerrilla de Lucio Cabañas y la guerra sucia que dejó cientos de muertos, desaparecidos y perseguidos. El hostigamiento de Figueroa, quien lo vinculaba a la guerrilla, lo obligó a exiliarse en la ciudad de México, donde siguió ligado a la UAG y a la actividad sindical. Fue fundador del PRD y es elegido diputado federal por Acapulco en el periodo 1997-2000. Fallece en este último año. Su tío es Cuauhtémoc Sandoval, también fundador del PRD por el que fue diputado federal y senador. Muere en el 2012, siendo secretario de Asuntos Internacionales y del Migrante del gobierno de Ángel Aguirre. Ambos hermanos fueron reconocidos dirigentes del Partido Comunista en Guerrero.
Aunque en el PRD nunca ocupó un puesto de elección, Sandoval Ballesteros desempeñó diversos cargos, desde carteras en la Juventud hasta en el área de Formación Política. En el 2012 forma la organización Contemos, que se dedica a la observación electoral de las elecciones presidenciales, con una red ciudadana que participa aportando información vía internet y teléfonos celulares, y que presenta una denuncia contra el candidato priista Enrique Peña Nieto ante la Fepade y el IFE, por rebasar el tope de gastos de campaña. El primer organismo la desestima y el segundo impone una multa al PRI, aunque “trampean” la fiscalización, escondiendo información para evitar sancionar la elección del ahora presidente, cuenta ahora Sandoval Ballesteros.
Lo de Abarca, factura para el PRD
–Tu llegada a la candidatura fue muy accidentada. Antes de lo Iguala Morena tenía otro candidato. Ya estaba muy encarrilado y con todo el apoyo de Andrés Manuel López Obrador. Tú no has hecho trabajo político en el estado, independientemente de tu formación, ¿crees que hay tiempo para generar condiciones para una buena campaña?
–Iguala cambió el escenario político en todo el estado. Parece que al que más afectó fue a Morena, pero si ven el escenario político el más afectado en general es el PRD, porque si no hubiera pasado lo de Iguala aquí ya estaría definido todo (con el senador Armando Ríos Piter como candidato a gobernador de ese partido). Como iban las cosas ya sabíamos qué candidato iba a quedar, quién iba a tener lana y quién no.
“Iguala cambio el escenario para Guerrero y para el país, pero electoralmente con quien se vincula (al alcalde José Luis) Abarca, pues es con el PRD, con Los Chuchos y con quien era el gobernador (Ángel Aguirre). Obviamente cambió el escenario político y eso me da una oportunidad para entrar. Me cuestionan porque dicen que me saqué la rifa del tigre.
–Pero si parece que Morena es el más afectado, tanto que Andrés Manuel López Obrador no vino a tu inicio de campaña.
–López Obrador va a venir, va a estar en mi campaña. Vamos a estar haciendo giras, además la presencia de Andrés López Beltrán (su hijo, como coordinador de campaña) implica también un apoyo importante, un apoyo nacional. Estamos apostando a ganar.
¿Cómo podemos neutralizar los cientos de spots y aún más, los que les asigne el instituto electoral a los partidos? Pues con la gente, nuestra fuerza. Andrés Manuel ha estado organizando desde hace mucho tiempo su estructura con el Gobierno legítimo. Empezó a hacer un trabajo muy fuerte y por ejemplo es el único partido que está presentando candidaturas en todos lados, porque tiene representantes ante los distritales del Instituto electoral en todos lados.
“Por otro lado es algo muy bonito la recuperación de la vieja militancia, de esa militancia que no está esperando dinero. Nos dicen, ‘no necesitamos dinero, aquí necesitamos pintura, para hacer pintas. Lo que necesitamos es que nos den una hoja para poder explicarle a la gente cuál es el proyecto’”.
Morena, la izquierda que dejó al PRD
–Digamos que los electores de Morena serían parte de los electores del PRD. Los que están con Morena comparten el proyecto del original PRD, que más que un partido era como un movimiento social coordinado, ¿los que están más a la izquierda serían de esta organización?
–Yo digo que sí, que es la recuperación de esa militancia del PRD que cree en un proyecto de nación. Yo me acuerdo que en algún momento me tocó dar cursos de formación política aquí en Guerrero sobre qué era el PRD, y el PRD decían ‘es lo que nos defiende contra los caciques’. Pero era un movimiento, muchos movimientos bajo un paraguas, y yo digo, eso se perdió. Después fue una burocratización, y recientemente el PRD por ejemplo no comulga con ninguno de los movimientos. Nosotros somos otra izquierda. –¿Y Morena sí apoya a estos movimientos? Parece ser que la infraestructura de Morena dice ‘voy con la CETEG, apoyo a los normalistas’ y está en contra de la presa de La Parota, pero tampoco se le ve participando en esos movimientos…
–No hay, afortunadamente, militancias exclusivas. Es decir, ‘yo soy de Morena y sólo de Morena, y no me importa’. No, hay militancias comunes: el movimiento de defensa de los derechos humanos, el de los ecologistas… también es Morena. Muchos activistas de otros movimientos están militando también en Morena. Yo digo que eso es muy refrescante. Una de las características de la izquierda en el mundo es que están los movimientos, están los intelectuales, los académicos. Justo eso ya no está en el PRD, ahora están en Morena.
–Académicos e intelectuales, ¿no los vemos en la lista de candidatos?
–Bueno, pero hay.
–¿En las candidaturas…?
–En el caso de Morena tenemos profesores, tenemos maestros de la CETEG, que están como candidatos.
–¿O tienen mala suerte que no les cae el papelito de la suerte en el sorteo?
–No, no.
–Digamos que un opositor a la presa La Parota quiere ser diputado… mala suerte no le cayó el papelito…
–No, miren, hemos tenido por ejemplo compañeros que están propuestos, y que ellos dicen ‘bueno, nosotros vamos a esperar a ver cómo se resuelve todo esto, de si hay elección o no hay (como lo demandan los padres de los normalistas de Ayotzinapa). ¿Qué es lo que vamos a hacer?, tenemos que estar buscando. Pero lo que les digo es no hay militancias exclusivas y si hay compañeros que están en los movimientos sociales y que están también convencidos de que con Morena se pueden hacer cosas. Militan en el movimiento, en la CETEG, militan en la CRAC, en el movimiento de los derechos humanos. O sea, no dejemos que nos dividan. Lo que yo planteo es que tenemos una batalla en común, un objetivo en común en diversos frentes.
Retirarse de las elecciones sería dejar pasar al PRI y los caciques
–¿Pero eso no legitima al sistema político. Algunos articulistas que son de Morena, incluso, plantean que en Guerrero no hay condiciones para que haya elecciones?
–Hay un planteamiento claro. Las condiciones para la elección de gobernador se tienen que generar, porque condiciones de normalidad democrática no hay en el estado. Por otro lado no vamos a estar en contra de una decisión mayoritaria del pueblo, ¿no? Pero también digo que la opción, la única salida que habría a esta crisis en el sistema electoral es Morena, y me parece una irresponsabilidad quitar esa única salida. No vamos a dejar pasar libremente al PRI, a los caciques, al PRD. No. Hay que plantarnos de frente y dar la batalla. Morena no es una fuerza electoral pequeña, Morena es una fuerza electoral muy importante y las encuestas que tienen ellos y que han publicado lo dicen.
–¿Y ustedes no tienen?
–Nosotros hacemos encuestas pero son internas y no tienen validez como para publicarlas, porque como les digo, todo mundo se va poniendo en el mejor lugar cada día. Yo digo, vamos a esperar encuestas. Tampoco es que las encuestas predigan el resultado de la elección. Nosotros lo hemos visto en las últimas dos elecciones, cuando menos federales: las encuestas se usan para inducir el voto.
–¿La campaña es entonces un reto grande?
–Va a ser una cuesta muy inclinada. He estado en los procesos electorales, estuve en el proceso de Zeferino Torreblanca (la elección de gobernador en 2005), pero también para eso es que sirven las campañas, para proponer, para conocer. Tampoco es que todos los políticos sean conocidos, o que todos sean ya aceptados por la gente, pero en el extremo podríamos encontrar una ventaja. Yo mismo digo, estamos hartos de la clase política tradicional, de los mismos de siempre, de los que se cambian de un lugar a otro y de que no pase nada en el estado. Es necesario tener una perspectiva distinta para abordar los problemas y también digo que es necesario que haya un gobierno de izquierda. No ha habido políticas de izquierda. La pobreza creció con los dos gobiernos del PRD.
No le pedí permiso a Aguirre para contender
–Diez años de gobiernos del PRD –se le dice.
–Diez años ya y no se ha podido cambiar nada.
–¿Se limitó la democracia?
–Se limitó el desarrollo y se limitó el bienestar. No hubo cambio en el estado, y también representa mi situación no tener compromisos con ellos, no haber desarrollado mi carrera a partir de los compromisos con los caciques, no tener que andarle pidiendo permiso a (Ángel) Aguirre para poder contender. Evidentemente no tengo vínculos de corrupción, no tengo vínculos de represión. Eso es una desventaja. Hay posibilidades de renovar y de cambiar y por eso la gente puede encontrar atractiva esta candidatura.
–¿Tendrás el valor, el coraje de enfrentar así de repente a los mensajeros o a los mismos jefes de los cárteles de Guerrero como gobernante?
–No se trata de valentonadas. Aquí de lo que se trata es de honestidad y de una gran responsabilidad. Tenemos que ser muy claros ante la federación. Está siendo omisa en ese problema. La federación tiene una gran responsabilidad que no asume y estas nuevas reformas, en materia de seguridad, difuminan su responsabilidad. Pero es directamente la responsable la federación, y están rehuyendo a eso. Si el gobierno del estado tiene responsabilidades y tiene infiltraciones eso se debe combatir. Pero la responsabilidad del crimen organizado es de la federación, que no rehúya.
Sin Acapulco, Guerrero es el más pobre
–Casi todos los políticos, sin excepción, afirman que lo que sostiene Guerrero y que hay que proteger mucho es Acapulco, pero Acapulco sigue estancado y el 96 por ciento de los recursos que llegan en Guerrero son de la federación.
–La economía estatal está encaminada a este concepto y esta conceptualización está peor. Tenemos el tres por ciento de la población en el país y el estado aporta el 1.5 al PIB nacional y en los últimos años ha ido cayendo.
El modelo de desarrollo que se ha planteado en el estado es equivocado En Acapulco pues se cuidan cierta zonas, pero en general hay unos contrastes gigantescos. Guerrero es el segundo que menos aporta a nivel nacional, pero si quitamos Acapulco del estado, Guerrero se derrumba. Acapulco distorsiona la realidad del estado, porque Acapulco tiene un producto interno muy alto, porque tiene un desarrollo humano muy alto. Quitas a Acapulco del mapa y somos los más pobres y los más marginados y con menos desarrollo humano. No aportamos nada al PIB. No es como Oaxaca, que esta más parejo. Por eso Metlatónoc, Cochoapa el Grande no están en Oaxaca. El índice de desarrollo humano está como en la África subsahariana.
“En el estado tenemos grandes cosas. Las grandes minas de oro están aquí, pero no se queda un peso en el estado porque son concesiones federales. ¿Cuánto paga una concesión federal por área?: de 5 a 50 pesos por hectárea. Es una locura. Se lo pagan además a la federación, pero es irracional. Le llega al presidente Peña Nieto porque son empresas canadienses las que vienen a sacar el oro, pero en Guerrero no se queda nada.
Los empleos que genera la minería provocan consecuencias mortales graves, esta cuestión de las explotaciones a cielo abierto. Agarras toda la tierra, la metes a una fosa, le echas agua y químicos. Entonces abajo sale el oro pero los lodos quedan completamente contaminados, veneno que se va a los mantos acuíferos. Esto que las mineras no hacen en Canadá, no hacen en Estados Unidos ni en los países desarrollados, lo vienen a hacer en Guerrero. Por un lado las consecuencias ecológicas pero por otro lado los salarios, los empleos que se crean son miserables. Las inversiones extranjeras privadas, tendrían que generar buenos empleos con salarios dignos”.
El priismo es centralización
–Con el pretexto de que el 96 por ciento de las participaciones del presupuesto del estado se cubre con las participaciones federales, la tendencia, que no se terminó para nada o creemos que se profundizó con los gobiernos del PRD, ha sido a someterse a lo que diga la federación. ¿Tú qué harás al respecto? Normalmente los gobernadores son representantes del gobierno federal ante los guerrerenses, no representantes de los guerrerenses ante el gobierno federal.
–En general tenemos un problema de centralización, que se está viendo ahora con el regreso del PRI. En muchas materias, obviamente la materia educativa, salud. Pero en cuestiones fiscales, de seguridad, de procuración de justicia, la reforma financiera, todo le está dando poderes. Ahora resulta que la Secretaría de Hacienda es la que autoriza la deuda, el gasto de los estados, la fiscalización de los estados.
“La centralización es el signo del gobierno priista, y en el sistema político establecido por el PRI ha sido tradicionalmente eso: el gobierno federal manda a un emisario, un delegado, un administrador, a los estados. Y ahora vemos que el delirio de todo eso es el caso de Michoacán, que hacen a un lado el gobierno y mandan a un virrey, ¿no? ¿Cómo le llaman ellos? un comisionado que no tiene ningún sustento legal, a gobernar. Ya es el extremo.
“Yo insisto: debe recuperar la dignidad el gobierno de Guerrero, poder hablar con el presidente. O sea, en el núcleo del sistema federal, el sistema federalista es la no subordinación. Es decir, tiene tanta soberanía depositada un presidente municipal como el presidente de la República. En ese sentido son iguales, no subordinados. El gobernador actual y los gobernadores en general actúan como si fueran subordinados al presidente, y se da a la vez el absurdo de la Conago sesionando en torno al presidente, teniendo sólo sentido su reunión si va el presidente. La Conago nació como un órgano entre los gobernadores para confrontar el poder centralizador del gobierno de la República, pero ahora está al revés. Yo digo el gobierno del estado tiene qué recuperar ese papel digno de representar al pueblo de Guerrero. Evidentemente si hay una subordinación en los ingresos, hay una subordinación en el gasto también es porque ahora el gobierno federal te etiqueta o el Congreso te etiqueta. Tú gastas nada más lo que ellos te dicen. Es más, ellos te dicen con quién gastar. Insisto, parece una delegación de una administración en donde quien decide está en el centro sin importar lo que pase acá.
–Y es una subordinación a las voluntades…
–Y es también una decisión, no es solamente, una cuestión legal o una cuestión formal. Es también una decisión también de los gobernadores.
–Para que a ellos a su vez les permitan en sus estados actuar sin contrapesos, ¿no?
–Es un pacto de impunidad entre la clase política. La cuestión de los militares. Si los militares estaban vinculados a esos gobernadores que mandaba el presidente, que designaba el presidente y por eso le servían al gobernador como brazo reflector, pero se supondría que ahora no es así, y ahora se supondría que con la alternancia tampoco sería así, pero sigue siendo así. Yo digo, el régimen está intocado y el gobierno estatal sigue recibiendo órdenes del gobierno federal. El gobierno federal sigue haciendo lo que él quiere con el Ejército y con la Policía Federal y sirviéndole en la represión al gobierno del estado. Entonces aquí tenemos un escenario que anuncia la represión: ¿quién reprimió en Acapulco? La Policía Federal. ¿Quién vandalizó en Acapulco? La Policía Federal ¿Quién generó el problema? El gobierno federal. ¿Quién dejó de pagarles a los maestros? El gobierno federal. Yo recuerdo cuando Rosario Robles era jefa de Gobierno (en la ciudad de México), que no se quería reunir con el presidente, y ella era muy fuerte en ello. Bueno, ahora está sometiendo a los poderes del estado, pero en su posición desde el gobierno federal. Necesitamos recuperar la dignidad del estado y decirle el gobierno federal ‘no señor, aquí tenemos soberanía y esta es nuestra decisión, vamos a hacer esto’. Porque todo parece un favor de la federación. Se desviven en loas al Señor Presidente para que les haga el favor primero de darles recursos, pero luego para no meterlos a la cárcel por la corrupción en que incurren. Debemos cambiar. Si tienes un ejercicio transparente y honesto no tienes porqué andarle rindiendo pleitesías al gobierno federal. Y sí se puede ejercer la autonomía de los estados haciendo las cosas con honestidad y transparencia.




