El copiloto estrelló intencionalmente el avión airbús en los Alpes franceses, dice la Fiscalía
Las primeras investigaciones señalan al alemán Andreas Lubitz como responsable de la tragedia que causó la muerte a 149 personas pero dicen que no hay indicios de que se trate de un acto terrorista
DPA / EFE
Marsella / Colonia / Berlín / Le Verne (Francia)
La investigación de la catástrofe de la aerolínea alemana Germanwings dio ayer un trascendental giro cuando la fiscalía de Marsella aseguró que el copiloto estrelló deliberadamente el avión con otras 149 personas a bordo en los Alpes franceses.
“Creemos que el copiloto quiso destruir el avión voluntariamente”, declaró el fiscal Brice Robin en Marsella. El copiloto, identificado como el alemán Andreas Lubitz, de 27 años, se encontraba en ese momento solo en la cabina, a la que el piloto no pudo reingresar.
No hay indicios de que se trate de un acto terrorista, según coincidieron los investigadores y las autoridades alemanas. “No hay un trasfondo ni motivación terroristas”, aseguró por su parte el ministro alemán del Interior, Thomas de Maizière. Robin dijo que el hecho parecía suicida, pero que no podía caracterizarse como tal cuando causó tantas otras víctimas.
“Ni en nuestras peores pesadillas hubiéramos podido imaginarnos una tragedia así”, afirmó en Colonia el presidente de Lufthansa, Carsten Spohr. Germanwings es una filial de bajo coste de la alemana Lufthansa.
El Airbus se estrelló en Les Trois Evêchés, en los Alpes franceses, poco después de partir el martes de Barcelona con destino a Düsseldorf. A bordo viajaban 144 pasajeros, entre ellos 75 alemanes y 50 españoles, y seis miembros de la tripulación.
Los nuevos resultados de las investigaciones provocaron consternación. “Conmocionado por los últimos datos facilitados por los investigadores”, afirmó el presidente del gobierno español, Mariano Rajoy en Twitter.
“Esto supera todo lo imaginable”, señaló la canciller alemana Angela Merkel en Berlín, en su primera reacción a la noticia. Las inquietantes revelaciones de la fiscalía francesa hacen que el caso gire “sobre una nueva dimensión sencillamente inconcebible”, añadió.
Antes del accidente del vuelo 4U9525, el piloto aparentemente salió al baño y la puerta de la cabina de mando se cerró automáticamente, dijo Robin. Para que la puerta se abra nuevamente alguien debe presionar un botón en el interior de la cabina.
El copiloto Lubitz también pudo haber presionado un botón para cerrar la puerta cuando el piloto trató de reingresar, dijo Spohr. El avión tenía dos códigos de acceso en la puerta de la cabina, uno normal y otro especial para el ingreso de la tripulación desde afuera si no había ninguna reacción en el interior de la cabina. Pero ese código de anulación especial puede ser bloqueado desde el interior del recinto.
El comandante de vuelo regresó a la cabina, llamó a la puerta para entrar y se identificó, pero no hubo respuesta.
Además, según Robin, no se emitió ninguna señal de emergencia, ningún “mayday” a la torre de control de Marsella. Ésta intentó contactar con el aparato, pero no hubo respuesta por parte del copiloto.
Durante los primeros 20 minutos de vuelo la comunicación entre los dos pilotos en cabina había sido normal, señaló Robin.
Por su parte, la policía alemana concluyó ayer tras varias horas el registro de la vivienda del copiloto de Germanwings Andreas Lubitz en Düsseldorf y la casa que compartía con sus padres en la localidad de Montabaur, en la investigación abierta tras la tragedia aérea en los Alpes franceses.
Merkel promete investigar la tragedia con “dimensión inimaginable”
La canciller alemana, Angela Merkel, garantizó ayer a los familiares de todas las víctimas del Airbus A320 de Germanwings que su país hará “todo lo que esté en su mano” para investigar una tragedia que ha cobrado “una nueva dimensión casi inimaginable”.
“Se lo debemos a todas las personas que perdieron el martes la vida en esta catástrofe y a sus allegados, que sufren terriblemente”, manifestó en una comparecencia institucional tras conocerse los primeros resultados de la investigación, que apuntan a que el copiloto del avión de Germanwings estrelló voluntariamente el aparato en los Alpes franceses.
Familiares recuerdan a sus muertos cerca del lugar donde cayó avión
Familiares de las víctimas del avión de Germanwings que se estrelló el martes en los Alpes franceses llegaron ayer a la pequeña localidad cercana de Le Vernet en siete autobuses y recordaron a sus parientes fallecidos en las inmediaciones.
Recibieron el saludo de rescatistas locales y representantes de las autoridades y fueron conducidos a un lugar desde donde tenían vista directa al Tête de l’Estrop.




