Suman cinco muertos del FUSDEG y uno de la UPOEG en la emboscada en San Juan del Reparo
En la carretera y en los alrededores se hallaron cientos de cascajos percutidos 22 y 9 milímetros, de escopetas, de fusil M-1, de AR-15 y de cuernos de chivo. Las cuatro camionetas del Frente están llenas de hoyos. Reporta esa organización cinco desaparecidos; fueron ejecutados “por la gente de Bruno Plácido”, afirma. La Policía Federal no acudió en su ayuda, denuncia el coordinador Silvestre Plancarte
Lourdes Chávez
Tierra Colorada
Los integrantes del Frente Unido para la Seguridad y el Desarrollo del Estado de Guerrero (FUSDEG) fueron emboscados por hombres armados que se ocultaron en los cerros y entre el monte en el crucero de San Juan del Reparo, alrededor de la carretera federal Ayutla-Tierra Colorada, y en el camino hacia esa comunidad del municipio de Juan R. Escudero, es lo que se concluye tras una observación directa en el lugar de la balacera de la noche del lunes pasado.
La Fiscalía General del Estado (FGE) informó que seis policías fueron asesinados y luego se supo que cinco son del FUSDEG y uno de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG).
Además, el Frente reportó que tiene cinco desaparecidos, y denunció que éstos fueron ejecutados “por la gente de Bruno Plácido”, el líder de la UPOEG.
Ayer a las 3 de la tarde policías ministeriales y peritos de la FGE fueron a recoger las evidencias del ataque a balazos ocurrido el lunes entre las 9 y las 10 de la noche.
En la carretera y en los alrededores se hallaron cientos de cascajos percutidos de diferentes calibres, según fuentes extraoficiales de 22 y 9 milímetros, de escopetas calibre 12 y 16 milímetros, de fusil M-1 calibre 2.23, de AR-15 calibre 7.62 y de Ak-47 o cuernos de chivo. Las cuatro camionetas del FUSDEG repletas de hoyos son muestra de que la agresión fue con armas de alto poder.
Se ven restos de cigarros alrededor de fogatas en el monte, que parecen indicar la presencia de muchas personas en un mismo lugar durante largo tiempo.
Además hay ropa ensangrentada, chamarras y gorras con la leyenda Policía Comunitaria sobre la carretera.
Las diligencias judiciales las encabezó el director de la Policía Ministerial, Pablo Alejandro Jasso Barrera y policías comunitarios que insistieron en participar.
La Policía Federal llegó después de medio día a la comandancia del FUSDEG en camionetas artilladas y se quedó a resguardar la comandancia de esa organización en Tierra Colorada.
Antes, uno de los coordinadores del FUSDEG en el valle de El Ocotito, Silvestre Plancarte denunció que los agentes federales no acudieron al llamado de los comunitarios la noche anterior, a pesar de que les solicitaron ayuda y existe un convenio de coordinación para la seguridad de los pueblos en este territorio comunitario.
Ayer la tensión debido a un posible enfrentamiento fue constante en el trayecto de Tierra Colorada a San Juan del Reparo, donde se mencionaba que el FUSDEG iba a rescatar a 18 personas que estaban retenidas en la comunidad de Chacapala, a poca distancia del crucero de San Juan del Reparo.
También iban a identificar dos cuerpos que les reportaron en esa población. Luego se confirmó que eran integrantes del FUSDEG y que los recogieron del otro lado de la carretera, por el acceso de Cruz Grande.
Debido a las diligencias, la FGE cerró el paso mientras tomaba muestras de la evidencia, en el crucero y a 400 metros adentro del camino, donde estaban las camionetas. Tampoco dejaron avanzar a los policías del FUSDEG hacia Chacalapa, quienes luego se integraron a la diligencia.
Los hechos
Según las primeras versiones y testimonios recabados en el lugar, fueron dos ataques, primero contra una camioneta del FUSDEG y luego contra otros tres vehículos que acudieron a darle auxilio.
Pero el antecedente inmediato son las reuniones que convocaron el FUSDEG y la UPOEG a la misma hora en San Juan del Reparo, con diferentes sedes, pero sólo se realizó la asamblea del Frente que se separó de la organización que encabeza Bruno Plácido Valerio, desde las 6 de la tarde.
La promotora Ruth Delgado denunció que desde las 4:30 de la tarde vio en el crucero de San Juan del Reparo, en la carretera federal, a la perredista Nelly Pastrana Santaella, aliada de la UPOEG en Tierra Colorada, con policías ciudadanos de es organización, haciendo llamadas a través de un teléfono celular.
En San Juan del Reparo una camioneta se averió y mandaron a traer una grúa. Más tarde, el chofer avisó que un grupo de hombres le impidió el paso.
“Entonces una camioneta fue a ver qué pasaba y fue a la primera que atacaron. Mientras nosotros estábamos en asamblea, uno se alcanzó a escapar herido y nos dijo: nos emboscaron”.
Uno de los comunitarios que se reservó su nombre relató que estaba con su grupo en la comunidad de Agua Zarca, la primera localidad del camino que lleva a San Juan del Reparo, cuando recibieron la noticia de que había una balacera en el crucero y le pidieron, “que fueran a reforzarlos”.
A unos 400 metros del crucero, en la carretera sin señalamientos viales ni luz eléctrica, sólo iluminado por la luna, a 8 kilómetros del pueblo, vio tirados en el piso a cuatro o cinco de sus compañeros, unos muertos, otros heridos.
Luego de unos 10 minutos de revisión a los caídos, un grupo de hombres desconocidos al frente de la carretera y otros entre “la zacatera alta” (pastizales) se identificaron como integrantes de la UPOEG.
Dijo que su reacción fue dispersarse para que no los acorralaran. Sabían que eran los agresores, y comenzó una nueva balacera.
“Dijeron que nos iban a partir la madre, que no podíamos estar en su territorio, unos tres o cinco minutos de enfrentamiento verbal y se soltaron los balazos, máximo como media hora”, expuso.
Dijo que sintió una bala pasar a su lado que lo tiró al piso, “del suelo me levanté, comencé a defenderme”.
Cuando se le acabaron las municiones se separó del grupo, “estaba en el fuego cruzado, pero las municiones se acabaron y ya cuando no tenía tiros me hice a un lado. No le quise hablar a los compañeros porque si les hablaba (se darían cuenta de su ubicación), me iban a tirar”.
Luego de media hora llegaron ambulancias por los heridos, y los que quedaron en al carretera huyeron a salto de mata porque no tenían municiones y se decía que bajaba más gente de El Amate, del municipio de San Marcos, para continuar la agresión contra los policías comunitarios.
Indicó que cinco caminaron por las barrancas toda la noche, del crucero hasta a la comunidad de La Palma, un pueblo de Tierra Colorada hacia Ayutla, concluyeron el trayecto a las 10 de la mañana y pidieron por teléfono que fueran por ellos.
En la mañana se enteró que cinco o seis camionetas de la UPOEG salieron de Chacalapa con las luces apagadas, pero nadie les pudo avisar porque no hay señal de celular en San Juan del Reparo.
En respuesta a la agresión, en San Juan del Reparo los grupos del FUSDEG salieron de la asamblea y a balazos sacaron de sus casas a unos 30 militantes de la UPOEG. No hubo bajas.
Los asesinados y heridos
Los policías comunitarios del FUSDEG asesinados son: Juan Barrientos Santos de la comunidad La Haciendita, Salomé Pérez Catalán de El Ocotito, y Jesús López Adame de Xaltianguis.
Hubo dos muertos que reportaron en Chacalapa, que son integrantes del FUSDEG según el promotor Crescenciano Ramírez, pero aclaró que no les permitieron verlos y que los del Servicio Médico Forense se los llevaron directamente hacia Acapulco.
De los heridos graves miembros del FUSDEG, el presidente de la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos (Codehum), Ramón Navarrete Magdaleno indicó que uno tiene traumatismo craneoencefálico, y consideró que el número final de las víctimas se determinará después de que se devuelvan los detenidos de cada grupo, a través del organismo.
Del integrante de la UPOEG muerto se supo que es originario de Las Mesas y que cayó en la balacera desatada por la emboscada, dijeron fuentes de la Fiscalía.
El dirigente de la UPOEG, Bruno Plácido Valerio, que el día anterior reportó cuatro muertos de su organización, ayer no dio información ni explicación alguna, y no atendió las peticiones de los reporteros para aclarar o rectificar lo que dijo el lunes.




