Tiene retenidos a “seis u ocho” de la UPOEG y analiza “reeducar” a dos, informa el FUSDEG
Uno de los sobrevivientes a la emboscada se hizo el muerto en el ataque en el crucero de San Juan del Reparo, informan. Vio que obligaron a la esposa de uno de los comunitarios a quitarle las armas a los que estaban de pie, y a verificar si había personas vivas entre los caídos
Lourdes Chávez
El Ocotito, Chilpancingo
Entre seis y ocho integrantes de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG) siguen detenidos por el Frente Unido para la Seguridad y el Desarrollo del Estado de Guerrero, (FUSDEG), informó el coordinador de la Policía Comunitaria, Salvador Alanís.
A pesar de que el miércoles la Comisión Estatal de Defensa de los Derechos Humanos (Codehum) anunció que ayer serían liberados seis de los retenidos por el FUSDEG, el coordinador de esa organización aclaró que el asunto se revisará hoy, porque ayer atendieron a los deudos de las víctimas de la agresión a balazos en el crucero de San Juan del Reparo.
Antes, confirmó que se preveía la entrega de seis personas a sus familiares, pero dos podrían ser llevadas a un proceso de “reeducación”, “porque no fue poca cosa lo que pasó”, el saldo de la agresión a balazos es de cinco muertos del FUSDEG y dos de la UPOEG, y varios heridos graves de los dos bandos.
Salvador Alanís hizo un recuento de los hechos del lunes para precisar datos sobre los detenidos. Reveló que antes de ir a San Juan del Reparo llamó al comisionado General de la Policía Federal, Enrique Francisco Galindo Ceballos.
El subsecretario de Gobernación, Luis Enrique Mirada Nava se encargó de la negociación para la entrega del primer bloque de detenidos que tenía en su poder cada grupo, que se realizó la noche del martes.
Recordó que hay una minuta de coordinación con la federación, que establece que cuando el FUSDEG se movilice con más de 10 grupos de policías comunitarios tiene que avisar a la Policía Federal para evitar alguna confrontación con las corporaciones policiacas o el Ejército, como ocurrió en Petaquillas, en el municipio de Chilpancingo, en enero pasado.
Lo mencionó como antecedente del conflicto en San Juan del Reparo, e informó que la Policía Federal envió “para la mediación” un convoy de policías.
En el crucero de la carretera Ayutla-Tierra Colorada “ya estaba Nelly Pastrana al frente, al menos 50 policías de la UPOEG”, por eso acusó a la perredista de fomentar la división en el municipio.
Añadió que los representantes de cada grupo hablaron y los policías federales avisaron al comisionado que todo estaba tranquilo, y se retiraron.
Enseguida, los grupos del FUSDEG entraron al camino hacia San Juan del Reparo, 8 kilómetros adentro. Comenzó la asamblea y notaron que en dos casas había unos 20 policías ciudadanos de la UPOEG, pertrechados con sus armas “apuntando a la asamblea”.
Más tarde los vieron entrar a las casas, y a los pocos minutos llegaron sus compañeros en una camioneta con una persona herida, que les avisó de la emboscada y que de tres vehículos que fueron al camino sólo uno volvió al pueblo y dio la noticia.
“Inmediatamente nos organizamos, le dijimos al pueblo lo que estaba pasando y nos dedicamos a desarmar a 42 policías de la UPOEG. No fue simple, hubo intercambio de disparos, tirando en forma de que se rindieran, más tarde se rindieron, se desarmaron, se pusieron bajo resguardo del comisario”. Ahí no hubo bajas.
Informó que también detuvieron a 20 mujeres que se quedaron en la comisaría de San Juan, mientras se aclaraba la situación. Los policías de la UPOEG fueron llevados a la comandancia de la cabecera municipal de Juan R. Escudero, en Tierra Colorada.
De regreso encontraron a dos sobrevivientes del FUSDEG, uno que se hizo el muerto en el ataque en el crucero, y les dijo que vio que obligaron a la esposa de uno de los comunitarios a quitarle las armas a los que estaban de pie, y a verificar si había personas vivas entre los caídos.
Luego, hombres civiles al frente de los policías de la UPOEG asesinaron a dos que estaban heridos en el piso. Uno de ellos, el comandante de la Policía Ciudadana de Xaltianguis, Jesús López Adame.
También se enteraron de que se habían llevado a 25 o 30 policías del FUSDEG, y por eso mantuvieron retenidos a los policías de la UPOEG, como garantía de vida de sus compañeros.
Llamaron a las ambulancias, éstas se llevaron a seis heridos y recogieron en el lugar cuatro radios de comunicación, en esos escucharon las comunicaciones de sus agresores.
“De regreso hubo más informes de radio, de que regresaron los agresores, que hubo un segundo ataque y que entraron por Chacalapa por los cerros”, relató.
A pesar de la tensión entre los pueblos, el martes en la noche el FUSDEG entregó a 32 retenidos directamente a la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos (Codehum), en Chilpancingo.
La UPOEG en Acapulco les devolvió a 18 personas muy lastimadas, algunos con las costillas rotas.
Aseguró que los 32 integrantes de la UPOEG bajo su resguardo no tenían “ni un rasguño”, “sólo dos iban lesionados porque el grupo de Acapulco se dio cuenta de la forma en que mataron a su comandante, nos lo quitaron y lo golpearon”.
Salvador Alanís reconoció que el FUSDEG se quedó “con seis u ocho personas”, y que acordó con la Fiscalía General del Estado que sus familiares fueran por ellos, pero no precisó el lugar ni la fecha.
Retiene la UPOEG a 15 del FUSDEG en Buena Vista y luego los libera, informan
De los retenidos que el martes al medio día liberaron en la comunidad de Buena Vista donde la UPOEG tiene una comandancia de la Policía Ciudadana, el coordinador del FUSDEG informó que Bruno Plácido dio la indicación de detener y desarmar a los policías comunitarios que pasaran por ese lugar.
Este pueblo está a un lado de El Ocotito, sobre la carretera federal México-Acapulco, muy cerca de la base de Mojoneras del FUSDEG.
Informó que en la base de Buena Vista detuvieron a 15 policía comunitarios que iban a dar servicio a Petaquillas, en Chilpancingo, y a otros que llegaban de Cajelitos. “Fuimos a dialogar porque no queremos más confrontación con la gente buena”, y luego de explicarles la situación los dejaron en libertad.
Subrayó que la agresión no vino de los pueblos de la UPOEG, si no del dirigente Plácido Valerio y sus grupos especiales, que no representan la organización de las comunidades de los municipios en Costa Chica.




