Confirma la segunda caja negra que el copiloto estrelló el avión en Los Alpes
DPA
París
La segunda caja negra del avión de Germanwings estrellado la semana pasada revela que el copiloto inició el modo de descenso de forma intencionada y que aceleró, informó ayer la autoridad francesa encargada de la investigación.
Según la primera evaluación de la caja negra localizada el jueves, el copiloto cambió el piloto automático para que el avión descendiese a una altura de 100 pies, unos 30 metros. Además, durante el descenso aumentó en varias ocasiones la velocidad del aparato, en el que viajaban 150 personas que fallecieron en el accidente.
Esta segunda caja negra fue localizada el jueves en el lugar del siniestro, donde estaba enterrada entre las piedras. Este tipo de aparato registra los datos técnicos del vuelo, como el curso del vuelo, la velocidad, la altitud y el ángulo de inclinación.
La evaluación de la primera caja negra, localizada el mismo día del accidente, ya indicó que el copiloto, el alemán Andreas Lubitz, se encerró en la cabina y se encontraba sólo en ella en el momento en que el avión se estrelló en los Alpes franceses cuando volaba de Barcelona a Düsseldorf.
Entre las 150 personas que el 24 de marzo viajaban en el avión de la aerolínea germana había 72 alemanes y 50 españoles.
La Fiscalía alemana reveló el jueves que Lubitz se informó previamente en Internet de posibles suicidios y de cómo funcionaba el mecanismo de seguridad de la cabina, según revelan los datos de una tablet encontrada en su casa de Düsseldorf.
Poco después del accidente se supo que Lubitz interrumpió varios meses su formación en la escuela de vuelo de Lufthansa, matriz de Germanwings, y que informó a la misma en 2009 de un “grave episodio depresivo”. Sin embargo después se le declaró apto para volar.




