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Brilla la Orquesta Sinfónica de Minería bajo la dirección de Thomas Sanderling en Bellas Artes

*El concierto de clausura del 31 Festival del Centro Histórico celebró tres efemérides: los 150 años del natalicio de Sibelius y de Carl Nielsen, y los 750 años del de Dante Allighieri

Francisco Morales V. / Agencia Reforma

Ciudad de México

Con el torso rígido y las manos vibrantes, el director Thomas Sanderling mantuvo a los violines de la Orquesta Sinfónica de Minería (OSM) sonando apenas encima del silencio. Por sobre ellos, el violín de Shlomo Mintz justificaba su protagonismo en la velada.
Así comenzó el Concierto para violín en re menor, de Jean Sibelius, composición con la que el invitado ruso recibió ayer la ovación más enardecida de la clausura del 31 Festival del Centro Histórico.
Su interpretación, de gran virtuosismo técnico, lo regresó cuatro veces a recibir los aplausos del Palacio de Bellas Artes. En la última, interpretó una pieza en solitario.
Al frente de la OSM, Sanderling dirigió un concierto conformado a partir de tres efemérides: los 150 años del natalicio de Sibelius y de Carl Nielsen, y los 750 años del de Dante Allighieri.
Como sucediera al principio del festival con la actuación del grupo teatral Meno Fortas, el homenaje al poeta florentino giró en torno a La divina comedia, ésta vez con la Sinfonía Dante de Franz Liszt. La parte coral corrió a cargo de EnHarmonia Vocalis.
Nielsen, por su parte, fue celebrado con su Rapsodia sinfónica, la primera obra que escribió para orquesta.
En una breve ceremonia de clausura, les fue otorgado un reconocimiento a Francesca Saldívar, Sergio Autrey y Roberto Vázquez, miembros del patronato del festival.

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