Temen vecinos de El Quemado que les quiten agua de su pozo para surtir un hospital en construcción
Mariana Labastida
Habitantes de El Quemado pidieron a la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA) que se haga un estudio de la capacidad del pozo de donde extraen agua para darle a esa comunidad, debido a que se hizo una conexión al nuevo hospital que se construye y temen que carezcan más de ese recurso.
Dos veces a la semana, por cuatro horas, se bombea agua a las diferentes zonas de El Quemado y los que están en la parte alta son los que más carencia tienen.
En una reunión con el gerente Comercial de la CAPAMA, Luis Rey Torreblanca Prestegui, los vecinos expusieron su preocupación por la falta de agua en las viviendas de la parte alta del poblado, mientras que el resto recibe el suministro días en específico, cuando les mandan de un pozo que se hizo para abastecer a unas 150 familias y actualmente son casi 300 las que viven en esa zona.
La señora Albina Nambo expuso que también les preocupa que se pretenda abastecer del servicio de agua al hospital general, que se construye en esa comunidad, debido a que ya les conectaron una línea.
El funcionario de CAPAMA les explicó que la toma que se colocó para el hospital es temporal, sólo para la construcción, que en su momento se hará una instalación para el suministro de agua potable que venga directamente del tanque de Las Cruces.
Sin embargo, la explicación no dejó satisfechos a los pobladores, quienes solicitaron que se haga un estudio, para revisar la capacidad del pozo de donde se sustrae el agua para los habitantes de El Quemado y verificarlo, porque no está llegando a todos los vecinos.
También se les explicó que es probable que sea por el aumento de las tomas y las conexiones irregulares; por lo que los vecinos se comprometieron a ir con el funcionario municipal, el viernes, a cortar las tomas de quienes tienen adeudos o que no pagan por el servicio.
Con eso esperan que la presión del agua se incremente y a su vez llegue el servicio a las viviendas más altas. De no ser así, encaró un vecino, qué otra solución le darán, a lo que el funcionario respondió que hay otras formas, pero no explicó ninguna.




